“Es la cultura… estúpido”

                                

Yaria Juan 6

Dr. Juan Alberto Yaria – Director General GRADIVA y Miembro del OPRENAR

 

“…pero si quieres preservar tu poder indefinidamente tendrás que obtener el consentimiento de los dominados y esto se hará, en parte, con drogas y mucha propaganda…ya no más Stalin o Hitler” A.Huxle

 

 

 

En las elecciones en donde Clinton accedió a la primera magistratura se popularizó el lema triunfal: “…es la economía…estúpido”. Delataba así la crisis fiscal y productiva que tenía E.E.U.U. En la actual epidemia de abuso de drogas nos olvidamos de los factores familiares, sociales, culturales y educativos que van unidos al aumento del consumo y solo nos imaginamos ejércitos y tropas para vencer este drama humano.

Como hemos dicho en otras notas el proceso de instalación de las redes del narcotráfico empieza con fuerza en el inicio de este siglo con células delictivas ; desde el 2007 /10 los narco-crímenes marcan la introducción de carteles caribeños y mexicanos y desde ahí , hasta la actualidad, surgen brazos armados , distribución de territorios con militarización creciente , acantonamiento en ciertos lugares aprovechando todas las fronteras aéreas , fluviales y terrestres  junto a cocinas de producción con alta rentabilidad mientras el tejido social ya estaba escoriado y sin cultura preventiva y con déficit de centros asistenciales. Negocio redondo con redes de distribución y comercialización que llegan a todas las esquinas. El narcotráfico hoy, especialmente en América Latina, es una etapa en la dominación política; pero es la caída del capital social e institucional de nuestra comunidad lo que permitió el avance.

El narcotráfico es un problema pero es “la cultura…estúpido” lo que llora y clama. En este tejido cultural debilitado anémicamente de normas y valores se resalta la caída de la función productora de lo humano y de la civilización como lo es el vínculo familiar y la función paterna.

Jorge de 17 años es una ilustración de lo que vendrá. En mi consultorio me dice que para todo necesita de la droga (levantarse, comer, estar, dormir).  Comenzó a consumir a los 12 años estimulado por una tía también ella consumidora. Al mismo tiempo con dolor me expresa lo siguiente; “el sufrimiento me persigue” y esto me impacta y máxime cuando la madre relata que le daba $500 diarios para el consumo de cocaína (15 mil mensuales aproximadamente). Ella prácticamente trabajaba para que él consumiera. Si no cedía le rompía la casa. Viven en un pequeño pueblo de una localidad fluvial fronteriza que está prácticamente tomado por narcos. La familia de Jorge está deshecha. El padre ausente y separado de su madre es también adicto y cuando lo ve es violento. La escuela no existe para él, que aunque es muy inteligente, la abandonó. El club de barrio está tomado por la epidemia. El capital simbólico está perforado. Solo afloran narcos.

Lo de Jorge es un ejemplo de cómo se han resentido los modos tradicionales de transmisión simbólica: la familia, las escuelas, las comunidades barriales, espirituales, ideológicas. Los chicos crecen solos y rodeados de aparatos pero no de miradas, encuentros y palabras. El narcotráfico se mete justo ahí lucrando con esta “errancia” e “intemperie” masiva .Han surgido nuevos actores de comunicación con un aumento de los flujos de información que fomentan la entropía o sea el deterioro social. Nuevos actores (narco, juego, industrias de la diversión y también de la pornografía y trata de personas) a la vez entran en escena y que representan el mercado de las políticas del placer y del goce sin límites para intentar calmar precisamente los vacíos de ser y de sentido que se van generando.

 

Estado pequeño 

 

El Estado luce pequeño ante los nuevos Poderes y a la vez demasiado grande para acercarse a estos problemas cotidianos que son verdaderos dramas existenciales como lo son los problemas de drogas y de las familias afectadas. Solo agrandando el Poder del Estado con una masiva prevención comunitaria se podrá salir de esto reduciendo los daños que genera la expansión de la oferta de sustancias. El Poder del Estado en los países que supieron enfrentar este problema sanitario y delictivo se basó en un Plan Maestro con la participación de todas las instituciones y de los dañados como los pacientes en recuperación, las organizaciones familiares afectadas, etc. A medida que avanzaba la cultura preventiva bajaba la demanda de drogas y por ende se iba achicando el mercado de la oferta.

El Poder Narco hoy está muy unido a la política y es una de las formas de dominación política. Aldous Huxley luego de la Segunda Guerra Mundial decía que luego de la caída de Hitler y Stalin la dominación política iba a pasar por otros territorios y así llega a decirnos: “…pero si quieres preservar tu poder indefinidamente tendrás que obtener el consentimiento de los dominados y esto se hará, en parte, con drogas, como predije en “Un Mundo Feliz” y en parte por nuevas técnicas de propaganda (…) se hará evitando el lado racional del hombre apelando a sus emociones más profundas e incluso a su fisiología (…) amarán la esclavitud y serán felices en situaciones donde no deberían serlo”. Alerta que el pan-óptico totalitario de una sociedad basada en las bayonetas al modo de Hitler y Stalin no será necesario. Esto forma parte de una entrevista televisiva en el sitio “Spanish Revolution” y ya en un Mundo Feliz decía que la propaganda y el marketing en la nueva cultura iban a llevar al conformismo y al dominio de las poblaciones (…) cien repeticiones…tres noches por semana… durante cuatro años…setenta y dos cuatrocientas repeticiones crean una Verdad”. Se acaba la interioridad; seremos moldeados desde el exterior .La hipnosis social (hipnopedia la llamaba Huxley) hará todo.

El mundo de aparatos y de la tecnología suplanta a la palabra y a los encuentros. El vacío reemplaza al contenido de valores que le da sentido a la vida. Hoy muchos de nuestros pacientes vivieron y viven entre aparatos, chats, selfies, Instagram; no hay mirada, ni palabras ni Ley que se transmite.

El Vacío de reconocimientos y de miradas amorosas y de Ley transmitida se hace padecimiento y empiezan a aparecer las drogas en escena con el marco desolador de los narcos copando los barrios mientras seguimos con el aparatito de moda y los moribundos en las calles son fotografiados como si fueran de otro planeta. Sobran los “flashes” y faltan palabras y encuentros.

 

Agrandar el poder comunitario

 

Recién ahora la SEDRONAR (Secretaría Nacional de Drogas) da a conocer lo sucedido en los últimos 7 años que fueron los de la implantación de un comercio de venta junto a una cultura “light” que lo favoreció y de alguna manera lo propició. Nos dice que creció el 150% en estos siete años la cifra de consumidores de marihuana en el país; 1.500.00 ahora frente a los quinientos noventa mil del 2010.  Del 7.8% en 2016 de la población en 2016 al 3.2 % en 2010. La población de mayor riesgo es la de 12 a 15 años en donde la estrategia de la aceptación social de la marihuana ha triunfado (50%). El consumo de cocaína trepó en 7 años un 100%.

Reflotar una cultura preventiva se hace necesario desde la casa, la escuelas y reforzando todo el capital social e institucional de una comunidad. El poder cambia de manos cuando lo tiene la comunidad ya que de lo contrario sin una política preventiva la cultura narco se impone y luego vendrá la dominación política.


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