Fiestas y “Diluvios” Personales

 

“Debemos evaluar cada año de acuerdo a lo que hemos podido amar, aceptar y perdonar” Mamerto Menapace-Monje benedictino

 

El maestro espiritual Mamerto Menapace nos enseña también a los terapeutas. En la vida y en nuestros consultorios nuestros pacientes nos demandan por balances negativos o por balances que no pueden hacer pero que se muestran en síntomas habitualmente melancólicos. Si logramos una buena integración de la personalidad y tenemos un grupo que nos rodea y acompaña en el sendero de la vida el balance cuando no es tan positivo se puede trocar en una depresión que nos puede hacer crecer y que permitirá un aprendizaje porque para cambiar, en muchas circunstancias habrá que pasar por el desfiladero de la depresión. Si estamos solos y con una integración personal debilitada o con una cierta inmadurez emocional y sin un grupo que nos sostenga aparecen, habitualmente, conductas autodestructivas que se muestran con distintas facetas en los consultorios y son mucho más dañinas. La depresión puede ayudar a un desarrollo personal mientras que la melancolía ya nos distancia de la realidad y puede acercarnos a conductas claramente suicidas.

¿Qué nos pasa en los fines de año? ; Los teléfonos suenan, las consultas se agolpan. Nos llaman empresarios exitosos en lo económico y desbordados en lo espiritual, el agente de bolsa que a pesar de haber ganado un 50% este año los “polvos cocaínicos” con el “combo” del sexo lo fueron demoliendo, me llama el recolector callejero perdido entre vahos de alcohol, el que carga y descarga camiones y que necesita el estimulante para trabajar o manejar. El mozo de bar que no puede superar la compulsión de consumir los “taquitos de las botellas de alcohol” que dejan los clientes. Una madre sola que llora por un hijo que se pierde en las villas buscando drogas y que parece ser la historia de muchos deprivados de padre de hoy. La enfermera que no puede sostenerse sin auxilios químicos o el médico en las guardias o en las salas de cirugía. El policía que es traído por un buen compañero o el militar que sus superiores lo quieren cuidar. El militante que en su euforia y violencia reconoce su adicción. Todos…todos parecen estar cautivos de un vértigo que ha hecho que se abandonaran y estén, casi, en las puertas del suicidio.

La cocaína parece reinar o su sucedáneo el Paco en capas más periféricas. La excitación y una euforia artificial son lo buscado especialmente cuando estos “antidepresivos tóxicos” tratan de calmar dolores, depresiones, balances no realizados o en donde la culpa inunda la mente, el corazón y el espíritu. Dolores, urgencias psiquiátricas y tóxicas. El Tiempo parece acelerarse. El alcohol acompaña estos escenarios en donde el abuso está a flor de piel.

Parece llegar en estos momentos de “balances vitales” un “diluvio” universal como lo bíblico narra. Las personas también tienen sus diluvios en donde la angustia los devora. Cuando Dios nos dice la Tradición observa que el mal en las acciones humanas es grande decreta el diluvio con una “nave salvadora” en donde Noé como elegido con los suyos se salva. Los estudiosos de la Biblia nos dicen que el orden social y las figuras de la libertad y sus efectos nacen ahí en la historia del Hombre. La superación del caos es el Origen narrado al principio de los Tiempos en donde los días (7) marcan un inicio y Adán y Eva una historia del conocimiento y de la transgresión   pero la nave de Noé trata de explicar la salvación luego de los horrores del asesinato de Caín y los males que se habían desarrollado. Los fines de año parecen ser “épocas diluvianas” en donde los nombres ahora no son bíblicos pero sí parecen  abrevar en el drama de la libertad humana alienada en alcoholes, drogas, sexo promiscuo, juegos, abusos, violencia. Detrás de estos narcóticos y excesos parecen haber balances no realizados ni llantos expresados.

La Armadura Oxidada

Hace años un paciente se acerca a mí en un fin de año luego que hace una carta de despedida a un familiar. Despedida melancólica que anunciaba un suicidio. La carta era un pedido de ayuda. Entrevisto a todo el grupo familiar y convenzo a Oscar (así se llamaba) que tenía que hacer un tratamiento residencial en la comunidad terapéutica. En momentos de intoxicación alcohólica y de drogas se cortaba y temía tirarse de un piso alto en donde vivía. Siempre lo recuerdo y todos los fines de año me saluda. Es como el encuentro de dos amigos. Luchamos juntos. Siempre recuerda un libro que le regale para que lo lea en momentos de abstinencia y en donde todavía no había un compromiso con el tratamiento. Se llamaba “El caballero de la armadura oxidada” (Robert Fisher). En realidad este texto narraba la historia de él y quizás de muchos pacientes. Durante la vida el personaje de Fisher fue desarrollando una barrera en la comunicación que era una armadura. Es la historia de un caballero medioeval que lucha, lucha pero que no se conecta con los suyos. Queda solo. Su mujer e hijo lo abandonan. Oscar se había fabricado su propio diluvio y yo le ofrecí una simbólica un arca de Noé (la comunidad terapéutica) para salir de su situación riesgosa.

Es el tema del hombre de hoy “blindado” ya no en las armaduras medioevales sino en la técnica, los wapps, los Facebook, el trabajo adictivo, las drogas, el alcohol, el sexo compulsivo sin experiencia del amor leal y fiel, el juego compulsivo. Los japoneses hoy hablan del “hikikimori” que es el encierro de los adolescentes dentro de habitaciones hiperconectadas a través de la tecnología. Para existir hoy parecería que hay que estar conectado a una red de contactos virtuales. Estar desconectado es un índice de no existencia. Pero cuesta estar solo con nuestro sí mismo que es nuestro principal capital. Y Oscar así quedó solo, pero patológicamente, que es el drama de las patologías severas y ahí las psicosis y las adicciones se dan la mano. El autismo tóxico o delirante en la habitación o el “yirar” por la ciudad como un “nadie” son una Ley.

El personaje del libro es la historia de aquel que no podría superar las barreras de contacto con el otro y con su sí mismo (sin empatía y autoconocimiento) es difícil conseguir salud mental. El mago Merlin lleva al caballero de la armadura por varios estadios que llama el Sendero de la Verdad hasta que llega a sentir. Necesita llorar para lograr un cambio, pasar por el castillo de la Soledad para conocerse, luego por el Conocimiento y por fin llegar a la Osadía y a la Voluntad para seguir hasta alcanzar la cima de la Verdad.

Para llegar a que caigan las “armaduras “se necesita tiempo ya que le dicen “no se puede aprender y correr a la vez y cuando nos ponemos en situación de alumnos aparece el Maestro”.

El maestro espiritual Mamerto Menapace nos enseña que para aprender cosas nuevas debemos desafiar nuestros Egos y nuestros apegos y no debemos tenerle miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso ya que son solo instancias del aprendizaje humano. Esta es una tarea de la comunidad terapéutica con nuestros pacientes.


 Dr. Juan Alberto Yaria

Director General de GRADIVA y Miembro del OPRENAR

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Fiestas y Tristeza

 

“…tenemos el don de la libertad…pero podemos elegir la nada” (El mal y la Libertad-R.Safranski)

 

Los llamados se suceden. Jorge se acerca a mí entre los llantos de la esposa y la hija. Es un ser derrotado aun cuando el afecto lo sostiene y todas sus empresas ya están quebradas .No puede controlarse .El alcohol lo domina. Recién el 2 de Enero “comienzo a atenderme” me dice. Una despedida lo espera. Espero verlo el 2 de enero. La fiesta aparece hoy ligada al exceso. La diversión se transforma en per-versión (verter con exceso algo). El exceso es una característica de esta época. Adictos al alcohol, sexo, juegos, drogas, riesgo. Todos en el fin de año consuman un ritual sacrificial. Tiempo de balances y de ataques melancólicos hacia uno mismo. No podemos eludir los balances y saldos de cuentas. Los “pasivos” y “haberes” de nuestra vida.

¿Dónde parece haber quedado aquella fiesta que según Goethe era “la hora elegida por los dioses”?. Con esto el gran filósofo quería mencionar el momento en que se celebraba la vida pero esto ya parece antiguo y esclerótico. La fiesta era un agradecimiento al hecho de vivir, de ahí la celebración. En la fiesta se detenía el ritmo del trabajo. Reinaba el ocio que se oponía al negocio. Aristóteles nos recordaba: “vivimos negociosos (negocio = trabajo) para tener ocio”. De acuerdo a cómo vivía el ocio así era un ser humano porque la palabra ocio derivaba de schola (escuela) o sea el ocio era una escuela para el vivir cotidiano.

Casi perdida su dimensión religiosa la fiesta en la actualidad ésta parece ser sólo un descanso del trabajo. Pero el descanso no es el ocio. Es reposo frente al desgaste. El ocio es descubrir nuevas realidades. Hoy la verdadera religión es la del trabajo, siendo la obsesión de la competitividad el elemento fundamental. Obsesión e impulsión adictiva (juego, sexo, alcohol, drogas, riesgo) son la marca de hoy .Huidas? ; Vértigo hacia la nada? ; perdida de la libertad?; quizás todo eso en su conjunto.

Libertad y Adicciones

 

El problema de las adicciones parece ser el problema de la libertad o mejor dicho el drama de la libertad. Vamos eligiendo la nada sin darnos cuenta y luego ya perdemos la libertad. El cerebro automático va reemplazando la capacidad de decisión del ser humano. Esto lo muestra la neurociencia de hoy como el cerebro automático se impone sobre el cerebro más lento y evolucionado. Así el consumidor de juegos, alcohol, drogas, sexo está cercado por “señales” que lo detienen en todo momento para consumir. Calles, dealers, negocios, olores, discusiones buscadas para recaer, músicas de alto volumen; todo esto forma parte de un “combo” que dirige sus conductas. En su “resaca” posterior la culpa lo hostiliza aún más.

Para llegar a esto necesitamos la concurrencia de la soledad .Soledad que es buscada doblemente, Para “celebrar” la adicción necesitamos estar solos pero a la vez éstas nos llevan a la soledad. En la “resaca” posterior surge la peor sensación que podemos tener: la traición a nosotros mismos.

Surgen por doquier grupos de NA (narcóticos anónimos), SA (sexo anónimo), JA (juego anónimo), AA (alcohólicos anónimos), centros especializados de atención como comunidades terapéuticas, etc. Esto nos enseña que la forma de superar la “traición a nosotros mismos” es apelar a otro, un grupo, una institución, un Dios, a un lenguaje grupal. Esto ya lo enseño la filosofía desde un San Agustín o en el siglo XX A. Gehlen (“agarrarse a las instituciones y creer en ellas”). La libertad no puede vivirse sin el drama de los límites tan necesarios para crecer. Esto parece olvidado ya que todo parece culminar en un exceso.

Ocios Industrializados

 

El ocio se industrializó. La comercialización del tiempo libre ha trocado la significación de las fiestas. En las sociedades secularizadas y post-industriales surgen las industrias de la diversión y del descanso. Incluso los lugares de encuentro (bares, disco) quedan invadidos por ruidos o pantallas que impiden la tertulia y la comunicación.

El alcohol ya no es la bebida espirituosa, es una farmacoterapia embriagante que esconde la incomunicación de las personas, aunque a veces se comercialice como “el sabor del encuentro”. En muchos casos a esto se une el uso de drogas (estimulantes o alucinógenas).

La desmesura y el exceso ocultan quizás el vacío y el aburrimiento como fenómeno casi masivo, especialmente en los grandes conglomerados urbanos: el vacío así como el aburrimiento parecen ser la cara de la tristeza.

Sube el promedio diario de accidentes de 21 a 22 por día. En el 50 % de los casos interviene el alcohol (Asociación Civil Luchemos por la vida). La hora pico de accidentes es entre las 0 y 6 hs. El 25 % de los accidentes totales se producen en esta época. Los servicios de traumatología de los hospitales públicos tienen un 80 % de traumas en las noches del viernes, sábado y domingos ligados al alcohol y al consumo de drogas. Son Saigón o Irak las salas de guardia por momentos. En lo traumatológico violento el 50 % es por alcohol y drogas en promedio.

El trauma lleva 2.600.000 hospitalizaciones por año y 37 millones de visitas anuales al servicio de urgencias. En el mes previo al accidente traumático el 60 % había ingerido mucho alcohol entre los 21 y 49 años, 70 % entre 26 y 34 años (hombres) y 54 % entre 26 y 34 años (mujeres). El beber es una predisponente grave para un accidente traumatológico (colisiones vehiculares, caídas, accidentes de trabajo, accidentes recreacionales y en el hogar y/o violencia). La triada de la muerte es:1) alcohol y drogas; 2) agravios menores y 3) armas. El juego es otro elemento clave .Adicciones a las máquinas electrónicas, juegos de póker virtuales, a Internet, sexo virtual.

Nuestra tarea como terapeutas será, como probablemente haremos con Jorge, encontrar el célebre hilo de Ariadna que ayude a los pacientes a salir del laberinto de sus vidas. El hilo de Ariadna era el símbolo de la salvación ya que era lo que permitía huir del Minotauro. Este se aplacaba como monstruo que era con sacrificios humanos. La adicciones son instrumentos de hoy de lo sacrificial. Muchos mueren o vegetan como adictos.  Así Dédalo salvo a sus hijos. El hilo los llevó a la salida.


Dr. Juan Alberto Yaria

Director General de GRADIVA y Miembro del OPRENAR

Balance 2017

Desde el Observatorio de Prevención del Narcotráfico queremos compartir con ustedes las acciones más destacables de este año. A continuación, destacamos las principales actividades que formaron parte de la agenda 2017:

 

  • Incorporación de nuevas instituciones al OPRENAR: el Sindicato La Fraternidad y la Universidad Católica de Córdoba (UCC) como nuevas entidades que componen el Observatorio de Prevención del Narcotráfico. De esta manera, la composición del OPRENAR alcanza un total de 36 instituciones.

 

  • En mayo se realizó, en la Ciudad de Pinamar, la jornada “Políticas Públicas: avances de las propuestas del OPRENAR”. El evento contó con gran convocatoria y se trató del primer evento del OPRENAR realizado fuera de la Ciudad de Buenos Aires. Se destaca la participación y el apoyo a la iniciativa del OPRENAR de los intendentes de Pinamar, Villa Gesell y General Madariaga. A nivel nacional, participaron funcionarios de la SEDRONAR y del Ministerio de Seguridad.

 

  • Visita de los Coordinadores Generales de OPRENAR al Arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla. Se conversó acerca de la experiencia del OPRENAR en la Argentina y los coordinadores se pusieron a disposición para la implementación de una entidad similar al OPRENAR en el país vecino.

 

  • Los coordinadores generales del OPRENAR participaron en el encuentro “Desafíos actuales a la Universidad” que se realizó del 24 al 27 de junio, en el Vaticano, organizado por la Comisión Episcopal de Pastoral Universitaria (CEA). Los coordinadores expusieron los avances del Observatorio desde su creación hasta la actualidad.

 

  • En agosto se llevó a cabo, junto al Municipio de Quilmes, la Jornada “Políticas Públicas para la Prevención de Adicciones. Desafíos Actuales” en la “Casa de la Cultura” de Quilmes. Con una convocatoria de más de 200 personas, el evento contó con la disertación del Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, Santiago López Medrano y del Intendente del Partido de Quilmes, Sr. Martiniano Molina. Asimismo, representantes del Observatorio Argentino de Drogas de la Nación (SEDRONAR) compartieron los avances con el público presente.

 

  • La realización de dos reuniones plenarias con excelente convocatoria y gran compromiso de los miembros del Observatorio:

– Lunes 29 de mayo en la Fundación Pastoral Universitaria San Lucas.

– Viernes 29 de septiembre en la Universidad del CEMA (UCEMA).

 

  • Tal como se realizó en años anteriores, las universidades miembros organizaron diferentes actividades de docencia, extensión e investigación en materia de prevención del avance del narcotráfico.

 

  • El 3 de noviembre, se realizó el 4to Simposio “¿Cómo prevenir el  avance del narcotráfico?”. El evento anual de OPRENAR se llevó a cabo en la Ciudad de  Córdoba, con el objetivo de federalizar la iniciativa interinstitucional. Participaron como oradores destacados, funcionarios del Gobierno Nacional y de la Provincia de Córdoba y los coordinadores de las cinco comisiones que conforman el Observatorio. La apertura del simposio estuvo a cargo del Gobernador de la Provincia de Córdoba Juan Schiarretti. Asimismo, se debe resaltar la exposición del  Dr. Ruben Baler en representación del “National Institute on Drug Abuse (NIDA)”, de la Dra. Olga Nieto García, Asesora de la Oficina de las Naciones Unidas para el Control de Drogas y Prevención del Crimen UNODOC, la Dra. María Verónica Brasesco, Directora del Observatorio Argentino de Drogas (SEDRONAR), del Mg. Darío Gigena Parker, Secretario de Prevención y Asistencia de las Adicciones del Ministerio de Salud de Córdoba, del Dr. Ignacio García Sigman, Asesor de la Subsecretaría de Lucha contra el Narcotráfico del Ministerio de Seguridad de la Nación, del Sr. Bernardo Gómez del Campo, Maestro en Ciencias Políticas y Criminalística y del Sr. Francisco Adrián Salcedo, Jefe de la Fuerza Policial Antinarcotráfico. El simposio contó con la participación de 350 personas y se logró una amplia repercusión en medios  provinciales y nacionales.

 

  • Fan page Y sitio web: se cuadriplicó la cantidad de seguidores en la Fan page de OPRENAR y durante los meses de septiembre y octubre se obtuvo un alcance de 10.000 personas.

 

Expectativas a mediano plazo

 

A mediano plazo, el OPRENAR mantiene los siguientes desafíos:

  1. Monitorear el avance de políticas públicas tendientes a prevenir el avance del narcotráfico y realizar sugerencias / aportes a través de su cuerpo de expertos.
  2. Generar conciencia social para evitar la banalización del consumo de sustancias psicoactivas (desde el alcohol hasta las drogas ilegales) y promover un abordaje responsable centrado en la persona humana.
  3. Profundizar su presencia federal en todo el país.
  4. Incrementar el intercambio internacional con otras organizaciones similares de la sociedad civil del resto del mundo.

 

Agradecemos el apoyo y el compromiso brindado por todos los miembros del OPRENAR y esperamos que el 2018 nos encuentre unidos en pos de alcanzar todos nuestros objetivos.


 

Diciembres “Negros”

 

“…el vértigo es solo abandonarse” G.Marcel.Decadencia de la Sabiduría

 

El tiempo en diciembre no “para”, todo es vértigo. Los teléfonos suenan, las emergencias adictivas se suceden. No solo la calle muestra este frenesí en muchos casos violento. La sordera de los ruidos esconde la soledad de los actores sociales. La violencia contra sí o terceros parece ser la consecuencia de la inexistencia de los otros más allá de nuestro Ego. Adrenalina “natural” alimentada por la violencia del Ego o adrenalina “artificial” motorizada por un tóxico. Pero todas son situaciones igualmente tóxicas ya que el stress es la marca de destino de la agresividad para exterminarnos o exterminar al otro.

El tiempo en diciembre parece “no alcanzar”, todo se debe resolver ya. En el balance vital de deudas y créditos urge saldar todo como si nuestra vida fuera una contabilidad. Lo humano supera lo contable pero las culpas no resueltas, las responsabilidades no asumidas juegan su papel. Queremos salir rápido del “Veraz”. La violencia y las drogas se ocuparán del resto.Viejos duelos no elaborados, antiguas deudas no aclaradas, venganzas antiguas, rencores ocultos. Todo se actualiza en la violencia del acto. Arreglar todo ya porque la sensación es que se “acaba el tiempo”. El Dios Chronos de los griegos, como Dios del Tiempo, tenía como particularidad el de comerse a sus hijos. Somos Tiempo y éste nos devora.  El Tiempo parece comernos. Diciembre es el fin…o parece ser el fin. En diciembre, es como si se “acabara el tiempo” y parece ser nuestro precipicio; Todos debemos apresurarnos.

El ocio para los antiguos, en donde aparecía la fiesta, tenía cuatro momentos: la danza, el banquete, la ingesta de bebidas espirituosas, el culto religioso y por fin la tertulia. Lo esencial, era la tertulia: el diálogo, el encuentro con los otros. Lo religioso y la tertulia parecen haberse abandonado o perdió incidencia en las sociedades post-modernas. Las bebidas espirituosas que eran solo un condimento para el encuentro en la antigüedad hoy se convierten en el centro y los excesos, por momentos, superan toda medida y es más una “farmacoterapia” embriagante. El dialogo, por último, no se destaca como un valor central.

Los que trabajamos con pacientes adictos durante las fiestas de Diciembre vivimos un stress muy especial ya que es un tiempo especial de recaídas. El brindis es un rito en donde el deseo se motoriza en un futuro que nos imaginamos. Desear es la clave. A veces confundimos como nos decía Unamuno ganas con deseo. Los accidentes se suceden y aumentan alrededor de un 30% en relación a otros meses.

En el deseo está el futuro en acción; las ganas, resultan ser por otra parte el imperativo de lo inmediato. El hombre al desear, mientras tanto, imagina y novela un futuro que es su propia vida. No hay vida sin un futuro proyectado. Es mucho más que eso ya que somos proyecto y cuando nos quedamos sin proyecto morimos y aun viviendo nos vamos transformando en “vegetales”. Pero en esta época todo esto es transitorio, las relaciones humanas son frágiles y los proyectos son solo una performance. Si no rendimos no estamos contentos. Aumenta, entonces, la angustia colectiva y paralelamente el consumo de drogas; instrumento básico en esta época líquida y frágil para la huida de uno mismo.

El desvarío de los brindis en la sociedad de masas a través de una embriaguez también masiva es la caricatura de un proyecto que no podemos ser y por lo tanto habitar. Es como una “huida hacia adelante” regresando paradójicamente a una dependencia infantil entre los vahos del alcohol y las sustancias. Es el triunfo dela muerte del sentido o sea del proyecto que necesitaríamos ser y hacer.

Este stress muy especial que vivimos los terapeutas es una temática quizás de todos. Los fines de años parecen ser un tiempo en donde todo se hace más veloz. El desvarío de los brindis en la sociedad de masas a través de una embriaguez también masiva es la caricatura de un proyecto que no podemos ser y por lo tanto habitar. Es como una “huida hacia adelante” regresando paradójicamente a una dependencia infantil entre los vahos del alcohol y las sustancias. Es el triunfo dela muerte del sentido o sea del proyecto que necesitaríamos ser y hacer.

Todos nos sentimos interpelados por este balance más o menos consciente que en los diciembres realizamos de nuestras vidas y, por supuesto, también los pacientes que se están rehabilitando de una dependencia a sustancias y esto lleva, generalmente, a una movilización afectiva. Están doblemente tentados; por un lado a repetir el viejo libreto de muerte que es introducirse en el vértigo del consumo o por otra parte tentar e in-tentar un proyecto y hacerlo propio. Aumentan las emergencias, los intentos de suicidio, las sobredosis, los accidentes, las rupturas de vínculos, las violencias. Las guardias médicas se llenan de pacientes en estado de intoxicación.

 

Protegernos del vértigo

Acá los terapeutas tenemos que ser extremadamente sutiles y perspicaces en distinguir las astucias de las probables recaídas (tener conductas que lleven a “que el paciente se haga la cama” como vulgarmente se dice para volver a tomar alcohol y sustancias) de las ansiedades propias de alguien que intenta construir y darle un contenido a sus vidas. En muchos casos tenemos que construir con ellos un proyecto de vida, ofrecerles el destino que son desde la propia historia; llamarlos a su dignidad que fue conculcada por el Poder de las sustancias.

Todo esto depende del estado al cual lo llevó la dependencia y del contexto que rodea a cada paciente (familiar o social). El nivel de deterioro que tienen luego de la dependencia es fundamental. Deterioro que no es sólo cerebral, sino psiquiátrico, financiero, social y porque no decirlo también espiritual con una agonía de su voluntad que se expresa en una abulia y Amimia (falta de gestualidad) vital grande.

Hay dos grandes categorías; A) Aquellos para quienes la experiencia de la droga ha sido intensa y corta pero que con una rápida intervención familiar y social han llegado a un tratamiento y; B) Los que durante largo tiempo han quedado sujetos no solo al poder de las sustancias sino al abandono familiar y social.

Una joven del primer grupo me decía refiriéndose a las fiestas: “…deseo seguir deseando…”. Me quedé sorprendido por su reflexión y la indagué. Ella me contestó que con las drogas, se había dado cuenta, que se había muerto su deseo. Solo tenía ganas de drogarse (recordemos a Unamuno). Se había quedado sin proyecto. Adolescente criada según los cánones “progre” en donde la marihuana y el alcohol debían ser una tarjeta de identidad prestigiada y a la vez una identificación masivamente asumida. La reflexión en una comunidad terapéutica la ayudó a rescatarse de esta alienación prestigiada que funciona como una verdadera expropiación de la subjetividad.

Recuerdo aquí a G. Marcel cuando en su libro “Decadencia de la Sabiduría” nos dice que la reflexión en la sociedad técnica y de la propaganda que capta masivamente siempre está devaluada. Es una potencia segunda. El primer poder es el del vértigo y la mimesis e imitación de conductas. Pero el vértigo nos dice maravillosamente es solo “…abandonarse”; o sea perdemos nuestro sí mismo. La paciente, mientras tanto, se está rescatando. Empieza a hacerse cargo de su vida. Las drogas no son el camino para eso y lo está aprendiendo duramente.

En el segundo de los grupos o sea los que han sido abandonados durante largo tiempo al consumo y casi sin recursos propios para enfrentar esa agonía cotidiana la tarea es más difícil. Necesitamos construir con ellos un proyecto. Están limitados por un inmediatismo permanente. Deteriorados cerebralmente en su función frontal (la más evolucionada del desarrollo del sistema nervioso) no pueden proyectar, evaluar. Son sujetos ya “domados” para el consumo. Parecería que son solo ganas y no pueden desear. Lo de hoy vale. No hay un después, por ende, no hay futuro ni proyecto.

El trabajo con ellos es una artesanía, una nueva alfabetización emocional. Afortunadamente sabemos que lo que hagan con nosotros en un marco terapéutico crea nuevos territorios cerebrales. El cerebro también responde al amor y a los vínculos.

 

Cuidados Especiales

Las fiestas pueden ser un momento difícil para las personas en recuperación: las frustraciones y nostalgias familiares, fiestas de Navidad y Año Nuevo enloquecidas, “tours” de compras estresantes y voraces, etc. Tratarse es también seguir un plan de conductas, especialmente en las fiestas, en donde el consumo es importante y hay ciertos cuidados a seguir:

  1. El tríptico de los cuidados son: personas, lugares y situaciones. Hay compañeros, lugares y situaciones que nos pueden llevar a una recaída. Asegurémonos de escuchar nuestro cuerpo y nuestras emociones.
  2. Mantener un plan de comida regular llena de frutas y vegetales nutritivas.
  3. Las emociones negativas pueden ser un precursor de la recaída.
  4. La somnolencia también puede causar irritabilidad y la negatividad. Estamos más propensos a tomar decisiones irracionales cuando tenemos solo un par de horas de sueño; por lo menos 7-8 horas son fundamentales.
  5. El despertar e ir a dormir a la misma hora todas las noches le ayudará a mantener su cuerpo funcionando con regularidad, así que trate de evitar asistir a demasiados eventos nocturnos.
  6. Mantener siempre una bebida alternativa en la mano sin alcohol. Concentremos el tiempo con la gente que queremos disfrutar y alejarnos de aquellos que son propensos a provocar en nosotros una recaída.


Dr. Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA y Miembro del OPRENAR

Tiempo de la Posverdad y las Fiestas

 

“La era de la posverdad es el “virus” de una cultura de masas que tiene a las redes sociales como caldo de cultivo…un twitter se reproduce en miles” A.C. Grayling (filósofo inglés de la postverdad)

 

En Gradiva decimos que desde el día de la Madre hasta el 6 de Enero hay otro tiempo. Todo bulle como si muchos vivieran en un apuro permanente entre consumos desde compras, alcohol, drogas, juegos. La ansiedad devora. Es otro tiempo y muy diferente al anterior. El año parece dividido en dos. Los que trabajamos con pacientes adictos durante las fiestas de Diciembre vivimos un stress muy especial ya que es un tiempo especial de recaídas.

El desvarío de los brindis en la sociedad de masas a través de una embriaguez también masiva es la caricatura de un proyecto que no podemos ser y por lo tanto habitar. Es como una “huida hacia adelante” regresando paradójicamente a una dependencia infantil entre los vahos del alcohol y las sustancias. Es el triunfo dela muerte del sentido o sea del proyecto que necesitaríamos ser y hacer.

Todos nos sentimos interpelados por este balance más o menos consciente que en los diciembres realizamos de nuestras vidas y, por supuesto, también los pacientes que se están rehabilitando de una dependencia a sustancias y estos llevan, generalmente a una movilización afectiva. Están doblemente tentados; por un lado a repetir el viejo libreto de muerte que es introducirse en el vértigo del consumo o por otra parte tentar e in-tentar un proyecto y hacerlo propio. Aumentan las emergencias, los intentos de suicidio, las sobredosis, los accidentes, las rupturas de vínculos, las violencias. Las guardias médicas se llenan de pacientes en estado de intoxicación.

El tiempo parece ser un misterio. Somos de alguna manera Tiempo. El tiempo tiene efectos terapéuticos si se lo utiliza bien. Nosotros decimos con “tiempo, terapia y sin drogas” en el proceso de rehabilitación todo llega. Pero también cuando se lo utiliza mal decimos; con “tiempo y drogas todo llega”, o sea el camino del deterioro humano.

Hay un tiempo cronológico que es el del reloj, la agenda digital, el chat, el Facebook, los relojes inteligentes, el twitter; todos estos pueden ser nuestro tirano. Los griegos nos enseñaron que esta dimensión del tiempo devora a sus hijos. Cronos que era la significación del tiempo devoraba a sus hijos. Cronos temía a los sucesores, miedo al futuro. Vividos atados a la ansiedad. Nos incomunicamos. Perdemos contacto vital con el otro. Caen los encuentros humanos.

Este tiempo presuroso nos “come” y la ansiedad se alivia con objetos sustancias químicas en una sociedad en donde está devaluado el encuentro personal. Nos sume en una “ceguera” y en una “sordera” al sentido que nos propone la propia vida con su multitud de personas y creatividades que nos rodean a través de sus múltiples lenguajes.

No podemos escuchar y sentir dos tiempos que son reveladores; el del “kairos” (tiempo de la oportunidad) y el tiempo de nosotros mismos (tiempo de la intimidad en donde ahí llegamos a la eternidad del instante y del sentido). El tiempo “kairológico” nos marca como debemos aprovechar la oportunidad de encuentros decisivos, palabras que nos liberan. En los dichos populares se dice “el colectivo a veces no pasa dos veces en la vida”. El tiempo del sí mismo es el privilegio de estar con nosotros mismos y con nuestra historia aceptando lo dado como una gracia y lo no recibido como aquello que no pudo ser.

Todo esto parece borrado hoy en ciertos circuitos sociales que tienden a masificarse. El vértigo suplanta a la escucha y acá es conveniente reflexionar en los que nos enseñó el maestro francés en filosofía G.Marcel: “El vértigo es solo abandonarse” (“La decadencia de la Sabiduría”). No podemos solo vivir on-line dependiendo de un aparato y esto tiene consecuencias psiquiátricas evidentes incluso hoy en los chicos en el estudio (déficit de atención y del aprendizaje por ejemplo).

 

Tiempo de la Posverdad

 

“Posverdad”, palabra que el diccionario Oxford incorporó y ahora la Real Academia Española parece ser Ley hoy. ¿Importan los hechos? No…ya que “los hechos objetivos tienen menos influencia para definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencia personales”. En esta era de la posverdad todo es relativo (relativismo en todas las esferas de la vida) y las redes sociales son el fundamento. Sirve más un twitter para posicionarme ante un tema que toda una biblioteca entera o las investigaciones científicas. Con la marihuana pasa eso ya que cuanto más nos internamos en los daños y cambios cerebrales y de personalidad que se generan más la posición emotiva junto a  los sititos digitales manejados con la astucia de la manipulación afectiva  y con slogans confrontativos se logra instalar una creencia que no atiende a la salud. Pero eso no parece importar en la cultura del instante y de la postverdad.

Mi opinión vale más que los hechos parece ser el lema desafiante. El narcisismo es pensamiento y el celular es la gran biblioteca mundial del conocimiento con todas sus aplicaciones un dogma.

No podemos distinguir en este on-line permanente la realidad de la ficción y así nos perdemos como personas en la incertidumbre cotidiana pero llenos de certidumbres. “Todo es relativo, se inventan historias todo el tiempo ya no existe la verdad… todo es postverdad”

El tiempo de hoy es el tiempo del cambio, lo transitorio y de la llamada Posverdad. Todo parece ser fugaz en donde la precariedad de los vínculos (parejas que no duran) marca la transitoriedad de todo y lo volátil de las relaciones. Todo parece ser “un amor flotante” en donde el “costo- beneficio” no es solo lo que marca la era comercial sino también las relaciones humanas. La traición parece no generar culpa y la complicidad es la mejor manera de no ser testigos y compañeros de una vida. Todo esto genera –lo vemos todos días- vacíos y agujeros en nuestras existencias. Encerrado en mis premuras y atados a un aparato el otro empieza a ser un extraño, llámese pareja, esposa, amante, compañero de trabajo. El “autismo socializado” reemplaza la etapa de los encuentros vivificantes. La desconfianza es fundamental en esta etapa de la historia. La irritación es evidente.

Somos todos socios transitorios pero sin “afecto societattis”. Se abandona al otro ante la primera dificultad. La volatilidad es fundamental. Caen compromisos y lealtades. También hay un miedo enorme a establecer vínculos duraderos. No hay tiempo de espera entonces por ende hay desesperación. La velocidad del relejo es el standard de esta época on-line.

El cuerpo cambió de significación en esta etapa de la historia, no es el cuerpo penitente de los cristianos, ni la reflexión de los existencialistas sobre el significado de vivir en el paso del tiempo y hoy que parece ser solo exceso y la huida de la decrepitud. El éxtasis y la marihuana usada precozmente desde la adolescencia están en esta línea. Vivir al tope. La prevención desde la información parece no servir. Las publicaciones y sitios que promueven el consumo de las drogas apelan a las emociones utilizando todas las vías de la sociedad de la postverdad con sitios digitales y lugares de contacto que desafían a las vetustas pedagogías de la modernidad.

La post-modernidad así vence dejando en el camino a miles en la categoría de “descartables”. Pero esto parece no importar. El derecho a la Salud no existe en los catálogos de la existencia actual. La indiferencia ante los “descartables” es sorprendente incluso con argumentos que apelan a un cierto “progresismo light” en donde se apela a la libertad del usuario cuando vemos a una persona tiranizada por el consumo suicida. En diciembre esto parece agudizarse.


Dr. Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA y Miembro del OPRENAR.