Jornada Día Mundial Sin Drogas

 

Los convocamos a la Jornada “Adicciones: reflexiones en Prevención, Tratamiento y Marcos Legales”,  el día martes 27 de junio de 18:00hs a 22:30hs en la Universidad de Flores.

UFLO ofrece una Jornada informativa a la comunidad sobre adicciones, buscando generar conciencia y favorecer a la reflexión crítica. Asimismo, tiene como objetivo fomentar la colaboración de los organismo públicos relacionados a Prevención.

La actividad estará a cargo de la Tecnicatura en Adicciones de UFLO y la Dirección de Promoción Humana, Adicciones y Salud Mental de la Defensoría del Pueblo de la CABA.

Acceso libre y gratuito con inscripción previa.

 

 

La paternidad y drogas

“…hoy no hay solidez ni peñasco ..hay solo arena y viento”(Z. Baumann-Sociedad Liquida)

 

Crecer parece ser  la clave para alcanzar la libertad. Hoy dedico estas columnas semanales  a la paternidad. Trabajo todos los días con jóvenes que no han tenido padres o que éstos han tenido muchas fallas (ausencias , desaparecidos aun viviendo , muertos, presos, denigrados, devaluados por sus mujeres, etc). También con padres desesperados que en este momento de expansión “narco” en los barrios  y de cultura de la aceptación social del consumo otros “padres adoptivos” en la época de la máxima vulnerabilidad adolescente observaron atónitos como  el joven fue tomado por barras, sectas , grupos de distribución, etc. La voz familiar quedó, ahí inaudible frente al ruido que siempre genera el vacío. Donde hay mucho ruido hay mucho vacío. Este no tolera el silencio.

También están los que nunca conocieron al Padre ya que éste no se hizo cargo de nada nunca y por ende no se podía hacer cargo de alguien. El hijo cargara con esa “cruz”, quizás toda la vida. En la escuela se sentirá diferente  y cuando hable con su almohada quizás llorara. En los casos de peor pronóstico adictivo hay una ausencia total del padre como figura de acompañamiento e incluso como figura de inscripción legal del niño. La falta de reconocimiento se transforma en venganza hacia otros y/o hacia si.

El Padre tiene distintas modalidades de presentación, como Padre “cuco”(cuando venga tu Padre), Papa Noel (compensa todo con regalos), Padre autoritario (maneja la billetera y los permisos), Padre a quien desconocer (no digas eso a Papa) , Padre inalcanzable (no molestes a tu Padre), Padre invisible (siempre esta trabajando), Padre opositor (no..no y no), Padre dictador (acá el que manda soy yo), Padre huésped(acá los problemas son de las mujeres). Ser compañía del hijo en momentos claves no es ser amigo del hijo.

La asimetría existe porque todo sistema social tiene aspectos asimétricos marcados por la jerarquía de las funciones y los distintos roles a cumplir. Pero el padre se define por la palabra que transmite, el acompañamiento que esta ahí cuando hace falta, el silencio que ayuda, la escucha que permite pensar al hijo que habla, el juicio moral en suspenso en momentos de culpabilidad de los hijos con el consuelo (darle suelo o sea firmeza a alguien ) y siempre el ejemplo de la conducta como modelo ético. El mensaje de los Padres está en la vida de los Padres.

Al padre se lo presenta y también se presenta en su función que como tal es un Deber, un compromiso y una Lealtad. Los hay aquellos que sufrieron a padres que no se presentaron a relevar su papel de orientadores, educadores y fundamentalmente “parteros”  hacia la vida de sus hijos. El padre es, como función, “partero” hacia la libertad. Ofrece o no un mundo. A otros le presentaron al padre  como un perverso, denigrado ,violento aún no siéndolos por sus ex-amadas. El hijo recibe la contradicción de un nacimiento borrascoso en donde se convirtió en el mensajero de una colisión biológica inconsecuente fruto de un azar no querido. La recepción  sin “deseo de hijo” a este mundo de alguien es un drama para muchos. El “deseo de hijo” es clave para alcanzar la libertad  máxime cuando desde el padre o  la madre laten un rechazo .

Las enfermedades mentales  graves abrevan en estos padecimientos en donde no se pudo realizar el encuentro vivificante de dos seres adultos que reciben a un tercero( el hijo). Las adicciones como apetito de muerte , las anorexias y bulimias así como las depresiones o disociaciones de la personalidad en los jóvenes surgen de ausencias significativas en el “deseo de hijo” que es el principal deseo para que alguien crezca.

En el “corazón” de la madre late o no la figura del padre a presentar y también en el corazón del padre estará o no la capacidad para estar , acompañar a su mujer -madre y a su hijo. De este choque que podrá o no ser un “encuentro” fructífero surgirán distintos escenarios. El encuentro es silencio, escucha , orientación, dialogo, limite, acompañamiento. El choque es habitualmente abandono, ausencia. El trastorno madurativo o de aprendizaje será un alerta desde la escuela  para luego aparecer  los trastornos  de conducta y así seguirán distintos escenarios de conflicto en donde las drogas y la  perdida de orientación en la realidad serian el inicio del camino de autodestrucción.

La paternidad es una función o sea es algo que se necesita cumplir , es un desempeño. Trasciende la paternidad biológica en donde somos meros “padrillos” , también trasciende la paternidad legal en donde le damos una inscripción en el registro de lo social …es fundamentalmente una adopción simbólica, una transmisión de notas de vida, de inclusión en la vida social . Es un acompañamiento simbólico , ser “parteros” para  la cultura trascendiendo la biología del nacer para entrar en el devenir de la in-dependencia de tener una intimidad y una subjetividad.

La línea del tiempo en la vida familiar

 

Siempre decimos que el transito tiene cuatro  momentos vitales : dejar de ser “hijo de” para ser “padre de si mismo” y ser “padre para otros” y al final poder ser “padre del propio padre” que en su envejecimiento o senilidad se transforma en  hijo de su hijo que lo debe acoger y acompañar. Esta “linea de tiempo” es clave y resume el paso por la vida; salimos de la cuna y volvemos a ella. El Padre ahí se transforma en un eje ético. Como dice el Poeta “entre pañales venimos y entre pañales nos vamos”.

Esta “linea de tiempo” resume la vida misma en la independencia para ser personas, salir de la casa y lograr establecer no sin conflicto una identidad tanto en lo sexual , lo vocacional y en la diferenciación en lo social pero para ello es es necesario ser “padre de si mismo”  en donde el auto-control, la consolidación de un proyecto y el cuidado de si mismo para llegar después a ser “padre para  otros” en donde consolidar un trabajo, una pareja , cuidar al que nace son marcas ya de la adultez en curso y por fin cuidar al que nos cuido cuando éste desde la senilidad nos convoca al amor de la reciprocidad .El desamparo nos sigue toda la vida ya que cuando nacimos el amor que nos acogió nos hizo protegernos de la muerte misma y luego el amparo del hijo al padre es la muestra de las vueltas que da  la vida .Feliz el que puede lograr esto. Por algo S. Freud decía que desde el desamparo vivido en los primeros momentos de la vida y el amparo recíprocamente dado surgen las mis altas motivaciones éticas de la humanidad .

Vivimos una sociedad en donde se han diluido certezas y la “Casa Paterna” es ya una ilusión perdida. La caáda de ese mundo vertical de tipo Paternalista nos convoca a un mayor encuentro con lo humano. Debemos re-encontrar los fundamentos de la Ley en el encuentro cotidiano. La mesa familiar no tiene el prestigio y la continuidad de antes pero debemos luchar para que la Publicidad y sus “monigotes” televisivos no se conviertan en modelos de conducta que en muchos casos pregonan la perversión. La autoridad ya no pasa por los viejos, los ancianos. La regulación desde los medios de comunicación es un hecho. La tecnología de los aparatos bloquea la comunicación en la mesa familiar. Pero Ojo! Nuestros hijos empiezan a sernos indiferentes y nuestros Padres empiezan a estar cada vez más ausentes. Un Gran Hermano al estilo de Orwell nos mira.

En la historia de la Humanidad al caer la Edad Media un filosofo Pico de la Mirándola vio un nuevo tiempo que era el del Renacimiento. En la Edad Media todo estaba dado y pre-dicho.

El Renacimiento llevò a una epopeya para que el Hombre sea el autor de su destino;” la dignidad del hombre -decía- es que esta a mitad de camino entre el Cielo y el abismo…tiene que esculpirse …completarse a través de su quehacer”. Y nos sigue diciendo :”..podrás degenerar a lo inferior con los brutos …podrás realizarte a la par de lo divino …por tu misma decisión”. Necesitamos que surja  algún Pico de la Mirándola en esta era tecnológica para que el hombre no se disuelva entre aparatos y también entre Aparatos de Poder Político. Ese sera el desafío. Bauman lo avizora y lo diagnostica. Así no podemos vivir con tantos hijos ausentes y padres ausentes.

Crecer en el vacío

 

Abraham en la Biblia era viejo y ya no podía tener hijos, Dios le dio esa bendición y nació Isaac. Pero se olvidó de su hijo Isaac. Este le era indiferente. Entonces Dios lo manda a matarlo. Los sabios del Talmud se preguntaban porque Dios había hecho eso. Es que para Abraham el hijo era una COSA y como tal debía desprenderse de ella. Abraham le suplica a Dios no hacerlo y finalmente decidió que viva. Ahí recordó que era Padre. Recordar en Latìn es despertar. Le hizo sacrificar a un carnero porque del cuerno de este se gritaba a la gente para despertarla de su letargo. Abraham necesitaba despertar de su letargo …era Padre.

El hijo es una COSA cuando para desprendernos del viejo mundo autoritario el shopping es la respuesta, el fetichismo de los objetos reemplaza el dialogo. No establecemos Principios. Confiamos en la Escuela que en realidad está más inerme que nunca. La familia educa …la escuela solo instruye y ahora casi no lo hace.

Si nuestros hijos son COSAS y somos padres indiferentes los tiranos del marketing o los poderes autoritarios se harán cargo de nuestros hijos. Lo enseño muy bien A. Huxley en “Un mundo feliz” cuando mencionó el mundo manejado por sectas y en un modo de conformismo total en lo que el llamaba la hipnopedia social o la hipnosis masificada:”…cien repeticiones …tres noches por semana…durante cuatro años…setenta y dos mil cuatrocientas repeticiones crean una Verdad”. Goebell contento y los stalinianos también así como los totalitarismos que por doquier pululan. Seres vacíos y adormecidos sin el despertar que Abraham nos muestra en la cita bíblica interpretada por los maestros del Talmud. La interioridad , el si mismo y la intimidad quedan a un costado. Seres modelados desde el exterior. Crecimos en el vacío.

Reflotar el papel del Padre y la familia en general màs allá de los distintos cambios y formas de la misma es reflotar la humanización de la vida.


 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General de GRADIVA y Miembro del OPRENAR

 

Sociedades Criminosas

narco mundeo 3

 

“En la ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Bs.As hay un millón de personas vinculadas al “narcomenudeo”, ultra-chequeado en fuentes oficiales de seguridad ” (Duran Barba – Analista de opinión pública en comunicación televisiva)

 

Esta no es solo una noticia policial sino que abarca la propia decadencia cultural .El filicidio está ahí o sea la muerte de los hijos como contracara de la Promesa que es el hijo como futuro de la Nación y trascendencia de los padres. Estos valores se caen cuando las drogas están como una mercadería más a ofrecer. Cae la cultura del trabajo como forja ética de la Humanidad (Hegel) y la producción de “venenos” sociales genera una plusvalía que anestesia nuestro ser moral; “… las drogas son la cara moderna del filicidio como lo son las guerras…ahí mueren los hijos antes que los padres” me decía C.Olivenstein, mi Maestro en Francia, mientras veía a sus pacientes en Marmottan –Paris rodeado de alumnos de todas las nacionalidades allá por los 90 y luego cuando lo trajimos a Buenos Aires.

Filicidio en este caso también social. Si hay un millón de personas ligadas al narco-menudeo y la cifra es aún más enorme cuando multiplicamos por 10 como mínimo los contactos que tiene cada uno en ese tipo de sociedad narco. La cifra, entonces, llega a muchos millones impactados por este fenómeno. Por eso vivimos una epidemia y también pandemia incontrolable en ciertas zonas de la sociedad. Así se explican muchos crímenes y vejaciones de la cotidianidad.

La cultura judeo-cristiana se habilita y funda desde lo grecorromano como la puesta en juego del Hijo como Promesa y futuro. Todo esto cae y los hijos ya no entierran a los padres sino que culmina siendo al revés. Cultura del descarte en una sociedad líquida que fundamentalmente anestesia los valores morales.

Las “viñetas” clínicas vienen a mi mente y sensibilizan mi corazón y ahí, entonces, recuerdo lo siguiente cuando le digo a un papá que su hijo a los 15 años ya dejó la escuela y está con “barras bravas” y consume. Las respuestas en muchos casos ante esta interpelación a la simbólica de la paternidad son huidas y así me responde lo siguiente: “es grande y tengo que vivir mi vida”; mientras su mujer llora mostrando su impotencia para actuar ante el circuito de violencia de Padre e Hijo unidos en la muerte y con la omnipotencia de la no escucha. Filicidio en acción.

Ese millón de personas que menciona Durán Barba ligadas al “narcomenudeo” no solo es una fuerza económica ilegal sino que habilita una “caja de Pandora” en donde todos los males de la humanidad quedan a flor de piel y ya sin la esperanza posible que surgía de ese mítico recipiente de la mitología universal. ¿La esperanza es lo último que se pierde?. Sociedad también filicida que deja morir a sus hijos.  Cómplices de todo tipo aparecen en esa fuerza autodestructiva.

Hay también en ese millón de personas unidades familiares vendiendo o en cocinas de drogas, distribuyendo o usando a sus hijos como delivery. Otra vez la anestesia moral junto a la condena sacrificial de muchos. Va surgiendo un ser que se siente desde pequeño ya destinado a ser de esa manera. Estamos en la mítica y oscura caverna de Platón pero sin la Luz de la Verdad que está ahí al fondo como sendero a seguir. Triunfo de la ceguera, las sombras y la sordera. Es al mismo tiempo  la familia que consume entre gritos, golpes, abusos. O sea la Perversión como espejo porque eso es la droga en familia.

En muchos casos nos preguntamos cómo rehabilitar a alguien que no puede ir a su casa y en donde ahí solo la madre lo resguarda de un Padre violento y adicto él, y grupos de hermanos que cuidan el jardín de plantas de cannabis como si fuera el Edén Bíblico. Todo esto sucede.

 

Fallamos como padres y como sociedad

 

Nuestra tarea cotidiana en los consultorios y más cuando tratamos adicciones nos confronta con la visión de lo que puede llegar a pasar (nuestra experiencia clínica nos va guiando) en ciertas situaciones críticas pero que, al mismo tiempo, no podemos detener porque no está en nuestras manos hacerlo o porque no nos dan la autoridad para remediarlo.

Recuerdo hace 4 años cuando veo y conozco en un centro psiquiátrico a Jorge de alrededor de 30 años internado por una crisis psicótica por consumo de estupefacientes. Todo había comenzado en el desierto mejicano cuando, a los 12 años, empieza a consumir alucinógenos. El corolario fue un desorden psicótico marcado que siguió con una internación de 6 meses en una comunidad terapéutica europea. El desorden familiar expresado en la falta de límites era muy visible en esa edad porque no podían asegurar un mínimo continente normativo que lo alejara de amistades en contacto con las drogas.

Así su vida va transcurriendo con el consumo de distintas sustancias quedando Jorge al cuidado de su madre mientras el padre estaba en otro país y el recuerdo de su hijo era solo una cuota pagada religiosamente. Era lo que hoy se denomina una “familia nominal”. Están, hay una heladera llena, el ausente pasa dinero…pero todo el horizonte de amor, límites y valores (base de un crecimiento sano) luce también por ausencia.

A los tumbos el joven crece y establece pareja en Europa con una chica. Tiene un hijo, es padre pero no puede cumplir la función parental. El también abandona. Se afirma ahí un consumo aún mayor. La paternidad implica el desarrollo de una función simbólica para la cual no estaba preparado. Puede ser padre biológico…pero no padre adoptante y orientador de senderos y de acompañamiento a la madre en su función de transmisora de la Ley de la vida.

Desde que lo conozco un fin de año del 2010 se genera un “tira y afloje “con la madre para que avale una internación en una comunidad terapéutica y habilite una intervención de un juez para que pueda hacerse un tratamiento con garantías de un resultado a pesar de las dificultades de tantos años de consumo y, por ende, de deterioro. Ahí aparece la saga criminosa que culmina con la muerte del paciente al final.

Durante 4 meses el paciente entraba y salía de centros psiquiátricos para luego intoxicarse otra vez y terminar en terapia intensiva. Conoce así distintos centros de terapia intensiva y varias clínicas psiquiátricas. No podía frenar la compulsión a drogarse. Descontrol…compulsión (idea obsesiva) e impulsión acompañaban la danza del inyectarse con cualquier droga y culminar con distintos cuadros infecciosos a punta de entrada por vena.

Mientras tanto la madre permanentemente me llamaba y yo le repetía inocentemente   que nos habilitara a nosotros y a un Juez para intervenir y al mismo tiempo le volvía a decir que Jorge tenía riesgo de vida y que la Ley de la transmisión de la Vida pasaba (como siempre con nuestras madres) por ella. La negativa de ella y la solicitud del paciente de “vivir su libertad” (para morirse) se daban la mano.  Ahí comprendí como la pulsión de auto -destrucción del paciente se daba la mano con el pacto criminoso familiar. El pacto criminoso es un filicidio….buscar activamente la muerte del hijo de diversas maneras: abandono, falta de límites, renegar de la función del otro progenitor o incluso descalificarlo permanentemente, no prevenir situaciones de riesgo, habilitar consumo de drogas en edades infantiles o puberales, etc.

Es como tal un delito que consiste en atentar contra la vida y que es cometido por un genitor (padre/madre) hacia un menor hijo propio. El termino deriva del latín “filius” que significa hijo.

Cuando hay consumo de drogas es todo más sutil. Habitualmente se habla de matar a un hijo de una manera cruenta. En las drogas lo incruento es lo que todos los días desde el “reloj del inconsciente” de los padres se va perpetrando. Es la crueldad realizada con la impostura farsante e hipócrita de la lentitud del goce sádico.

Al final Jorge murió. Solo utilizaban centros psiquiátricos como meros “lavaderos” o “tintorerías” para una desintoxicación, pero nada de lo que le pasaba al paciente se resolvía y tampoco lo que le pasaba a su familia.

 

Reflotar la esperanza 

 

No se puede tratar hoy a un paciente en esta sociedad tan herida por el desamparo sin apelar a los grandes de la filosofía y de la vida. Un terapeuta necesita una mirada artesanal ante este ser que está frente a nosotros herido y que se considera incurable y ya fuera del circuito de esperanza y paradójicamente sin registro de lo que le sucede.

En realidad voy a apelar a dos grandes de la filosofía del siglo XX como E.Levinas y G.Marcel (europeos ambos y que dejaron enseñanzas hermosas por su humanismo). No hay experiencia terapéutica –por lo menos para nosotros- en esta era de la inermidad y de la identidad de los “nadies” sin la vivencia del amor y la esperanza. G. Marcel decía: “…amar a un ser es decirle Tú no morirás”. Por el contrario la experiencia del desamor tan cara a las experiencias actuales remite a la experiencia vívida y dura del “morite”, “no existís”.

Somos hijos del reconocimiento. Sin reconocimiento no hay vida posible. El amor remite a un proyecto y a una esperanza. Por otro lado E.Levinas nos dice que la experiencia fundamental que funda la esperanza por vivir es el “cara a cara”. Estar con otro cara a cara, mirarlo, hablarle. Incluso nos dice que es la experiencia ética fundamental. Por eso el que no nos mira a la cara oculta una transgresión –por supuesto-ética. La experiencia del amor es la del reconocimiento y mirar al otro funda una esperanza, una promesa de futuro. El mundo de hoy parecería padecer del mal de ausencias.


 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA y Miembro del OPRENAR

OPRENAR en Uruguay

 

El pasado 2 de junio los coordinadores del Observatorio de Prevención del Narcotráfico se reunieron con el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla.

Durante la reunión que mantuvo el Arzobispo con el Dr. Guillermo Marconi, el Dr. Jorge Aufiero, el Padre Guillermo Marcó y el Dr. Héctor Masoero, se conversó acerca de la experiencia del OPRENAR en la Argentina y los coordinadores se pusieron a disposición para la implementación de una entidad similar al OPRENAR en el país vecino.

Esta reunión representa un gran paso para la prevención del narcotráfico, proponiendo un trabajo en conjunto con la sociedad civil de países de la región.


 

Drogas y ciudad de “nadies”

 

drogas

“Hay una relación entre mano de obra criminal y desfamiliarización”. L. Cancrini (Italia) – Psiquiatra juvenil italiano

Me sorprenden cada día más las historias que escucho en Gradiva y que trato de orientar hacia un destino de vida con sentido. Todos sabemos que las adicciones surgen de un tríptico entre sujeto (la persona en sus vulnerabilidades especialmente en el tiempo adolescente, el contexto (la cultura, la familia) y el agente químico (la droga como tal). Hoy las drogas están ahí a la mano. La persona se halla en máxima vulnerabilidad en una adolescencia transida por el abandono y la orfandad de una cultura del vacío.  Pero , sin embargo, Los contextos me importan mucho …es el barrio que se halla invadido por puestos de venta no precisamente de alimentos orgánicos; es la “barra brava y/o las bandas” que rodean espacios públicos e imponen condiciones, es la cultura de trabajo en baja ante la fuerza de lo ilegal y sus rentabilidades, es la sociedad familiar impotente para transmitir limites, valores y un amor incondicional, una escuela vacía de contenidos éticos o disfrazando a un relativismo que sumerge en la barbarie a los más pequeños, el consumo familiar (el 62 % de los pacientes de Gradiva tienen familiares en carrera); en suma es la crisis de sentido de miles .También encontramos clubes de barrio que han perdido funciones ejemplarizadoras y que se han transformado en refugio de “malandras”; espacios públicos y plazas temidas, el miedo como vivencia , la casa como refugio de los “nadies” o sea de que los que están vacíos  y quedan embelezados frente a la cultura de imágenes ante un aparato en donde se proyectan.

 El narco-negocio necesita una narco-cultura; la familia aquí como educación va cayendo y los espacios públicos van “celebrando” la muerte desde el desierto de sus calles y esquinas sombrías. El vaciamiento de las ciudades transformándose en meros territorios inhóspitos es paralelo al vaciamiento de las identidades: los “nadies” de todas las edades vagan y vegetan dando vueltas sobre un vacío de ser y de sentido. La identidad de los “nadies” es lo posible en un Territorio sin Ley.

Esto me lo recuerda Jorge que en sus 17 años ya abandonó la escuela, gana dinero sin trabajar más que como “barra”, probó todas las drogas, el club de fútbol de su pueblo es solo una excusa para estructurar de a poco una identidad antisocial protegido por mayores ya curtidos en el manejo de armas y negocios ilegales. Joven de clase media imbuido de esta filosofía cercenante de la vida con padres débiles es un  reflejo de una cultura anémica de valores y por ende anómica. Todo es débil solo es fuerte la barbarie.

Los atiendo porque en pocos meses vendrá la mayoría de edad y la cárcel será un destino si no se actúa con la firmeza de salvar la vida ya que la omnipotencia de estos grupos untada por la cocaína les genera la sensación y también la certeza de la impunidad. ¿Podrán ellos vencer esta cultura de los campos de concentración que se preparan para muchos?

Ahí el cerebro pierde su función conductora y el automatismo reflejo de la compulsión adictiva triunfa. La única demanda posible es la dosis que es clave para la esclavitud y la señal para el arbitrio de los de los Amos de hoy (transas, dealers, narcos) .Ahí , también, el “fierro” manda. El alguien queda reemplazado por los “nadies”. Así se va acercando cada uno a la tragedia que va siendo disimulada con la anestesia del dolor que el narcótico asegura cada vez por menos minutos. Pero igual el destino trágico está asegurado.

Historia de “Nadies”

Jorge vaga de clínica en clínica desde hace 15 años. Hoy, a los 30 es un “errante” en la ciudad buscando ese “polvo blanco” que es un vigor alucinatorio que buscan aquellos que ya no pueden ser sin esos “quitapenas”. Padres también consumidores. Hermanos igual. Un mundo de alucinados lo rodea. El filósofo y poeta dirá que “quien no espera desespera”. Mundo sin esperanza, sin proyecto, misión y vocación. Términos que según J. Ortega y Gasset remiten a lo propiamente humano y entonces nos decía quien tiene vocación, misión y proyecto está salvado.

En Jorge mientras tanto su mundo es la recompensa inmediata. No hay espera…su nariz y todas sus vísceras desesperan por esa sustancia a la que odia y ama a la vez. Su voluntad está “domada “ya que la propia dopamina (señal en todos nosotros del placer) necesita ser buscada afuera. Ya el gran psiquiatra Pinel en los albores del siglo XIX enseñaba que el impacto de la morfina y el opio genera una mutilación de la voluntad .Primera estación hacia la cronicidad.

Un “muerto vivo” es el que se nos presenta .Todo dinero en sus bolsillos va hacia su nariz para que pueda salir bombeando dopamina artificialmente hasta que salga de su letargo ese “nadie” que vaga por el mundo. La apatía, la abulia y la tristeza vital son las compañeras que como sombras siguen al espectro del “nadie” que alguna vez fue hombre libre.

El cerebro de Jorge en sus neuroimágenes (tomografías cerebrales por ej.) muestra, también, sombras sin, ya , la vitalidad de la sangre circulando. Zonas vitales para el pensamiento y el control de los impulsos están deterioradas. El descontrol se dispara rápidamente ante la más mínima señal para el consumo. La memoria está embargada y solo es memoria adictiva. El encendido afectivo del amor que lo producen los vínculos afectivos (los hijos, los padres, el trabajo o una misión o proyecto social) ya no existen. Estructuras cerebrales muy precisas solo siguen disciplinadamente los colores, lugares, personas y los olores de los ambientes adictivos. Ya no hay calles nostalgiosas de la infancia hay solo direcciones de “dealers” y “transas”. El lóbulo frontal mensajero de humanidad como último eslabón del “homo sapiens” queda embargado por las estructuras cerebrales que nos asemejan a los reptiles y mamíferos.

Su cerebro está envejecido. Pobreza cognoscitiva. Disociación de la personalidad. Atención débil y fluctuante. Problemas de sueño. Es un senil joven.

Ciudad el Cerebro

El cerebro en su vitalidad depende también de nuestro estilo de vida. Somos responsables de un envejecer sano o no. El cerebro es un órgano práctico y moldeable que cambia de acuerdo a como lo cuidemos. El amor a nosotros mismos se manifiesta también ahí. Hay estilos de vida que alargan la vida y mantienen el cerebro activo y productivo: actividad física y mental continua, no usar drogas, beber alcohol muy moderadamente, comer con muchas frutas y verduras, descansar, frenar las actividades cuando el stress es largo y con signos de alarmas corporales (taquicardias, diarreas, etc.), respetar ritmos de dormir y descansar como mínimo seis horas, etc. Estos cambios en el estilo de vida aumentan las defensas ante el stress y rebajan las respuestas de ciertas hormonas que producen daños en áreas del cerebro que tienen que ver con la memoria.

En los últimos 10.000 años la especie humana ha desafiado los códigos genéticos grabados a lo largo de los últimos tres millones de años y su consecuencia es el modo en que envejecen los seres humanos hoy .No solo apareció el sedentarismo (hecho nuevo ya que nuestros abuelos eran caminantes inveterados) sino también nuevos hábitos dietéticos y también desde los 80 la droga con fuerza. Así nuestro estilo de vida no respeta nuestra historia genética.

Envejecimiento Cerebral

Hasta los 25-30 años hay un programa genético que nos construye y hace crecer el organismo. Después de esa edad ese programa cesa; hasta ahí ese programa cuida celosamente la reparación del organismo siendo el envejecimiento una consecuencia de la cesación de esa actividad. Desde ese momento el organismo queda a merced del medio ambiente y fundamentalmente del estilo de vida que llevemos. Hoy debemos propender a generar medios y estilos de vida enriquecidos.

¿Qué es esto? .Generar reservas cognitivas así como hay reservas naturales para cuidar la ecología. Mecanismos cerebrales capaces de ponerse en marcha durante el proceso de envejecimiento y que contribuyan al retraso de la aparición del deterioro cognitivo y fisiológico propio de la senilidad. Actividad intelectual, actividad física, no drogarnos, descansar parecen ser reservas claves y que se comprobó detienen el deterioro del sistema nervioso. Las hormonas del stress (activadas también por el uso de drogas) alteran la vida de las neuronas y generan atrofias. Escuchar nuestra naturaleza es fundamental ya que es respetar nuestra historia biológica.

Jorge no pudo escuchar todo esto. Ahora está lamentablemente programado para drogarse y envejecer precozmente. Se quedó sin poder amar y sin esperanza como diría el poeta y filósofo. Consultemos cuando alguien comienza a consumir drogas y alcohol.

 


 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General de GRADIVA y Miembro de OPRENAR.


Sociedades organizadas o “patrulladas”

“…cuando en un barrio hay mucha droga y vendedores y, al mismo tiempo, una gran población de adolescentes triunfa la venta de drogas” (Cancrini-Italia-especialista en adicciones)

 

Los barrios han cambiado. La caída de la cultura preventiva se siente mucho en esos territorios. La “polis” griega (la ciudad) es una arquitectura de la salud. Ahí nace y también se convierte en una consecuencia la llamada organización social. La sociedad desorganizada o anómica (anemia de valores) se transformará en sociedad “patrullada” ya sea por policías o gendarmes o por las propias bandas que cuidan sus territorios. Son dos modelos diferenciados.

 La vieja estructura social sostenida por la comisaria, el vigilante de las esquinas, las familias, las escuelas, las iglesias, la fábrica y los clubes de barrio ha variado y mutado. La desfamiliarización creciente de la sociedad argentina especialmente en los grandes centros urbanos se combina con la caída del peso cultural de las instituciones y entonces surgen sujetos solos y “regalados “para que Otros Podres” lo sometan. Ahí el narco, las bandas y las “barras bravas” ocupan los lugares vacantes.El Otro simbólico representado por fuerzas de la cultura vira hacia Otros de la Dominación en donde no reina la Ley del Padre sino “Amos Mortíferos”. Así el barrio queda convertido en un nuevo “campo de concentración” imaginario con sujetos aptos para la doma y la dependencia con libertades simbólicas clausuradas. Surgen sujetos “clausurados” y no la apertura hacia el mundo de la libertad dentro de una cultura para la vida.

Esos “sujetos” clausurados se observan mucho más en barrios aledaños a las Villas y asentamientos en donde la organización social está en crisis y derivan así en lo que llamo “sociedades patrulladas” en donde el miedo se guarece detrás de rejas y en donde la lucha entre gendarmes y bandas forman parte de un espacio público perdido para la creatividad.

Por ello resulta muy interesante el trabajo que realizó el MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL sobre 4.100 villas y asentamientos que cubren una totalidad de 396 kms. de extensión con un primer relevamiento de familias afectadas, que son en total 800.000. Este alto número refleja el problema en el llamado conurbano de la Ciudad de Buenos Aires y en la Provincia. Ahí se parapetan bandas de narcos que es precisamente donde faltan derechos básicos a la propiedad, el trabajo; en suma ciudadanía. Es el primer registro que se realiza y por ende son esperanzadores sus objetivos. Donde no entra la Ciudad con sus Leyes y el ordenamiento cultural entran los Amos dominantes con sus bandas y sus “soldaditos”. Los gendarmes de la sociedad narco se refugian en esos territorios y desde ahí surgen las cadenas de distribución, cocinas de producción y vías de comercialización.

Allí la situación laboral tiene el siguiente rango: el 25 % no trabaja, el 21 % empleados en negro, 17% tareas en el hogar sin sueldo, 15% empleado en blanco, 11% trabajo independiente, 10 % jubilado (Zuleta blog. Spot). El territorio está siendo disputado por los grupos narcos que en muchos casos manejan las viviendas y las ocupaciones de las mismas. Este censo que manejará la ANSESS (fuera de los punteros-en muchos casos aliados a los narcos) permitirá el acceso a los servicios públicos, la inscripción en escuelas, radicar cuentas bancarias a través de certificados ciertos de domicilio y mayor seguridad en las propiedades precarias (ley de emergencia social). Se terminaría con la propiedad usurpada y basada en el poder los “capos” locales.

El consultorio de atención en Gradiva es mi “Wikipedia” permanente. La adolescencia en estos barrios resulta por demás crítica. Las drogas, ahí, están a la mano .La familia muy lejos transida por la carencias afectivas, económicas y por distintas situaciones de violencia, abuso e incluso de consumo de estupefacientes dentro de ella (el 62 % de los pacientes tienen familiares en carrera de consumo). La escuela quedó lejos y no parece ser un factor de influencia valorativa.  Escuchar familias vencidas y culposas con hijos o familiares (incluso parejas) en delitos unido a drogas es común. Incluso los que estamos hace muchos años batallando con estos problemas observamos con extrañeza el cambio de las patologías desde que se inundó el país con drogas y se fue desfamiliarizando la sociedad así como degradando valores de convivencia ciudadana y de una autoridad al lado de la Ley.

 Hoy el robo y el consumo crónico de drogas se halla unido ligado todo esto a una amplia red de puestos de venta y de trabajos ilegales y que atentan contra la salud pública. El patio de la parroquia y la escuela fueron reemplazados por la esquina con sus “sentadas” al lado de algunas botellas, los delivery, las motos de reparto, en suma la decadencia social ante la mirada cómplice y “untada “con dinero sucio de muchos. Estados fallidos o barrios en entropía o anomia en crecimiento. El trabajo legal escasea pero también la falta de formación escolar (abandono de la escuela por repitencia o abandonos familiares) hace que no haya población para oficios (uno de los problemas que plantean las cámaras empresariales). El consumo de drogas y alcohol altera la asistencia laboral y el dinero fácil es más tentador .La droga hará el resto porque las drogas atentan contra los instintos de supervivencia y entonces el riesgo se minimiza y los peligros casi no existen. La frialdad moral va unida también al consumo de drogas ya que se genera una verdadera “ceguera” de valores por la disfunción neurológica de los centros superiores de la conciencia y de la vida (lóbulos frontales) y así observamos crímenes inexplicables.

La adolescencia comprometida

En estos barrios esto atenta contra el desarrollo adolescente en donde se consolida la Identidad y la integración de la personalidad. Se va generando un cisma interior en donde frente a la precariedad de la vida afectiva vivida surgen donde dos personas dentro de una. Cuando atendemos a algunos pacientes nos preguntamos donde está el ser verdadero y donde está la falsedad de su ser. Aquel que hizo o actuó determinadas tropelías o acciones y el otro que aparece luego de horas de dialogo. Dos seres dentro de uno o lo que llamamos el verdadero y el falso self.

Pero en la enfermedad hay un cisma de la mente que puede llegar a ser muy profundo y que en su grado más profundo es una psicosis o trastornos antisociales de la personalidad. Se ve claro en adicciones; parecería que el consumo dependiente de drogas genera un trastorno de personalidad especial que oculta al otro ser que habita en nosotros.

Jorge accedió a la consulta luego de varios meses de consumo de paco. Todo el dinero que ganaba en sus 18 años se gastaba en el consumo de esta droga .El falso self estaba claramente ligado al consumo .Era otro; ahí robaba, golpeaba, se unía a grupos antisociales de su barrio. Luego de la desintoxicación y una larga cantidad de sesiones de grupos y psicoterapias en la comunidad terapéutica parecía ser otro. Era aquel que sus padres describían en su adolescencia primera. Lo salvó su familia que al ver los primeros meses de turbulencia antisocial lo llevó a un centro terapéutico. Lo salvó su gremio o sea la comunidad que a través de sus delegados le rescataron la posibilidad de trabajar y ser productivamente sano.

Ese ser falso que era la personalidad segunda creada por los tóxicos podía llegar a delinquir o vender drogas. En la adolescencia y en ciertos circuitos sociales esto es claro. Hay barrios invadidos por lo que los pacientes llaman “transas” o vendedores que también, hoy, son prestamistas para que los consumidores puedan comprar las sustancias. En muchos casos los intereses superan ampliamente los usuales (más del 30 % mensual!) y son verdaderas explotaciones modernas. La droga y el paco en particular son la marca de la alienación del ser humano en muchas zonas de la Argentina.

 El barrio tomado por “transas”

Este falso self que surge luego de días y días de tóxicos tiene para mis varias referencias claves:

  1. la maduración del cerebro y la personalidad del adolescente no resiste el consumo .La vulnerabilidad es máxima y rápidamente se llega a la dependencia. Los centros de control superiores del sistema nervioso están inmaduros y todavía no ha culminado el desarrollo del lóbulo frontal que representa el estadio superior de la civilización que nos separa de los monos.
  2. Se va generando, así, un trastorno de conducta severo en algunos casos o un brote psicótico con pérdida de sentido de realidad en otros. En Jorge surgieron trastornos antisociales y déficits del pensamiento, el control de los impulsos y la imposibilidad de seguir cualquier plan (por eso no podía trabajar ni seguir ninguna actividad permanente).
  3. Las fuerzas negativas del barrio es fundamental hoy; mi maestro Cancrini (Italia) me decía “…cuando en un barrio hay mucha droga y vendedores y al mismo tiempo una gran población de adolescentes triunfa la venta de drogas”. Son zonas sumergidas de la cultura. Muchos hablan de la pobreza pero en realidad son zonas entregadas a la barbarie en donde casi no hay escuelas o estas son solo espectros de lo que deberían ser, las iglesias y los centros culturales-comunitarios son débiles o meros refugios políticos. La palabra cede el lugar a los tóxicos con cadenas de explotadores que “trabajan” a destajo.
  4. Habitualmente estos jóvenes tienen problemas de aprendizaje en la infancia (lecto-escritura, atención, híper-actividad, etc.) .Esto no es tenido en cuenta y no pueden superar los estudios iniciales y por supuesto no van a la escuela secundaria .Ahí vagan por la calle. En el caso de Jorge el trabajo y el gremio donde estaba lo salvó (toda su familia trabaja en lo mismo) pero en un momento determinado las fuerzas negativas por un momento triunfó.

La prevención posible

Jorge se recuperó; actuaron los padres y la fuerzas comunitarias rápido .Si el paciente hubiera continuado con sus conductas adictivas probablemente se hubiera consolidado un trastorno antisocial de la personalidad o un desarrollo psicótico con pérdida de contacto con la realidad (delirios y alucinaciones). Es lo que hace falta: prevención inicial desde la escuela y los familiares y detección precoz ante los primeros consumos de drogas. Además “tapizar” los barrios tomados por los vendedores con  cultura, palabras, centros de prevención y asistencia  y escuelas de formación de líderes y agentes comunitarios y al mismo tiempo la formación de padres seguido de un plan comunicacional que alerte sobre el contacto precoz de los jóvenes y niños con el consumo.


 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General de GRADIVA y Miembro del OPRENAR.

Épocas de desamor y vacío

 

“…son épocas de “psicosis social” es decir sin delirios ni alucinaciones, se manifiesta por una experiencia de ausencia, de vacío existencial, de insustancialidad anónima con drogas o anorexia” (“Clínica de Vacío”.M.Recalcatti).

No podemos crecer solos, hasta los animalitos criados en la oscuridad muy pronto pierden toda posibilidad de desarrollo de conexiones entre neuronas. No hay sistema nervioso sin un medio exterior enriquecido por el amor. El amor es el vehículo del reconocimiento. Sin reconocimiento no hay crecimiento. El otro y los otros (padres, maestros, tíos, familia en general, sociedad barrial, etc.) nos hacen desde su deseo y el reconocimiento de nuestra singularidad. Así nacemos a la vida humana.

Hoy muchos de nuestros pacientes vivieron y viven entre aparatos, chats, selfies, Instagram; no hay mirada, ni palabras ni Ley que se transmite. Nos parecemos a los animalitos crecidos en la oscuridad. El Vacío de reconocimientos y de miradas amorosas y de Ley transmitida se hace padecimiento y empiezan a aparecer las drogas en escena con el marco desolador de los narcos copando ese barrio mientras seguimos con el aparatito de moda y los moribundos en las calles son fotografiados como si fueran de otro planeta. Sobran los “flashes” y faltan palabras y encuentros.

Vivimos la dolorosa realidad que en la Ciudad de Buenos aires y en la Provincia de Buenos Aires casi el 70% de los adolescentes consume alcohol, en el Gran Mendoza llega al 73%. El consumo de marihuana empieza antes de los 14 años bloqueando las capacidades de aprendizaje escolar y es un factor de abandono escolar.

Los grandes centros urbanos están incubando una cantidad enorme de enfermos crónicos ya que existe una ley en los que trabajamos en adicciones: a menor edad de contacto con drogas (el alcohol lo es) más posibilidades existen de un consumo problemático y crónico.

Esto parecería ser síntoma de situaciones muy serias de ocaso y dimisión de la función de los adultos en la conducción y orientación educativa de los menores. Esto representa un hueco en las funciones normativas y de control. El adolescente parece crecer solo; los padres se quedaron en el “vestuario” y entonces la vida parece ser un juego sin árbitros en donde el arbitrio como capricho narcisístico es Ley.

Al no haber acompañamiento en el crecimiento de los chicos aparecen los que llamo “dobles protectores” que son distintos “padrinos “ como en la saga de la célebre película de Marlon Brando y Al Pacino ;  éstos están en las esquinas, en los “transas” , en los patovicas o en el tarjetero del boliche prestigiado.

La función paterna aparece en nuestra sociedad devaluada y entonces se asimila a una caricatura con roles cómplices o meramente nominales con el nombre de directores, policías, intendentes, jueces y en todos aquellos que están en posición de conductores y aquí nos podemos preguntar qué es lo que conducen cuando muchas veces los territorios son dueños del anonimato y no siguen marcos legales. La anomia como “anemia “de valores parece reinar.

Cae el mundo adulto, un orden de palabras, orientaciones, confrontaciones, negociaciones, encuentros, desencuentros, consensos. Los padres no están, aunque estén. Es una función que está ausente. Padre que puede ser par o cómplice, compañero o mimetizado con él; pero nunca el padre en su función es simétrico, ya que instala la diferencia y precisamente por eso educa. En otros casos en donde la situación es mucho más grave ya parecen estar pero es sólo un agujero, un vacío. Una sombra de lo que deberían ser. Una nada que nada significa ni orienta. El adolescente parece vivir solo. ¿Dónde quedó el mundo adulto?

Cultura del vacío

Hoy muchos aspectos de la vida social son descriptos desde la llamada cultura del vacío. Vacío de contenidos, exceso de la imagen y del marketing en detrimento de la palabra oída, escuchada y del relato asociado a las vivencias que surgen del acompañamiento humano más profundo. Crisis del amor, “orgasmo” de los impactos imaginarios. Tiempo de la química en detrimento del lenguaje. Paradójicamente sin palabras oídas y pronunciadas con ternura no se expanden las capacidades humanas. El cerebro necesita palabras, cultura y apegos fundantes para crecer.

Cuando el cerebro entra en inactividad tanto en la niñez, en la vejez y en general en toda edad humana se desgasta. Hay un proceso de “desgaste” cerebral cuando no fluye el lenguaje. Es el drama de los niños o viejos solos en donde el rechazo deteriora la propia sustancia nerviosa. Lo orgánico cerebral espera…esperanzadamente a la palabra para desplegar sus potencialidades.

Los animalitos criados en la oscuridad muy pronto pierden toda posibilidad de desarrollo de conexiones entre neuronas. No hay sistema nervioso sin un medio exterior enriquecido por el amor.

Surge así el vacío de ser. La química en esta sociedad pre-simbólica acompaña a estos déficits. En los adolescentes esto es letal.

Registro de lo humano

 

Hay tres registros en lo humano: a. El neurobiológico que es un entramado de miles de millones de neuronas responsables de nuestra humanización y señal de superación de nuestros anteriores humanoides; b. el registro de la subjetividad en donde despliego mi mismidad y la posibilidad de tener intimidad con libertad para no ser objeto de otros y c. el registro familiar y social barrial y cultural en donde desde la proximidad de los vínculos se generan lazos de vida.

En la cultura del vacío los tres y con la droga y los narcos dominando barrios todo se altera. En el registro neuro-biológico aparece el cerebro automático en detrimento de las áreas más evolucionadas del sistema nervioso .Lo humanoide reemplaza a lo humano. Por el lado de la subjetividad somos ya objeto manipulable de los otros con el narco y el “dealer” como directores de nuestras vidas y el entramado cultural que arrasado por las cadenas de venta. Ya la escuela desaparece, el estudio es imposible con sistemas psíquicos alienados por las sustancias desde pequeña edad.

Ejemplos de la vida

Me atormentan los ejemplos de mis pacientes, muchos de ellos que no superan los 20 años. Son quizás ejemplos que pongo a consideración porque, seguramente, hay muchos que viven en estos mundos oscuros y al mismo tiempo donde ellos van girando en un vacío sin fin.

Jorge me dice…”el barrio cambio…es un pulpo esto”. Salir a la calle en los lindes de Rosario es entrar en contacto con vendedores. En la escuela se fuma o toma alcohol y así surge una disolución del desarrollo adolescente y de los registros culturales. Todos parecen impotentes para establecer límites o sea la cara de la Ley (padres, maestros, autoridades).

Mientras avanza la enfermedad en sus 15 años comienza a trabajar en un “bunker” de drogas (espacio de 1×1 oscuro en donde los consumidores van a comprar). El pago es con droga. Lo humanoide ya reina. Lo conozco luego de una titánica tarea de los padres para lograr el apoyo de jueces para rescatar a este niño-joven para la libertad. ¿Que quedó de él?; daños cerebrales con una conducta típica de un simio violento y hostil.

Poco a poco se va humanizando y encuentro que la madre lo atempera cuando en la visita lo acaricia en la nuca mientras devora una docena de medialunas. Me di cuenta que para establecer una relación ese vínculo oral-alimenticio era fundamental y, al mismo tiempo, con expresión de ternura. Todas las mañanas lo recibo en mi consultorio y desayuno con él con dos medialunas como vinculo y así empezamos a zurcir historias y sentidos que empezaron a llenar su vacío de ser. Un año y medio de socialización en la comunidad terapéutica fueron su rescate y por supuesto sin consumir ninguna droga con una psicoterapia intensiva. Sobrevivió a circuitos de daño social y de disolución de todas las categorías de Ley y de desarrollo posible.

La cultura del vacío parece dejar en el camino a miles y miles de jóvenes y adultos enmarcados en la sociedad del impacto imaginario y del declive de la palabra y los sentidos éticos. Épocas de desamor. Esto con drogas parece ser letal.

Dr Juan Alberto Yaria 

Director General de GRADIVA y Miembro del OPRENAR