Capacitarán a docentes para que apliquen contenidos de prevención de adicciones en escuelas y jardines

LAS DROGAS Y EL ESTRÉS

La Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (Sedronar) y el Ministerio de Educación anunciaron un programa de contenidos sobre adicciones y consumos problemáticos que será aplicado en escuelas y jardines de infantes de todo el país. Con un fuerte anclaje en la formación de docentes, el objetivo principal de ambos organismos es evitar que los jóvenes acaben convirtiéndose en víctimas directas o indirectas de las redes de narcomenudeo, confirmaron fuentes oficiales.

Gabriela Torres, titular de la Sedronar, dijo a LA NACION sobre este programa: “Nos parece importante instalar que hay algo para reflexionar y para debatir sobre el tema del consumo problemático, y la prevención del consumo problemático. Estamos armando una red federal, con muchas y diferentes intervenciones para interpelar las prácticas de consumo, fundamentalmente en nuestros jóvenes”.

La funcionaria fue puntualmente crítica con los niveles de consumo de bebidas alcohólicas entre chicos y adolescentes: “Hay algunos problemas, como con el consumo de alcohol, que los argentinos y las argentinas tenemos invisibilizado, naturalizado; en términos de inicio de edad de consumo tenemos el lamentable récord de estar entre los primeros en América en cuanto al consumo en chicos de entre 12 a 17 años”.

La Argentina tiene el mayor nivel proporcional de ingesta alcohólica en la región y se posiciona casi junto a EE.UU. en los índices más altos de consumo de cocaína, según un relevamiento de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que comparó los datos aportados por cada país. La situación es peor aún entre los adolescentes escolarizados, franja en la que los argentinos traspasan el 50% de consumo de alcohol y superan por más de 10 puntos porcentuales a todos los alumnos de los restantes países americanos.

“Debemos trabajar en un gran acuerdo de adultos, y debatir entre todos cómo cuidarnos y cómo cuidar a las generaciones futuras sobre todo. En este sentido, el ámbito educativo es un lugar privilegiado y valioso para empezar a problematizar la naturalización del consumo de alcohol en la sociedad y la falta de información veraz, certera, respecto de las graves consecuencias físicas y sociales que producen estas bebidas en los adolescentes”, señaló Torres.

Oficialmente se confirmó que la problemática del consumo de drogas ha penetrado de forma contundente en las escuelas argentinas y esto preocupa a los funcionarios: “Las situaciones vinculadas a adicciones y a consumos problemáticos de drogas irrumpen en la escuela al igual que otro tipo de problemáticas que, sin gestarse en ella, deben ser abordadas por la institución. Estas situaciones exceden lo estrictamente pedagógico y ponen en tensión los dispositivos con los que la escuela desarrolla su tarea cotidiana, dando cuenta de la necesidad de generar nuevas respuestas frente a nuevas situaciones”.

Jardines y escuelas

El trabajo preventivo en el nivel inicial se focalizará, tal como confirmaron desde ambos organismos del Poder Ejecutivo, en actividades que promuevan “el conocimiento de hábitos relacionados con el cuidado de la salud, de la seguridad personal y grupal”, además de “la expresión de sentimientos, emociones, ideas, opiniones”.

Respecto de los jardines de infantes, los docentes serán capacitados para realizar actividades que promuevan el ofrecimiento y las solicitudes de ayuda, además de “la iniciación en el conocimiento y respeto de las normas y la participación en su construcción en forma cooperativa”.

“Es fundamental que el Ministerio de Educación articule el programa y desarrolle las acciones de prevención desde un abordaje pedagógico, formal, de manera gradual, integral, continua y sistemática”, sostuvo el titular de esta cartera, Nicolás Trotta, en un comunicado oficial. Tras el anuncio, los funcionarios publicaron un extenso documento que confirma los lineamientos del trabajo concreto, también, para adolescentes de escuelas secundarias.

A través de las clases de Ciencias Naturales, los alumnos serán instruidos progresivamente en “el reconocimiento del hombre como agente modificador del ambiente y el reconocimiento de la importancia del mismo en su preservación”. Para los más pequeños, los contenidos estarán enfocados en “los ambientes libres de humo de tabaco y su importancia en el cuidado de la salud de las personas fumadoras o no fumadoras”.

También se abordarán -dependiendo de la edad y el año lectivo en curso- “las consecuencias que pueden ocasionar las alteraciones producidas por el consumo de sustancias psicoactivas en la seguridad vial o en situaciones de conflicto y violencia”.

Por otro lado, en las clases de Formación Ética los jóvenes recibirán contenido vinculado a “redes, organismos e instituciones dedicadas a la prevención de las adicciones y al tratamiento de las personas adictas”; también estudiarán “el consumo de sustancias psicoactivas en contextos de vulneración de derechos” y las “publicidades que propician el consumo de sustancias psicoactivas”.

En la secundaria, los contenidos para chicos de escuelas de todo el país cobran un grado mayor de instrucción política. Según se anunció, serán instruidos sobre los “aspectos jurídicos relacionados con el consumo problemáticos de sustancias psicoactivas; leyes vigentes, jurisprudencia, proyectos de ley en torno a la comercialización y al consumo de drogas” en los países de la región.


Por: Belisario Sangiorgio

Fuente: La Nación

Link de artículo: https://bit.ly/3h7U5oD

La pandemia de COVID-19 puede cambiar el “subestimado” papel de las mujeres en el narco

Mujeres WP

Carolina Sampó, especialista, afirmó que la crisis económica derivada de la epidemia “va a ser tan grande y larga que abre muchísimas oportunidades para que las organizaciones criminales, específicamente las que se dedican al narcotráfico, se valgan de estas mujeres”.

El mundo del narcotráfico es dominado por hombres: las mujeres están invisibilizadas, a pesar de que “ha habido algunos casos puntuales recientes que tienen que ver con la herencia del negocio del marido, padre, hijos, y demás”, aseguró Carolina Sampó, coordinadora del Centro de Estudios sobre Crimen Organizado del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina.

Sin embargo, consideró que la pandemia de COVID-19 podría cambiar el paradigma.

Las mujeres no suelen ser figuras relevantes en el crimen organizado, “más allá del lugar que ocupan como ‘acompañantes de’. De alguna manera, me parece que en el caso de la pandemia este movimiento que podría llegar a darse en las organizaciones criminales tiene más que ver con las bases”, dijo la especialista.

Si uno mira las estadísticas de Brasil, el 90% de los miembros de las organizaciones criminales son hombres, lo cual también se ve reflejado también en las prisiones y en la cantidad de muertos, que son, en su mayoría, jóvenes de entre 15 y 25 años.

“A los núcleos duros, a las bases que han tenido las organizaciones criminales repartiendo despensas, por ejemplo, en los barrios en los que buscan generar apoyo o tener más legitimidad y tener más poder, lo que se está intentando es asegurar la continuidad de esa organización criminal, asegurar el espacio de control territorial”, señaló.

En ese espacio de control territorial, en los barrios más pobres, las mujeres, según Sampó, tienen un rol “muy importante” en la organización. Tomando en cuenta la experiencia de Argentina, donde en las villas miseria (el equivalente a las favelas brasileñas) lo que se empezó a observar fue cómo las comunidades se organizaban: esa organización venía “muy de la mano del rol de las mujeres”.

“De repente lo que se empezó a ver fue que las mujeres se organizaban para mantener la distancia social, mantener los pisos y las calles limpias, para que cuando se ingresara al barrio se siguiera un cierto protocolo de limpieza que evitara la propagación del virus dentro de estos barrios. Entonces, de alguna manera, las mujeres aparecen como organizadoras y, como decía un colega, las mujeres se empiezan a posicionar en ese sentido como agentes de cambio”, declaró la especialista.

La situación es tal que permite que el estado pueda valerse del rol de esas mujeres como agentes de cambio y así mejoren la situación de aquellos que viven en estos lugares más desfavorecidos. Como el estado no toma este papel, que según Sampó “tiene la oportunidad de tomar”, las organizaciones criminales se aprovechan de la situación para valerse de la posibilidad que tienen estas mujeres de llegar a las comunidades de una forma más “sencilla y accesible”.

En términos de la crisis económica, derivada de la emergencia sanitaria por coronavirus, también hay un punto de quiebre: parece que ésta “va a ser tan grande y larga que abre muchísimas oportunidades para que las organizaciones criminales, específicamente las que se dedican al narcotráfico, se valgan de estas mujeres”, dijo Sampó.

Para esto, de acuerdo con la especialista, hay que presuponer que existe una población masculina que ya fue acotada por las organizaciones criminales en esos espacios territoriales, y que las mujeres parecen no formar parte todavía en un 100%, por lo menos de la estructura base de estas organizaciones. “Por ahí es la cuestión de la inclusión de las mujeres por parte del crimen organizado”, puntualizó.

“Mucha de la gente que vive en estos barrios más periféricos vive de la economía informal, del día a día. En los países donde la cuarentena todavía se mantiene o es muy estricta, dificulta muchísimo sus posibilidades de acceder al trabajo”, dijo. Las mujeres se pueden ver tentadas por las organizaciones criminales para cumplir tareas que “a lo mejor no son muy importantes o relevantes” pero que ayudan a la dinámica y al desarrollo de la organización criminal y garantizan su prosperidad.

De alguna manera, estas mujeres pasarían de cumplir un rol en la economía informal, como puede ser vender comida en la calle, a empezar a trabajar en el crimen organizado, aunque sea indirectamente como “campanas” o “halcones” (las personas que vigilan o alertan sobre la presencia de autoridades o enemigos), “cumpliendo tareas chiquitas que tienen que ver con lo cotidiano” dijo.

“Lo que puede haber es un cambio de mujeres que no necesariamente están conectadas al crimen organizado hoy por hoy, pero que en una situación de crisis económica donde no pueden garantizar su provisión mínima para vivir a través del trabajo se pueden ver tentadas de trabajar para las organizaciones criminales”.

“En las bases me refiero a la estructura más cotidiana que tiene que ver con el narcomenudeo o los halcones. En términos de las cúpulas, el mecanismo de ascenso, el trabajo cotidiano, más de la calle, el narcomenudeo, lo que tiene que ver con que el ascenso dentro de las estructuras criminales parece tener otra lógica, y parece llevar tiempo”, puntualizó.

Sin embargo, Sampó dudó: en el caso de las mujeres, salvo en específicos de herencia, “donde de repente se ha heredado el imperio de un marido o un hijo”, pareciera ser que a las mujeres les resulta difícil, si es que les interesa, ascender dentro de las organizaciones criminales. “Salvo esas que se convierten en la esposa, la novia, la mujer de. Muchas veces terminan ocupando lugares de poder como consecuencia de este rol en términos personales”, dijo.

En las cúpulas, las estructuras más altas de poder en las organizaciones criminales, parece que no hay mujeres. Solamente ocurre en algún momento, en “excepciones casi cinematográficas”: todos conocemos a La reina del sur, por ejemplo. “No es que no haya, sino que por lo menos no las conocemos abiertamente, lo que suponemos de esa falta de visibilidad es que es probable que haya muy pocas”, declaró la especialista.

“Para que tú, como criminal, te desarrolles, normalmente necesitas aliados más allá de los funcionarios del gobierno y de empresas privadas. El poder que tienen esas mujeres a nivel de comunidad, el poder de persuasión, puede allanar el camino para que las organizaciones criminales funcionen mejor y sin obstáculos”.

Después de la pandemia, la problemática va a estar vinculada a la crisis económica: organizarse hacia el interior de estas comunidades en torno a un escenario que, en términos económicos, parece que va a ser “devastador”. Más allá de lo sanitario que, según Sampó, es así: el lugar que ocupan las mujeres para reforzar los protocolos que tienen que ver con cumplir con las normas mínimas de salubridad para garantizar que el virus no se siga esparciendo por las comunidades.

“Yo creo que potencialmente lo pueden cumplir en torno a generar oportunidades que tengan que ver con el trabajo. Siempre teniendo en cuenta que estás hablando de un sector donde el trabajo es mayoritariamente informal […]

“Son personas o mujeres puestas en disponibilidad y que, de alguna manera, gran parte de lo que vaya a pasar después de la pandemia depende de los incentivos que el estado pueda generar o no para que en lugar de allanar el camino para el crimen organizado lo obstaculicen”, dijo.

Sampó declaró que si el estado de alguna manera “las usa” para llegar a lugares donde está teniendo serias dificultades en momentos de crisis porque no tiene los recursos, “me parece que pueden modificar la situación”.

Ejemplificó con lo siguiente: “A veces se dice que es difícil repartir la ayuda, estas despensas que reparten los narcotraficantes. No quiere decir que el estado no tenga esta ayuda o no la reparta, el problema es que no contacta a los agentes clave para que la ayuda llegue a los que realmente la necesitan, y a veces el crimen organizado sí lo hace”.

Las mujeres, en ese sentido, tienen un poder dentro de las comunidades que “muchas veces” está subestimado y que el estado mismo subestima. “Me parece que en ese sentido pueden ser agentes de cambio porque permiten modificar la realidad de la gente que está en peor situación o va a estar en peor situación socioeconómica después de la pandemia. Estas mujeres pueden ser un vínculo entre el estado y esta gente y esa sociedad”.


Fuente: Infobae

Link: https://bit.ly/2D754jh

Sumate a la Semana de la Prevención del Consumo de Drogas

Semana de la Prevención

Del 22 al 29 de junio se llevará adelante la cuarta edición de la Semana Provincial de Prevención del Consumo de Drogas, organizada por la Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones del Ministerio de Salud.

Este año se abordarán 4 ejes centrales: alcohol y embarazo; alcohol y lactancia; consumo de tabaco y escenario pos aislamiento. En el contexto actual de la contingencia a raíz del Covid-19, las diferentes intervenciones previstas se adaptarán para desarrollarse de manera virtual.

A partir de estas temáticas se realizarán diferentes actividades para la prevención del consumo de drogas y promoción de la salud, tanto en la ciudad de Córdoba como en las más de 100 localidades del interior donde funcionan los Centros de la Red Asistencial de las Adicciones de Córdoba (RAAC).

Además, se invita a instituciones públicas y privadas a realizar acciones enmarcadas en dicha semana. De esta manera, aquellas organizaciones que deseen participar podrán registrarse a través de este enlace https://bit.ly/Participar-Prevención para que sean incorporadas en la agenda provincial a difundirse más cerca de la fecha.

A su vez, se difundirán mensajes preventivos a través de las redes sociales relacionados con las temáticas propuestas, para lograr visibilizar la temática y sensibilizar la opinión pública en esta materia.

También se iluminarán de azul los edificios públicos provinciales y municipales , color que simboliza la prevención del consumo de drogas.

Desde 2019, la Semana Provincial de la Prevención del Consumo de Drogas fue instituida por la Legislatura de Córdoba como Ley N° 10.610, destinada a visibilizar la problemática del consumo de sustancias.


Fuente: https://bit.ly/3g3kIuh

Línea 141 para recibir contención

WP Oprenar

¿Sabías que podés llamar al 141 para recibir contención y ayuda?

Es una línea que se encuentra disponible las 24 hs. en todo el país y brinda atención en forma anónima y gratuita.

Algunos motivos por el cual necesites llamar:

🔹Tener dudas sobre situaciones de consumo o la necesidad de contención inmediata
🔹Contar con un profesional para la escucha
🔹Un familiar que necesita orientación para ayudar a su ser querido
🔹Recibir pautas de contención familiar, manejo de situaciones de encierro o de consumo
🔹Solicitar un seguimiento remoto diario con un profesional

Esta línea es una iniciativa de La Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina SEDRONAR

Diplomatura en Delitos Complejos

Te invitamos a conocer la Diplomatura en Delitos Complejos que ofrece la Universidad de San Isidro.

Es un programa que se dicta bajo la modalidad a distancia y su duración es de 5 meses.

La actuación del crimen organizado a lo largo de las dos últimas décadas ha despertado una profunda preocupación en diversos sectores del Estado argentino, como así también en organismos no gubernamentales y componentes de la sociedad. En especial, los acontecimientos de repercusión pública han demostrado una fuerte injerencia de esta actividad en el seno de la sociedad, que obliga a llevar adelante acciones concretas frente a esta realidad que atenta contra la seguridad de la nación, relega derechos elementales del ser humano y corrompe las instituciones del país.

Diplomatura en Delitos Complejos

Más información y aranceles en: DDC – Diplomatura en Delitos Complejos – 2020 Virtual

Informes:
Admisiones Diplomaturas
Av. Del Libertador 17175, Beccar (B1643CRD), Bs.As., Argentina
E-mail: extension@usi.edu.ar


Fuente: https://www.usi.edu.ar/ddc-diplomatura-en-delitos-complejos/

 

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La línea de teléfono 141 es una vía de comunicación que ofrece La Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR), con el fin de ayudar a personas de todo el país que presenten problemas de consumo de drogas o alcohol, en forma anónima y gratuita.

Se encuentra disponible las 24 horas del día y se puede llamar desde cualquier punto del país.

Posibles motivos para realizar el llamado:

🔹Tener dudas sobre situaciones de consumo o la necesidad de contención inmediata
🔹Contar con un profesional para la escucha
🔹Un familiar que necesita orientación para ayudar a su ser querido
🔹Recibir pautas de contención familiar, manejo de situaciones de encierro o de consumo
🔹Solicitar un seguimiento remoto diario con un profesional


Fuente: Argentina.gob.ar

Link: https://bit.ly/3dnxF14

Depresión, ansiedad y adicciones: Las consecuencias psicológicas tras el confinamiento

Post

La vuelta a la “nueva normalidad” será progresiva y en varias fases. Pero una vez se empiece a reconducir la situación será necesario atender las consecuencias psicológicas de esta emergencia sanitaria, especialmente en lo que se refiere a problemas de salud mental de la población general.

Psiquiatras y psicólogos lo alertaron desde el inicio de la crisis: las secuelas en la salud mental de la pandemia pueden ser incalculables. Hace apenas unos días la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba sobre “un aumento a largo plazo del número y la severidad de los problemas de salud mental” en todo el mundo por el “sufrimiento inmenso de cientos de millones de personas”.

¿Qué reacciones psicológicas tendremos en la desescalada?

Estrés post-traumático, ansiedad, adicciones, depresión, manías, aprensiones y tics son algunos de los trastornos que nos esperan tras el confinamiento. “En su mayoría, serán reacciones transitorias y no tienen por qué derivar en problemas de salud mental crónicos ni graves”, aseguran a Vozpópuli el equipo de psicólogos de Ifeel.

En caso de que por la frecuencia, duración o intensidad de las reacciones la persona considere que tiene un problema significativo debe consultar con un psicólogo o, por lo menos, con su médico de cabecera. Son tratables con ayuda especializada y reacciones normales dadas las circunstancias.

A continuación, te decimos qué problemas psicológicos son los más comunes tras los meses de confinamiento en casa y una vez pasado lo peor de la pandemia:

1) Estrés post-traumático

Se trata de la reacción normal y adaptativa del organismo ante un evento altamente estresante, durante los primeros días desde su aparición. La situación actual aporta un agravante y es que el estímulo estresante es prolongado en el tiempo, lo que hace que el estrés se vaya acumulando. El trauma se corresponde con las experiencias vividas durante la emergencia sanitaria que, por la razón que sea, desbordan la capacidad del individuo para procesarlas y, por tanto, generan una huella (trauma) de impotencia, incapacitación o, sencillamente, desbordamiento.

Las reacciones de estrés postraumático pueden darse a nivel mental (pesadillas, rumiación), emocional (miedo, angustia), físico (ansiedad, problemas de sueño) y conductual (inquietud motora, mayor consumo de comida u otras sustancias). Cabe destacar que en la mayoría de las personas estas reacciones desaparecen por sí solas. Solo una minoría desarrollará tiempo después un trastorno de estrés postraumático.

2) Ansiedad

Es un síntoma en sí mismo dentro de otros problemas de salud –como el trastorno de estrés postraumático– o asociado a otros, como una depresión. Es una reacción compleja que tiene su reflejo en el plano físico (inquietud, palpitaciones, opresión, activación alta), en el emocional (miedo, preocupación) y también en el mental (anticipación de acontecimientos negativos, desconfianza) o en la conducta (inquietud motora, deambulación), sobre todo en situaciones de confinamiento.

Estas reacciones pueden estar causadas por eventos que ya han sucedido o están en curso pero también por la incertidumbre hacia el futuro: ¿ya puedo abrazar a mis padres con normalidad? ¿Realmente mi casa o mi puesto de trabajo son lugares seguros? ¿Acabaremos todos enfermando? ¿Me quedaré sin trabajo?

En algunas personas la ansiedad se manifestará especialmente en forma de rumiaciones obsesivas, es decir, darle vueltas a un asunto en la cabeza sin parar: son un intento de dar sentido a la experiencia y encontrar significados y orden para las experiencias caóticas.

3) Adicciones

Podemos entenderlas como una manera desadaptativa de afrontar la ansiedad y el estado de ánimo bajo. “No podemos obviar el hecho de que muchas conductas adictivas se han mantenido durante la cuarentena y el confinamiento, y que muchas incluso se habrán exacerbado. Tampoco podemos obviar que algunas personas desarrollarán adicciones –a sustancias o en forma de conductas repetitivas y compulsivas– como secuela de la situación que están viviendo actualmente”, nos cuentan desde Ifeel.

4) Duelo

Es la reacción psicológica compleja que sigue a la pérdida de algo o alguien significativo: la muerte de un ser querido, ser despedido del trabajo, la pérdida grave de la salud, etc. La mayor parte de las personas en duelo durante estos días y los próximos meses desarrollarán duelos normales, pero muchas de ellas presentarán uno o varios factores de riesgo de complicación: circunstancias traumáticas de la muerte, muerte de familiar, no haber podido visitar o despedirse de su familiar, impotencia por no poder hacer nada o recibir ayuda, muerte inesperada, varias muertes a la vez, combinación de diferentes pérdidas, despido, enfermedad propia. Es crucial no confundir un duelo normal con una depresión.

5) Depresión

La depresión puede ser leve y durar algunas semanas o convertirse en un estado de incapacitación profunda y prolongada. No debemos entenderla como una “tristeza muy intensa” sino como un estado paralizante, bloqueante, de negatividad, desesperanza, falta de autoestima, percepción de no ser entendido o amparado suficientemente por el entorno y, en última instancia, desvinculación progresiva de las responsabilidades y vínculos importantes de la vida de la persona en cuestión.

Como cualquier otro problema de salud mental, el pronóstico puede complicarse en función de la gravedad de los estresores externos, como por ejemplo, problemas de salud añadidos, pérdida de empleo, ruina económica, muerte de seres queridos, sensación de crisis profesional o existencial.


Fuente: Vozpópuli

Link: https://bit.ly/36ImXj9

Los daños que genera el consumo en exceso de alcohol

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El consumo de alcohol en exceso no solo genera adicción, sino que también provoca daños graves e irreversibles en el organismo. A continuación se detallan los posibles daños, los tipos de consumo de alcohol y dónde se puede pedir ayuda:

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Los cuatro tipos de consumo de alcohol

  1. Uso:consiste en una toma consciente y episódica
  2. Abuso:se da cuando las tomas se vuelven frecuentes y excesivas
  3. Consumo problemático:el alcohol se vuelve un bastón de la subjetividad, se lo necesita en determinadas circunstancias
  4. Adicción:la vida cotidiana se resume en dos acciones: comprar y tomar alcohol

Algunas recomendaciones

  • Antes de tomar alcohol, comer algo y tomar mucha agua
  • Establecer horarios: si tomamos en el almuerzo y en la cena, es muy difícil que podamos realizar otras actividades. Por eso es muy importante sostener rutinas y actividades durante el día, y estar comunicados con otras personas
  • Llevar un registro de lo que se consume
  • Pedir ayuda en caso de sentir que la necesidad de tomar alcohol escapa de nuestro control

Dónde pedir ayuda

  • Línea 141 : la Sedronar tiene una línea gratuita y anónima de primera escucha, que brinda información, atención y acompañamiento para situaciones de consumo problemático de alcohol y otras sustancias, funciona durante las 24 horas, los 365 días del año, en todo el país.
  • Unidad de Toxicología del Hospital Fernández : brindan atención telefónica al (011) 4808-2655 o 4801-7767.
  • Fundación Manantiales: la fundación se dedica a la investigación, prevención y asistencia integral de diferentes adicciones, desde drogadicción y alcoholismo, hasta tecnoadicción. Tel.: (011) 4382-8500.
  • Fundartox: se de dedica a la promoción, prevención, diagnóstico, asistencia, docencia e investigación, vinculadas a la toxicología. WhatsApp: 11-4404-8004; https://fundartox.org
  • Alcohólicos Anónimos: brindan escucha y asistencia con un programa de recuperación del alcoholismo de 12 pasos, funcionan en todo el país; los lugares pueden conocerse en https://aa.org.ar/ ; tienen actualmente reuniones virtuales.
  • Al-Anon: es un recurso comunitario que provee ayuda a aquellos afectados por el beber compulsivo de un familiar o amigo. Hasta que se levante la cuarentena están realizando reuniones online. Tels.: 0800-333-0784 y WhatsApp: 11-3256-4729; Más información en www.alanon.org.ar o escribir a alanon@alanon.org.ar

Por Lorena Oliva

Fuente: La Nación

Link: https://bit.ly/3ggpo0U