OPRENAR en la Ciudad del Vaticano

 

Hem Vaticano Junio 2017 final

 

El Dr. Héctor Masoero y el Pbro. Guillermo Marcó, coordinadores del OPRENAR, participaron en el encuentro “Desafíos actuales a la Universidad” que se realizó del 24 al 27 de junio, en la Ciudad del Vaticano, organizado por la Comisión Episcopal de Pastoral Universitaria (CEA).

Los flagelos actuales en las sociedades civiles evidencian la necesidad del debate y la puesta en común. Es por ello, que el OPRENAR se hizo presente en la Ciudad del Vaticano para presentar la iniciativa, buscando generar conciencia sobre esta grave problemática.

El encuentro se enmarcó en la voluntad pastoral de contribuir al desarrollo integral de la universidad acerca de las temáticas que la interpelan. Las exposiciones de los oradores, organizadas por temática, conllevaron a la formación de una amplia agenda prospectiva junto con un espacio de intercambio con los participantes.


 

Entre “lobos”, narcos y mania

 

Me esperaba hace meses un paciente (55 años) y me dice con la mímica de un ser vencido y en un lenguaje inaudible y triste: “…he perdido todo…mis hijos… mi mujer…volví a mi madre ya viejita y vencida…lo tuve todo y ahora nada…todavía me queda el yate”; “…solo quiero drogarme…aunque sé que me muero”. Es el mundo de la cocaína en su descenso. El yate queda como un testigo de un mundo que pasó y por sus problemas no puede pisar tierra firme porque está enfermo (in-firmus de ahí viene enfermo o sea no firme).Le devuelvo esperanza, lo miro fijamente y le trato transmitir una voluntad de vivir y un acompañamiento en este nuevo momento de su vida. Sale reconfortado luego de varias internaciones que anunciaban una a una su decadencia. Hoy gana el que promueve e incita esperanzas y esto surge siempre de un vínculo humano que es aquello que no se vende en las farmacias.

Todos parecen ser como los “Lobos de Wall Street”, aquella célebre película de Leonardo Di Caprio y Martín Scorsese. Nadie como ellos retrataron ese mundo de “Lobos”…o sea de deshumanización sazonada y rociada con cocaína, alcohol para luego descender de la superestimulación con barbitúricos y tranquilizantes además de opiáceos. Scorsese adelanta este tiempo y como los grandes del arte mostró la caída de todo un sistema humano desde la década del 80. Mientras tanto Pablo Escobar se frotaba las manos recogiendo millones en su Medellín natal disputándose mercados con Cali y esperando ya Méjico con sus carteles. Ellos, los narcos, funcionaban como los sepultureros de un sistema inhumano que nacía. Luego Madoff, Bernard (1938 a la actualidad) el financista que vivió de burbuja en burbuja entre vahos de alcohol y drogas se encargaría de rematar todo esto en la crisis del 2008 en USA cuando la manía se liga a las drogas y a la omnipotencia…en donde el otro no importa pero tampoco importa el sí mismo ni nuestro cuerpo. En Madoff la soledad de las “burbujas” financieras se une al suicidio del hijo mayor y al cáncer de su otro hijo. Estafa, drogas, manía de ganancias rápidas, cárcel por 150 años, muerte de los dos hijos que eran en su manía su orgullo y fueron su condena moral y a los cuales de alguna manera sacrificó.

Manía, omnipotencia, decadencia y crisis final. Ceguera del otro y de sí mismo mientras la manía en su alucinación crea un mundo que luego cae entre órganos que explotan con el testigo mudo de las terapias intensivas y realidades que asustan con jueces y policías que intentan suplir una Ley faltante en el mundo interior de todos estos actores lanzados a la locura.

Acá en nuestra comarca global todo es parecido con el toque de la cumbia y la peculiar escenografía y belleza olfativa del conurbano o los perfumes del centro y los barrios VIP. Desde las diversas “Saladas” y ferias de ventas de todo a los delirios frenéticos en barrios cerrados. Es la manía que invade con ganancias rápidas. Es un ser humano que se va degradando mientras en sus alucinaciones se siente Dios entre mansiones y mujeres compradas. Los Ideales suelen ser en estos personajes Al Pacino en su célebre Scarface de la década del 80 también o Pablo Escobar (“el capo de todos los capos”) como mencionaban los dos cuadros de los sentenciados por la Ley estas semanas. No es un Berni o un clásico del renacentismo los que gobiernan la escena diaria de estos personajes sino ídolos de la “merca” de hoy. Cambiaron los ideales sociales y por ende los valores.

¿Qué promete la cocaína?

 

Hay una promesa en juego siempre. Es una imagen que nos cautiva y nos incorpora al nuevo cautiverio de millones de personas. Es la fascinación de Narciso y del narcisismo. Los griegos, que de esto algo sabían, decían que la imagen es la sucesora de la sombra. Esta imagen aparentemente triunfal es la huida de la sombra, la ausencia, el dolor, la muerte. Quizás Montaigne tenía razón cuando decía “… No sé quién soy pero huyo”.

Estamos en una epidemia en donde la “peste “blanca pretende resumir como título a un actor central de esta era que se anuncia ya en la década del 80 en donde la súper-estimulación es clave. Rendir, no dormir, performance, estar a “mil”. Invade las calles, las Bolsas de Valores, las redacciones, las familias, las escuelas y universidades, las fiestas, etc. El sentido de todo es el exceso para lograr la performance y esto reemplaza al proyectar .Mas que proyectar día a día hay que rendir.

Hipermodernidad como nuevo época de la humanidad marcada por la información en tiempo real e instantáneo. Tiempo de la robótica y del inicio de la computación y comunicación .El hombre se asimila a ese modelo. Se asemeja a esa máquina veloz. El hombre también ya es veloz aunque sea artificialmente. Lo definió perversamente el llamado “Patrón del Mal” Pablo Escobar Gaviria cuando describen sus biógrafos:” con esto no van a poder los Ejércitos”. Husmeaba un nuevo tiempo en donde esta droga iba a convertirse en una necesidad imperiosa para millones. Hoy esta peste blanca adquiere distintos nombres: cocaína, crack, pasta base, pastillas estimulantes, metanfetamina, éxtasis.

El antecedente en muchos casos es la marihuana que desde mi punto de vista junto con el alcohol son los cursos preparatorios que en muchos casos culminan luego del shock del “flash blanco” en drogas de huida neta y nirvanicas como los opiáceos (plantas adormideras). Nuestro país junto con Uruguay es el primer consumidor de cocaína de América del Sur y el segundo en toda América luego de USA. Ya la imagen del narco no es la de aquellos personajes grotescos de la década del 80 ya que se llaman a sí mismos “empresarios ilegales” y viven exclusivos barrios cerrados como en Argentina dirigiendo sus negocios de una manera satelital y bancarizada.

 

La Argentina de los 80

 

En la Argentina de los 80 mueren personajes encandilados por el “polvo blanco” como pasaba en USA. Ilusión de potencia y omnipotencia como pasaporte seguro a la autodestrucción. Toda superación de límites-parecería- al fin nos limita de la peor manera (la “parca”). Olmedo cae de un balcón. Otros participan en horrendos crímenes. Ha caído hace unos años el “último de los mohicanos” de esa época, el “Facha Martel” que incluso llegó a vivir en un auto abandonado. La cultura de la droga se estaba instalando en esa época y de una manera llamada simbólicamente “La Ciudad Feliz”(Mar del Plata) como testigo y testimonio de ese momento.

 Nuestra sociedad estaba perdiendo la noción de fiesta ya que en la post-modernidad ésta es suplida por el exceso; es la fiesta vivida inmediatamente en el cuerpo y a través de los grupos en lo colectivo. En este tipo de fiesta con fiesta con excesos está el placer. En la post-modernidad las drogas y sus excesos suplantan todo. El sentimiento que parece acompañar a la fiesta post-moderna es la tristeza y el vacío, como su contracara.

 Nos sucedió lo mismo que en la California de los 80 como narra un luchador y científico como Nahas en esa época. Nahas, científico de nota y que incluso fue contratado por el gobierno chino para prevenir probables epidemias de drogas en la década del 80, luchó en USA (California) para mostrar los daños .En los ambientes artísticos, culturales y empresariales era considerada una droga “recreativa”. El viejo maestro Nahas, con quien tuve el honor de estudiar en Argentina y USA, luchaba en su país contra la cultura de la implantación de la cocaína que se la consideraba, como en la Argentina de los 80 y todavía en algunos sectores en la actualidad, como una droga recreativa y de la diversión. Mientras tanto en los 80 los modelos animales nos mostraban lo contrario ya que los ratones de laboratorio morían por consumir esta droga y ni siquiera comían. En los humanos pasaba lo mismo .Clínicas, sanatorios, hospitales y consultorios se llenaban de pacientes que como los ratones tampoco “podían parar”. Accidentados. Hemipléjicos. Homicidas. Muertos.

La sociedad a través de voceros privilegiados seguía hablando de la droga de la “felicidad” y que además no generaba daño. El no poder parar no era solo lo que les sucedía a los ratones de laboratorio a en los 90 desde el Nida (Centro Nacional de drogas de USA) se empezó a observar los cambios en el funcionamiento cerebral a medida que el cerebro se iba adaptando a su uso. Cambios funcionales químicos y eléctricos y cambios estructurales (infartos cerebrales por ejemplo).

En USA mientras los Madoff y los “Lobos” de Wall Street empezaban a actuar en la Argentina sucedían cambios culturales que anunciaban la entrada de la manía como un sistema de vida con la cocaína como evento mágico buscado. La droga entra ahora, ya, en este nuevo tiempo en la familia. Hoy es común observar familias enteras de consumidores o grupo de hermanos, padre e hijo, o madre e hija. Plantas de marihuana en los jardines o excursiones para ir a encontrarse con un supuesto “chaman” que los “ilumine” con el hongo alucinógeno con ayahuasca. En Gradiva el 62% de los pacientes tienen algún familiar consumidor. La tercera población de consulta son familiares en contacto con la droga; la segunda son patologías de adultos con daños severos en los distintos sistemas orgánicos y con alteraciones mentales por un consumo de muchos años y en primer lugar los jóvenes.

El costo social de todo esto es central. El mundo los “Lobos y Narcos” trae sus costos e incluso un porcentaje del aumento de pensiones de discapacidad más allá de los usos políticos de algunos tiene que ver con esta epidemia. Hay miles de muchachos jóvenes que quedan discapacitados para tareas complejas porque han quedado con daños neurológicos por el consumo de drogas incluso para tareas simples. Solo quieren drogarse como ese paciente que se presentaba ante mí como un “espectador de su propia muerte”. Había perdido toda capacidad de decisión y de freno de impulsos autodestructivos.

Las drogas en la vida familiar llevan a fenómenos contrarios a todo desarrollo sano: a. rechazo de los hijos si los padres están en carrera de consumo con conductas contradictorias, violentas e incluso perdidas de las diferencias generacionales con a) abusos sexuales; b) codependencias permisivas y cómplices  en donde algunos de los familiares oculta información a otros sobre la conducta de alguien e incluso le facilita la compra de drogas ; c) sociedades adictivas entre hermanos o padres generándose una verdadera debacle del sistema familiar y por ende de toda socialización.

Los costos en calidad de vida de la sociedad son inmensos. Económicamente un país se resiente enormemente ya que las ausencias laborales, los costos judiciales, médicos, penitenciarios y básicos y fundamentalmente se va devaluando la cultura y la educación social. Pero debemos quizás hacer la siguiente pregunta: ¿importa el país o la Nación como construcción ética en un mundo de Narcos, “Lobos” y en estado de manía?.


 

 Dr. Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA y Miembro del OPRENAR

 

Jornada Día Mundial Sin Drogas

 

Los convocamos a la Jornada “Adicciones: reflexiones en Prevención, Tratamiento y Marcos Legales”,  el día martes 27 de junio de 18:00hs a 22:30hs en la Universidad de Flores.

UFLO ofrece una Jornada informativa a la comunidad sobre adicciones, buscando generar conciencia y favorecer a la reflexión crítica. Asimismo, tiene como objetivo fomentar la colaboración de los organismo públicos relacionados a Prevención.

La actividad estará a cargo de la Tecnicatura en Adicciones de UFLO y la Dirección de Promoción Humana, Adicciones y Salud Mental de la Defensoría del Pueblo de la CABA.

Acceso libre y gratuito con inscripción previa.

 

 

La paternidad y drogas

“…hoy no hay solidez ni peñasco ..hay solo arena y viento”(Z. Baumann-Sociedad Liquida)

 

Crecer parece ser  la clave para alcanzar la libertad. Hoy dedico estas columnas semanales  a la paternidad. Trabajo todos los días con jóvenes que no han tenido padres o que éstos han tenido muchas fallas (ausencias , desaparecidos aun viviendo , muertos, presos, denigrados, devaluados por sus mujeres, etc). También con padres desesperados que en este momento de expansión “narco” en los barrios  y de cultura de la aceptación social del consumo otros “padres adoptivos” en la época de la máxima vulnerabilidad adolescente observaron atónitos como  el joven fue tomado por barras, sectas , grupos de distribución, etc. La voz familiar quedó, ahí inaudible frente al ruido que siempre genera el vacío. Donde hay mucho ruido hay mucho vacío. Este no tolera el silencio.

También están los que nunca conocieron al Padre ya que éste no se hizo cargo de nada nunca y por ende no se podía hacer cargo de alguien. El hijo cargara con esa “cruz”, quizás toda la vida. En la escuela se sentirá diferente  y cuando hable con su almohada quizás llorara. En los casos de peor pronóstico adictivo hay una ausencia total del padre como figura de acompañamiento e incluso como figura de inscripción legal del niño. La falta de reconocimiento se transforma en venganza hacia otros y/o hacia si.

El Padre tiene distintas modalidades de presentación, como Padre “cuco”(cuando venga tu Padre), Papa Noel (compensa todo con regalos), Padre autoritario (maneja la billetera y los permisos), Padre a quien desconocer (no digas eso a Papa) , Padre inalcanzable (no molestes a tu Padre), Padre invisible (siempre esta trabajando), Padre opositor (no..no y no), Padre dictador (acá el que manda soy yo), Padre huésped(acá los problemas son de las mujeres). Ser compañía del hijo en momentos claves no es ser amigo del hijo.

La asimetría existe porque todo sistema social tiene aspectos asimétricos marcados por la jerarquía de las funciones y los distintos roles a cumplir. Pero el padre se define por la palabra que transmite, el acompañamiento que esta ahí cuando hace falta, el silencio que ayuda, la escucha que permite pensar al hijo que habla, el juicio moral en suspenso en momentos de culpabilidad de los hijos con el consuelo (darle suelo o sea firmeza a alguien ) y siempre el ejemplo de la conducta como modelo ético. El mensaje de los Padres está en la vida de los Padres.

Al padre se lo presenta y también se presenta en su función que como tal es un Deber, un compromiso y una Lealtad. Los hay aquellos que sufrieron a padres que no se presentaron a relevar su papel de orientadores, educadores y fundamentalmente “parteros”  hacia la vida de sus hijos. El padre es, como función, “partero” hacia la libertad. Ofrece o no un mundo. A otros le presentaron al padre  como un perverso, denigrado ,violento aún no siéndolos por sus ex-amadas. El hijo recibe la contradicción de un nacimiento borrascoso en donde se convirtió en el mensajero de una colisión biológica inconsecuente fruto de un azar no querido. La recepción  sin “deseo de hijo” a este mundo de alguien es un drama para muchos. El “deseo de hijo” es clave para alcanzar la libertad  máxime cuando desde el padre o  la madre laten un rechazo .

Las enfermedades mentales  graves abrevan en estos padecimientos en donde no se pudo realizar el encuentro vivificante de dos seres adultos que reciben a un tercero( el hijo). Las adicciones como apetito de muerte , las anorexias y bulimias así como las depresiones o disociaciones de la personalidad en los jóvenes surgen de ausencias significativas en el “deseo de hijo” que es el principal deseo para que alguien crezca.

En el “corazón” de la madre late o no la figura del padre a presentar y también en el corazón del padre estará o no la capacidad para estar , acompañar a su mujer -madre y a su hijo. De este choque que podrá o no ser un “encuentro” fructífero surgirán distintos escenarios. El encuentro es silencio, escucha , orientación, dialogo, limite, acompañamiento. El choque es habitualmente abandono, ausencia. El trastorno madurativo o de aprendizaje será un alerta desde la escuela  para luego aparecer  los trastornos  de conducta y así seguirán distintos escenarios de conflicto en donde las drogas y la  perdida de orientación en la realidad serian el inicio del camino de autodestrucción.

La paternidad es una función o sea es algo que se necesita cumplir , es un desempeño. Trasciende la paternidad biológica en donde somos meros “padrillos” , también trasciende la paternidad legal en donde le damos una inscripción en el registro de lo social …es fundamentalmente una adopción simbólica, una transmisión de notas de vida, de inclusión en la vida social . Es un acompañamiento simbólico , ser “parteros” para  la cultura trascendiendo la biología del nacer para entrar en el devenir de la in-dependencia de tener una intimidad y una subjetividad.

La línea del tiempo en la vida familiar

 

Siempre decimos que el transito tiene cuatro  momentos vitales : dejar de ser “hijo de” para ser “padre de si mismo” y ser “padre para otros” y al final poder ser “padre del propio padre” que en su envejecimiento o senilidad se transforma en  hijo de su hijo que lo debe acoger y acompañar. Esta “linea de tiempo” es clave y resume el paso por la vida; salimos de la cuna y volvemos a ella. El Padre ahí se transforma en un eje ético. Como dice el Poeta “entre pañales venimos y entre pañales nos vamos”.

Esta “linea de tiempo” resume la vida misma en la independencia para ser personas, salir de la casa y lograr establecer no sin conflicto una identidad tanto en lo sexual , lo vocacional y en la diferenciación en lo social pero para ello es es necesario ser “padre de si mismo”  en donde el auto-control, la consolidación de un proyecto y el cuidado de si mismo para llegar después a ser “padre para  otros” en donde consolidar un trabajo, una pareja , cuidar al que nace son marcas ya de la adultez en curso y por fin cuidar al que nos cuido cuando éste desde la senilidad nos convoca al amor de la reciprocidad .El desamparo nos sigue toda la vida ya que cuando nacimos el amor que nos acogió nos hizo protegernos de la muerte misma y luego el amparo del hijo al padre es la muestra de las vueltas que da  la vida .Feliz el que puede lograr esto. Por algo S. Freud decía que desde el desamparo vivido en los primeros momentos de la vida y el amparo recíprocamente dado surgen las mis altas motivaciones éticas de la humanidad .

Vivimos una sociedad en donde se han diluido certezas y la “Casa Paterna” es ya una ilusión perdida. La caáda de ese mundo vertical de tipo Paternalista nos convoca a un mayor encuentro con lo humano. Debemos re-encontrar los fundamentos de la Ley en el encuentro cotidiano. La mesa familiar no tiene el prestigio y la continuidad de antes pero debemos luchar para que la Publicidad y sus “monigotes” televisivos no se conviertan en modelos de conducta que en muchos casos pregonan la perversión. La autoridad ya no pasa por los viejos, los ancianos. La regulación desde los medios de comunicación es un hecho. La tecnología de los aparatos bloquea la comunicación en la mesa familiar. Pero Ojo! Nuestros hijos empiezan a sernos indiferentes y nuestros Padres empiezan a estar cada vez más ausentes. Un Gran Hermano al estilo de Orwell nos mira.

En la historia de la Humanidad al caer la Edad Media un filosofo Pico de la Mirándola vio un nuevo tiempo que era el del Renacimiento. En la Edad Media todo estaba dado y pre-dicho.

El Renacimiento llevò a una epopeya para que el Hombre sea el autor de su destino;” la dignidad del hombre -decía- es que esta a mitad de camino entre el Cielo y el abismo…tiene que esculpirse …completarse a través de su quehacer”. Y nos sigue diciendo :”..podrás degenerar a lo inferior con los brutos …podrás realizarte a la par de lo divino …por tu misma decisión”. Necesitamos que surja  algún Pico de la Mirándola en esta era tecnológica para que el hombre no se disuelva entre aparatos y también entre Aparatos de Poder Político. Ese sera el desafío. Bauman lo avizora y lo diagnostica. Así no podemos vivir con tantos hijos ausentes y padres ausentes.

Crecer en el vacío

 

Abraham en la Biblia era viejo y ya no podía tener hijos, Dios le dio esa bendición y nació Isaac. Pero se olvidó de su hijo Isaac. Este le era indiferente. Entonces Dios lo manda a matarlo. Los sabios del Talmud se preguntaban porque Dios había hecho eso. Es que para Abraham el hijo era una COSA y como tal debía desprenderse de ella. Abraham le suplica a Dios no hacerlo y finalmente decidió que viva. Ahí recordó que era Padre. Recordar en Latìn es despertar. Le hizo sacrificar a un carnero porque del cuerno de este se gritaba a la gente para despertarla de su letargo. Abraham necesitaba despertar de su letargo …era Padre.

El hijo es una COSA cuando para desprendernos del viejo mundo autoritario el shopping es la respuesta, el fetichismo de los objetos reemplaza el dialogo. No establecemos Principios. Confiamos en la Escuela que en realidad está más inerme que nunca. La familia educa …la escuela solo instruye y ahora casi no lo hace.

Si nuestros hijos son COSAS y somos padres indiferentes los tiranos del marketing o los poderes autoritarios se harán cargo de nuestros hijos. Lo enseño muy bien A. Huxley en “Un mundo feliz” cuando mencionó el mundo manejado por sectas y en un modo de conformismo total en lo que el llamaba la hipnopedia social o la hipnosis masificada:”…cien repeticiones …tres noches por semana…durante cuatro años…setenta y dos mil cuatrocientas repeticiones crean una Verdad”. Goebell contento y los stalinianos también así como los totalitarismos que por doquier pululan. Seres vacíos y adormecidos sin el despertar que Abraham nos muestra en la cita bíblica interpretada por los maestros del Talmud. La interioridad , el si mismo y la intimidad quedan a un costado. Seres modelados desde el exterior. Crecimos en el vacío.

Reflotar el papel del Padre y la familia en general màs allá de los distintos cambios y formas de la misma es reflotar la humanización de la vida.


 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General de GRADIVA y Miembro del OPRENAR

 

Sociedades Criminosas

narco mundeo 3

 

“En la ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Bs.As hay un millón de personas vinculadas al “narcomenudeo”, ultra-chequeado en fuentes oficiales de seguridad ” (Duran Barba – Analista de opinión pública en comunicación televisiva)

 

Esta no es solo una noticia policial sino que abarca la propia decadencia cultural .El filicidio está ahí o sea la muerte de los hijos como contracara de la Promesa que es el hijo como futuro de la Nación y trascendencia de los padres. Estos valores se caen cuando las drogas están como una mercadería más a ofrecer. Cae la cultura del trabajo como forja ética de la Humanidad (Hegel) y la producción de “venenos” sociales genera una plusvalía que anestesia nuestro ser moral; “… las drogas son la cara moderna del filicidio como lo son las guerras…ahí mueren los hijos antes que los padres” me decía C.Olivenstein, mi Maestro en Francia, mientras veía a sus pacientes en Marmottan –Paris rodeado de alumnos de todas las nacionalidades allá por los 90 y luego cuando lo trajimos a Buenos Aires.

Filicidio en este caso también social. Si hay un millón de personas ligadas al narco-menudeo y la cifra es aún más enorme cuando multiplicamos por 10 como mínimo los contactos que tiene cada uno en ese tipo de sociedad narco. La cifra, entonces, llega a muchos millones impactados por este fenómeno. Por eso vivimos una epidemia y también pandemia incontrolable en ciertas zonas de la sociedad. Así se explican muchos crímenes y vejaciones de la cotidianidad.

La cultura judeo-cristiana se habilita y funda desde lo grecorromano como la puesta en juego del Hijo como Promesa y futuro. Todo esto cae y los hijos ya no entierran a los padres sino que culmina siendo al revés. Cultura del descarte en una sociedad líquida que fundamentalmente anestesia los valores morales.

Las “viñetas” clínicas vienen a mi mente y sensibilizan mi corazón y ahí, entonces, recuerdo lo siguiente cuando le digo a un papá que su hijo a los 15 años ya dejó la escuela y está con “barras bravas” y consume. Las respuestas en muchos casos ante esta interpelación a la simbólica de la paternidad son huidas y así me responde lo siguiente: “es grande y tengo que vivir mi vida”; mientras su mujer llora mostrando su impotencia para actuar ante el circuito de violencia de Padre e Hijo unidos en la muerte y con la omnipotencia de la no escucha. Filicidio en acción.

Ese millón de personas que menciona Durán Barba ligadas al “narcomenudeo” no solo es una fuerza económica ilegal sino que habilita una “caja de Pandora” en donde todos los males de la humanidad quedan a flor de piel y ya sin la esperanza posible que surgía de ese mítico recipiente de la mitología universal. ¿La esperanza es lo último que se pierde?. Sociedad también filicida que deja morir a sus hijos.  Cómplices de todo tipo aparecen en esa fuerza autodestructiva.

Hay también en ese millón de personas unidades familiares vendiendo o en cocinas de drogas, distribuyendo o usando a sus hijos como delivery. Otra vez la anestesia moral junto a la condena sacrificial de muchos. Va surgiendo un ser que se siente desde pequeño ya destinado a ser de esa manera. Estamos en la mítica y oscura caverna de Platón pero sin la Luz de la Verdad que está ahí al fondo como sendero a seguir. Triunfo de la ceguera, las sombras y la sordera. Es al mismo tiempo  la familia que consume entre gritos, golpes, abusos. O sea la Perversión como espejo porque eso es la droga en familia.

En muchos casos nos preguntamos cómo rehabilitar a alguien que no puede ir a su casa y en donde ahí solo la madre lo resguarda de un Padre violento y adicto él, y grupos de hermanos que cuidan el jardín de plantas de cannabis como si fuera el Edén Bíblico. Todo esto sucede.

 

Fallamos como padres y como sociedad

 

Nuestra tarea cotidiana en los consultorios y más cuando tratamos adicciones nos confronta con la visión de lo que puede llegar a pasar (nuestra experiencia clínica nos va guiando) en ciertas situaciones críticas pero que, al mismo tiempo, no podemos detener porque no está en nuestras manos hacerlo o porque no nos dan la autoridad para remediarlo.

Recuerdo hace 4 años cuando veo y conozco en un centro psiquiátrico a Jorge de alrededor de 30 años internado por una crisis psicótica por consumo de estupefacientes. Todo había comenzado en el desierto mejicano cuando, a los 12 años, empieza a consumir alucinógenos. El corolario fue un desorden psicótico marcado que siguió con una internación de 6 meses en una comunidad terapéutica europea. El desorden familiar expresado en la falta de límites era muy visible en esa edad porque no podían asegurar un mínimo continente normativo que lo alejara de amistades en contacto con las drogas.

Así su vida va transcurriendo con el consumo de distintas sustancias quedando Jorge al cuidado de su madre mientras el padre estaba en otro país y el recuerdo de su hijo era solo una cuota pagada religiosamente. Era lo que hoy se denomina una “familia nominal”. Están, hay una heladera llena, el ausente pasa dinero…pero todo el horizonte de amor, límites y valores (base de un crecimiento sano) luce también por ausencia.

A los tumbos el joven crece y establece pareja en Europa con una chica. Tiene un hijo, es padre pero no puede cumplir la función parental. El también abandona. Se afirma ahí un consumo aún mayor. La paternidad implica el desarrollo de una función simbólica para la cual no estaba preparado. Puede ser padre biológico…pero no padre adoptante y orientador de senderos y de acompañamiento a la madre en su función de transmisora de la Ley de la vida.

Desde que lo conozco un fin de año del 2010 se genera un “tira y afloje “con la madre para que avale una internación en una comunidad terapéutica y habilite una intervención de un juez para que pueda hacerse un tratamiento con garantías de un resultado a pesar de las dificultades de tantos años de consumo y, por ende, de deterioro. Ahí aparece la saga criminosa que culmina con la muerte del paciente al final.

Durante 4 meses el paciente entraba y salía de centros psiquiátricos para luego intoxicarse otra vez y terminar en terapia intensiva. Conoce así distintos centros de terapia intensiva y varias clínicas psiquiátricas. No podía frenar la compulsión a drogarse. Descontrol…compulsión (idea obsesiva) e impulsión acompañaban la danza del inyectarse con cualquier droga y culminar con distintos cuadros infecciosos a punta de entrada por vena.

Mientras tanto la madre permanentemente me llamaba y yo le repetía inocentemente   que nos habilitara a nosotros y a un Juez para intervenir y al mismo tiempo le volvía a decir que Jorge tenía riesgo de vida y que la Ley de la transmisión de la Vida pasaba (como siempre con nuestras madres) por ella. La negativa de ella y la solicitud del paciente de “vivir su libertad” (para morirse) se daban la mano.  Ahí comprendí como la pulsión de auto -destrucción del paciente se daba la mano con el pacto criminoso familiar. El pacto criminoso es un filicidio….buscar activamente la muerte del hijo de diversas maneras: abandono, falta de límites, renegar de la función del otro progenitor o incluso descalificarlo permanentemente, no prevenir situaciones de riesgo, habilitar consumo de drogas en edades infantiles o puberales, etc.

Es como tal un delito que consiste en atentar contra la vida y que es cometido por un genitor (padre/madre) hacia un menor hijo propio. El termino deriva del latín “filius” que significa hijo.

Cuando hay consumo de drogas es todo más sutil. Habitualmente se habla de matar a un hijo de una manera cruenta. En las drogas lo incruento es lo que todos los días desde el “reloj del inconsciente” de los padres se va perpetrando. Es la crueldad realizada con la impostura farsante e hipócrita de la lentitud del goce sádico.

Al final Jorge murió. Solo utilizaban centros psiquiátricos como meros “lavaderos” o “tintorerías” para una desintoxicación, pero nada de lo que le pasaba al paciente se resolvía y tampoco lo que le pasaba a su familia.

 

Reflotar la esperanza 

 

No se puede tratar hoy a un paciente en esta sociedad tan herida por el desamparo sin apelar a los grandes de la filosofía y de la vida. Un terapeuta necesita una mirada artesanal ante este ser que está frente a nosotros herido y que se considera incurable y ya fuera del circuito de esperanza y paradójicamente sin registro de lo que le sucede.

En realidad voy a apelar a dos grandes de la filosofía del siglo XX como E.Levinas y G.Marcel (europeos ambos y que dejaron enseñanzas hermosas por su humanismo). No hay experiencia terapéutica –por lo menos para nosotros- en esta era de la inermidad y de la identidad de los “nadies” sin la vivencia del amor y la esperanza. G. Marcel decía: “…amar a un ser es decirle Tú no morirás”. Por el contrario la experiencia del desamor tan cara a las experiencias actuales remite a la experiencia vívida y dura del “morite”, “no existís”.

Somos hijos del reconocimiento. Sin reconocimiento no hay vida posible. El amor remite a un proyecto y a una esperanza. Por otro lado E.Levinas nos dice que la experiencia fundamental que funda la esperanza por vivir es el “cara a cara”. Estar con otro cara a cara, mirarlo, hablarle. Incluso nos dice que es la experiencia ética fundamental. Por eso el que no nos mira a la cara oculta una transgresión –por supuesto-ética. La experiencia del amor es la del reconocimiento y mirar al otro funda una esperanza, una promesa de futuro. El mundo de hoy parecería padecer del mal de ausencias.


 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA y Miembro del OPRENAR

OPRENAR en Uruguay

 

El pasado 2 de junio los coordinadores del Observatorio de Prevención del Narcotráfico se reunieron con el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla.

Durante la reunión que mantuvo el Arzobispo con el Dr. Guillermo Marconi, el Dr. Jorge Aufiero, el Padre Guillermo Marcó y el Dr. Héctor Masoero, se conversó acerca de la experiencia del OPRENAR en la Argentina y los coordinadores se pusieron a disposición para la implementación de una entidad similar al OPRENAR en el país vecino.

Esta reunión representa un gran paso para la prevención del narcotráfico, proponiendo un trabajo en conjunto con la sociedad civil de países de la región.


 

Drogas y ciudad de “nadies”

 

drogas

“Hay una relación entre mano de obra criminal y desfamiliarización”. L. Cancrini (Italia) – Psiquiatra juvenil italiano

Me sorprenden cada día más las historias que escucho en Gradiva y que trato de orientar hacia un destino de vida con sentido. Todos sabemos que las adicciones surgen de un tríptico entre sujeto (la persona en sus vulnerabilidades especialmente en el tiempo adolescente, el contexto (la cultura, la familia) y el agente químico (la droga como tal). Hoy las drogas están ahí a la mano. La persona se halla en máxima vulnerabilidad en una adolescencia transida por el abandono y la orfandad de una cultura del vacío.  Pero , sin embargo, Los contextos me importan mucho …es el barrio que se halla invadido por puestos de venta no precisamente de alimentos orgánicos; es la “barra brava y/o las bandas” que rodean espacios públicos e imponen condiciones, es la cultura de trabajo en baja ante la fuerza de lo ilegal y sus rentabilidades, es la sociedad familiar impotente para transmitir limites, valores y un amor incondicional, una escuela vacía de contenidos éticos o disfrazando a un relativismo que sumerge en la barbarie a los más pequeños, el consumo familiar (el 62 % de los pacientes de Gradiva tienen familiares en carrera); en suma es la crisis de sentido de miles .También encontramos clubes de barrio que han perdido funciones ejemplarizadoras y que se han transformado en refugio de “malandras”; espacios públicos y plazas temidas, el miedo como vivencia , la casa como refugio de los “nadies” o sea de que los que están vacíos  y quedan embelezados frente a la cultura de imágenes ante un aparato en donde se proyectan.

 El narco-negocio necesita una narco-cultura; la familia aquí como educación va cayendo y los espacios públicos van “celebrando” la muerte desde el desierto de sus calles y esquinas sombrías. El vaciamiento de las ciudades transformándose en meros territorios inhóspitos es paralelo al vaciamiento de las identidades: los “nadies” de todas las edades vagan y vegetan dando vueltas sobre un vacío de ser y de sentido. La identidad de los “nadies” es lo posible en un Territorio sin Ley.

Esto me lo recuerda Jorge que en sus 17 años ya abandonó la escuela, gana dinero sin trabajar más que como “barra”, probó todas las drogas, el club de fútbol de su pueblo es solo una excusa para estructurar de a poco una identidad antisocial protegido por mayores ya curtidos en el manejo de armas y negocios ilegales. Joven de clase media imbuido de esta filosofía cercenante de la vida con padres débiles es un  reflejo de una cultura anémica de valores y por ende anómica. Todo es débil solo es fuerte la barbarie.

Los atiendo porque en pocos meses vendrá la mayoría de edad y la cárcel será un destino si no se actúa con la firmeza de salvar la vida ya que la omnipotencia de estos grupos untada por la cocaína les genera la sensación y también la certeza de la impunidad. ¿Podrán ellos vencer esta cultura de los campos de concentración que se preparan para muchos?

Ahí el cerebro pierde su función conductora y el automatismo reflejo de la compulsión adictiva triunfa. La única demanda posible es la dosis que es clave para la esclavitud y la señal para el arbitrio de los de los Amos de hoy (transas, dealers, narcos) .Ahí , también, el “fierro” manda. El alguien queda reemplazado por los “nadies”. Así se va acercando cada uno a la tragedia que va siendo disimulada con la anestesia del dolor que el narcótico asegura cada vez por menos minutos. Pero igual el destino trágico está asegurado.

Historia de “Nadies”

Jorge vaga de clínica en clínica desde hace 15 años. Hoy, a los 30 es un “errante” en la ciudad buscando ese “polvo blanco” que es un vigor alucinatorio que buscan aquellos que ya no pueden ser sin esos “quitapenas”. Padres también consumidores. Hermanos igual. Un mundo de alucinados lo rodea. El filósofo y poeta dirá que “quien no espera desespera”. Mundo sin esperanza, sin proyecto, misión y vocación. Términos que según J. Ortega y Gasset remiten a lo propiamente humano y entonces nos decía quien tiene vocación, misión y proyecto está salvado.

En Jorge mientras tanto su mundo es la recompensa inmediata. No hay espera…su nariz y todas sus vísceras desesperan por esa sustancia a la que odia y ama a la vez. Su voluntad está “domada “ya que la propia dopamina (señal en todos nosotros del placer) necesita ser buscada afuera. Ya el gran psiquiatra Pinel en los albores del siglo XIX enseñaba que el impacto de la morfina y el opio genera una mutilación de la voluntad .Primera estación hacia la cronicidad.

Un “muerto vivo” es el que se nos presenta .Todo dinero en sus bolsillos va hacia su nariz para que pueda salir bombeando dopamina artificialmente hasta que salga de su letargo ese “nadie” que vaga por el mundo. La apatía, la abulia y la tristeza vital son las compañeras que como sombras siguen al espectro del “nadie” que alguna vez fue hombre libre.

El cerebro de Jorge en sus neuroimágenes (tomografías cerebrales por ej.) muestra, también, sombras sin, ya , la vitalidad de la sangre circulando. Zonas vitales para el pensamiento y el control de los impulsos están deterioradas. El descontrol se dispara rápidamente ante la más mínima señal para el consumo. La memoria está embargada y solo es memoria adictiva. El encendido afectivo del amor que lo producen los vínculos afectivos (los hijos, los padres, el trabajo o una misión o proyecto social) ya no existen. Estructuras cerebrales muy precisas solo siguen disciplinadamente los colores, lugares, personas y los olores de los ambientes adictivos. Ya no hay calles nostalgiosas de la infancia hay solo direcciones de “dealers” y “transas”. El lóbulo frontal mensajero de humanidad como último eslabón del “homo sapiens” queda embargado por las estructuras cerebrales que nos asemejan a los reptiles y mamíferos.

Su cerebro está envejecido. Pobreza cognoscitiva. Disociación de la personalidad. Atención débil y fluctuante. Problemas de sueño. Es un senil joven.

Ciudad el Cerebro

El cerebro en su vitalidad depende también de nuestro estilo de vida. Somos responsables de un envejecer sano o no. El cerebro es un órgano práctico y moldeable que cambia de acuerdo a como lo cuidemos. El amor a nosotros mismos se manifiesta también ahí. Hay estilos de vida que alargan la vida y mantienen el cerebro activo y productivo: actividad física y mental continua, no usar drogas, beber alcohol muy moderadamente, comer con muchas frutas y verduras, descansar, frenar las actividades cuando el stress es largo y con signos de alarmas corporales (taquicardias, diarreas, etc.), respetar ritmos de dormir y descansar como mínimo seis horas, etc. Estos cambios en el estilo de vida aumentan las defensas ante el stress y rebajan las respuestas de ciertas hormonas que producen daños en áreas del cerebro que tienen que ver con la memoria.

En los últimos 10.000 años la especie humana ha desafiado los códigos genéticos grabados a lo largo de los últimos tres millones de años y su consecuencia es el modo en que envejecen los seres humanos hoy .No solo apareció el sedentarismo (hecho nuevo ya que nuestros abuelos eran caminantes inveterados) sino también nuevos hábitos dietéticos y también desde los 80 la droga con fuerza. Así nuestro estilo de vida no respeta nuestra historia genética.

Envejecimiento Cerebral

Hasta los 25-30 años hay un programa genético que nos construye y hace crecer el organismo. Después de esa edad ese programa cesa; hasta ahí ese programa cuida celosamente la reparación del organismo siendo el envejecimiento una consecuencia de la cesación de esa actividad. Desde ese momento el organismo queda a merced del medio ambiente y fundamentalmente del estilo de vida que llevemos. Hoy debemos propender a generar medios y estilos de vida enriquecidos.

¿Qué es esto? .Generar reservas cognitivas así como hay reservas naturales para cuidar la ecología. Mecanismos cerebrales capaces de ponerse en marcha durante el proceso de envejecimiento y que contribuyan al retraso de la aparición del deterioro cognitivo y fisiológico propio de la senilidad. Actividad intelectual, actividad física, no drogarnos, descansar parecen ser reservas claves y que se comprobó detienen el deterioro del sistema nervioso. Las hormonas del stress (activadas también por el uso de drogas) alteran la vida de las neuronas y generan atrofias. Escuchar nuestra naturaleza es fundamental ya que es respetar nuestra historia biológica.

Jorge no pudo escuchar todo esto. Ahora está lamentablemente programado para drogarse y envejecer precozmente. Se quedó sin poder amar y sin esperanza como diría el poeta y filósofo. Consultemos cuando alguien comienza a consumir drogas y alcohol.

 


 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General de GRADIVA y Miembro de OPRENAR.