Conocé donde pedir ayuda

Si tenés un familiar, amigo, conocido o considerás que estás atravesando una etapa de adicción, ya sea al alcohol, drogas, juegos, consumo excesivo de tecnología, conocé en qué lugares pueden ayudarte:

CONSUMO PROBLEMÁTICO DE ALCOHOL Y OTRAS SUSTANCIAS

Línea 141: Es un servicio telefónico de primera escucha y asistencia inmediata de la Sedronar. Es anónimo y gratuito, funciona las 24 horas, los 365 días del año. Brinda información, atención y acompañamiento para situaciones de consumo de sustancias. Cuenta, además, con contención diferenciada para los familiares y entornos afectivos que realizan consultas.

Hospital Fernández: División de Toxicología del Hospital Fernández: en este momento, brindan atención telefónica y personal las 24 horas; también brindan acompañamiento y asesoramiento a familiares. Av. Cerviño 3356, CABA. Tels.: (011) 4808-2655 o 4801-7767.

Narcóticos Anónimos: Brinda atención de manera libre, gratuita y confidencial las 24 horas del día a través de su línea: 0800-333-4720. Desde su página web: https://na.org.ar se puede asistir a una reunión virtual.

Al-Anon: Brinda ayuda y contención a todo familiar o amigo que se ve afectado por la manera de beber de un ser querido. En la Argentina, está hace 50 años y tiene 250 grupos. Los interesados pueden consultar por WhatsApp a la línea de guardia: 11-3256-4729. Más información en http://www.alanon.org.ar o escribir a info@alanon.org.ar

Jug-Anon: Es un grupo de autoayuda para familiares y amigos de jugadores compulsivos. Fue fundado en Nueva York en 1960 y en la Argentina funciona desde 1986. Se reciben llamados y mensajes de WhatsApp al 11-4085-8996. Más información en http://www.jug-anon.org.ar o escribir a info@jug-anon.org.ar

Fundación Manantiales: Se dedica a la investigación y tratamiento de personas con adicciones. Por la emergencia sanitaria, ofrecen grupos gratuitos para quienes tienen problemas de adicciones y familiares de forma online. Comunicarse por WhatsApp al 11-5582-4000 o al 11-2655-8000.

Fundación Niños sin Tóxicos: Fundartox realiza prevención, diagnóstico, asistencia e investigación vinculadas a vinculadas al consumo problemático de sustancias de sustancias psicoactivas; también brindan acompañamiento y asesoramiento a familiares. WhatsApp: 11-4404-8004; https://fundartox.org

JUGADORES COMPULSIVOS Y SUS FAMILIAS

Jugadores Anónimos Argentina: Para asistencia, llamar a la Línea Vida, las 24 horas, al 11-4412-6745. Por la cuarentena, organizan conferencias telefónicas en forma diaria, de 19.30 a 21. Los encuentros son anónimos y confidenciales. ww.jugadoresanonimos.org.ar

Jug-Anon para familiares y amigos: Es un grupo de autoayuda para familiares y amigos de jugadores compulsivos. Se protege el anonimato de cada miembro y del jugador. WhatsApp al 11-4085-8996; info@jug-anon.org.ar; http://www.jug-anon.org.ar

Programa de asistencia de GBA: Programa de asistencia y asistencia al juego compulsivo de la provincia de Buenos Aires: 0800-444-4000, para orientar a los jugadores y familiares, además cuentan con un programa de autoexcluidos, para pedir que se les prohíba entrar a bingos y casinos.

Prevención Y Asistencia en CABA: Prevención y asistencia al juego de la Ciudad de Buenos Aires: 0800-666-6006, ofrece información, brindar orientación y deriva a una asistencia gratuita a aquellas personas que se encuentren comprometidas con el juego patológico.

USO EXCESIVO DE LA TECNOLOGÍA

Reconectarse: Brinda un tratamiento integral a personas con adicciones relacionados con el uso de la tecnología, desde adicción a juegos online, pornografía o a Internet; laura@reconectarse.com.ar

CHICOS.NET: Impulsan el uso seguro, responsable y significativo en el ciberespacio a través de programas educativos y capacitaciones para los chicos y sus familias; Tel.: 11-4775-1984; info@chicos.net

Argentina Cibersegura: Brinda capacitaciones docentes, charlas en escuelas, talleres de seguridad informática para adolescentes y campañas de concientización, promoviendo el uso seguro de los medios digitales. Tel.: (011) 2150-3797; info@argentinacibersegura.org


Fuente: La Nación

Enlace: https://bit.ly/3vadtbq

Existe una epidemia oculta entre las personas mayores: la adicción a las drogas

La pandemia ha tenido un impacto desproporcionado en el bienestar de la tercera edad, un grupo de población que esconde una epidemia de consumo de drogas y cuyas muertes por esta causa, muchas por sobredosis, va en aumento, alerta la entidad internacional que fiscaliza los narcóticos, llamando a las autoridades sanitarias a reconocer esta realidad y a no dejar atrás a estas personas en aras del combate a la pandemia de COVID-19.

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) advirtió este jueves que el consumo de drogas y las muertes relacionadas con ellas se han incrementado entre las personas mayores, al igual que la cantidad de individuos en tratamiento por ese problema de salud.

En su informe anual correspondiente a 2020, la JIFE recomendó aceptar la existencia de esa esta epidemia oculta y atender a este grupo de población, que a menudo se pasa por alto, garantizándoles el acceso a los servicios de salud y bienestar necesarios.

La publicación señala que las personas de la tercera edad son un grupo demográfico ignorado de consumidores de sustancias con necesidad de tratamientos específicos y con desafíos específicos relacionados con la edad, como pueden ser el aislamiento y las limitaciones físicas. “Es apremiante un apoyo extendido e integrado para ayudar a revertir una tendencia alarmante”, apunta.

Envejecimiento veloz

La Junta dice que la rapidez del envejecimiento de la población mundial acelera la tendencia de la adicción a las drogas de los adultos mayores, aunque indica que la mayoría de los países carecen de datos suficientes para diseñar estrategias adecuadas.

Como un primer paso para contrarrestar la epidemia, la JIFE recomienda aumentar la investigación sobre los trastornos por consumo de estupefacientes entre las personas mayores y pide a los gobiernos que mejoren el acceso a los servicios de salud y tratamiento necesarios diseñados para este grupo poblacional.

Según las Naciones Unidas, en 2019 había 703 millones de personas mayores de 65 años y se prevé que esta cifra se duplique para 2050, cuando llegará a 1500 millones de personas. En 2050, el 16% de la población mundial total tendrá más de 65 años, lo que corresponde a una de cada seis personas en la Tierra.

La información de Estados Unidos y Europa sugiere que el aumento del abuso de sustancias en este grupo etario se produjo principalmente en países de ingresos altos y podría resultar del envejecimiento de la generación de los “baby-boomers”, nacida entre 1946 y1964.

La JIFE atribuye las lagunas de datos epidemiológicos de estas personas a que las encuestas se han centrado principalmente en adultos jóvenes y grupos en riesgo de entre 15 y 65 años. “Ha habido una tendencia entre los científicos a ignorar el abuso de sustancias en las personas mayores de 65 años y esa escasez de datos ha hecho que los gobiernos no presten atención a este tema al desarrollar políticas y programas”, explica.

El estudio divide en dos grupos a las personas mayores con problemas de abuso de sustancias: los usuarios de “inicio temprano”, que tienen un largo historial de uso de sustencias ilícitas y continúan consumiendo sustancias hasta la vejez y los usuarios de “inicio tardío”, que comenzaron a consumir drogas a una edad más avanzada.

Las razones para desarrollar drogadicción entre quienes empiezan a usar narcóticos como adultos de edad media son complejas y están determinadas por distintos factores y experiencias.

Por ejemplo, la JIFE identifica los problemas de abuso de sustancias resultantes de la prescripción excesiva de analgésicos o al uso indebido de medicamentos recetados. También menciona los problemas de manejo del dolor derivados de enfermedades crónicas o cirugías y los trastornos de salud mental en curso, como la depresión y la ansiedad.

Prevención insuficiente

La Junta enfatiza la falta general de atención por parte de los gobiernos al uso de sustancias entre las personas mayores, que se traduce en un número limitado de programas de prevención y tratamiento para ese colectivo.

Más aún, sostiene que los programas de numerosos países para la prevención del consumo de drogas son insuficientes y, en ciertos casos inexistentes.

Asimismo, apunta que la provisión de tratamiento es deficiente y los mecanismos para combatir el estigma y promover la reintegración social son pocos en prácticamente todo el mundo.

El texto considera que el estigma se agrava por la tendencia desproporcionada del derecho penal a tratar como delincuentes a los consumidores de estupefacientes, en vez enfocar el problema como una cuestión de salud que requiere atención adecuada.

Pandemia y medicamentos controlados

La pandemia de COVID-19 ha aumentado la demanda de algunos medicamentos controlados. Del mismo modo, los cierres, los controles fronterizos y las medidas de distanciamiento físico han interrumpido la cadena de suministro global de medicamentos, afectando los servicios sanitarios y el acceso a los medicamentos, incluso para las personas con trastornos de salud mental y uso de sustancias.

Además, el aumento en la demanda de medicamentos necesarios para el tratamiento de pacientes con COVID-19 ha reducido aún más la disponibilidad de algunos medicamentos que contienen sustancias controladas. Para hacer frente a la menor oferta, algunos gobiernos han recurrido a planes de contingencia que provocan escasez de algunas medicinas en otros países.

La JIFE abogó por la previsión de los países de su demanda de esos medicamentos y por la simplificación de los requisitos administrativos y logísticos para adquirirlos. Asimismo, instó a todos los gobiernos asegurar el acceso continuo a los servicios de prevención y tratamiento para las personas con problemas de salud mental y dependencia de las drogas.

América Latina

Con respecto a la producción, el consumo y el tráfico de sustancias ilícitas en los países latinoamericanos y caribeños, el documento subraya que el narcotráfico y otros delitos transnacionales como la actividad de las maras siguen propiciando corrupción, violencia e inestabilidad social y política en las zonas desfavorecidas del subcontinente.

Agrega que las medidas implementadas por los gobiernos de la región en respuesta a la pandemia de COVID-19 resultaron en una disminución del tráfico de drogas.

Sin embargo, también resalta la predominancia que han cobrado el tráfico y consumo de las drogas sintéticas y las nuevas sustancias psicoactivas en la última década y asevera que ahora merecen el mismo nivel de seguimiento y vigilancia que el cannabis, la cocaína y otros narcóticos sometidos a fiscalización internacional.

Norteamérica

Las sobredosis y las muertes por ese motivo suponen una crisis regional en el norte del continente americano.

Los decesos por consumo de drogas ilícitas aumentaron en 2020, y el tráfico y se incrementó el uso de fentanilo, cocaína y metanfetamina. Además, la amenaza de los opioides sigue siendo epidémica y la toxicidad de las drogas fabricadas ilícitamente continúa escalando.

Las medidas de legalización del cannabis y las iniciativas de despenalización en América del Norte siguen su evolución y dan forma al mercado regional del cannabis. Algunos gobiernos locales y nacionales de la región han aprobado medidas para legalizar y despenalizar el uso del cannabis con fines no médicos.

En Estados Unidos, Oregon y Washington, D.C. autorizaron medidas adicionales de despenalización de estupefacientes relacionadas con otras sustancias ilícitas, como la psilocibina.

México, por su parte, está a un paso de aprobar el proyecto de ley para enmendar las regulaciones de cannabis del país que permitirán el consumo de adultos con fines no médicos. Las políticas y enfoques de control de drogas de México se centran más en la salud pública. Actualmente, la iniciativa se encuentra en el Senada tras haber recibido el visto bueno de la Cámara de Diputados.


Fuente: News

Enlace: https://bit.ly/3sYvOYl

“Murder 8”: la muerte química que llegó desde China para México y Estados Unidos.

El fentanilo se ha convertido en el enemigo silencioso responsable de miles de muertes en Estados Unidos, más que cualquier otra droga sintética. En exclusiva, Infobae revela la lista de más de 60 empresas chinas que exportan el precursor a México sin ningún control para abastecer a los cárteles del narcotráfico.

Desde el primer trimestre de 2020 el mundo ha vivido prácticamente en un encierro ante la amenaza del COVID-19. El silencio se ha convertido en el escenario perfecto para que una sustancia química producida en China esté cambiando para siempre la vida en México y Estados Unidos.

En el escenario del tráfico de fentanilo, China pone la materia prima, los cárteles mexicanos, la mano de obra, y Estados Unidos, los muertos.

La ecuación que resume esta cadena de hechos es muy simple: empresas chinas exportan sin control a México el precursor para abastecer a los cárteles del narco, quienes lo procesan y trafican para su distribución hacia EEUU, donde ha aumentado drásticamente el número de muertes relacionadas con el fentanilo.

El último reporte nacional sobre el estado de las drogas realizado por el Gobierno norteamericano advierte que las muertes por opioides en Estados Unidos han aumentado drásticamente en los últimos años. En 2016 el número de decesos relacionados con este tipo de estupefacientes era de 19.413, pero para 2017 aumentó a 28.466 casos.

Otro dato revelador que señala el informe es el de las pruebas realizadas en laboratorios forenses relacionadas con fentanilo. En 2004 el número era de 389 casos, para 2017 pasó a 56.530 expedientes.

El fentanilo está considerado por las autoridades estadounidenses como un fuerte opioide sintético similar a la morfina, pero con un efecto hasta 100 veces más potente, adictivo y fulminante. Además de tener un efecto más poderoso que otras drogas, los expertos señalan que para los cárteles del narco mexicano es fácil su importación, ya que también es un fármaco que se puede importar y recetar de manera legal debido a que se usa para el tratamiento de pacientes con dolores intensos. Pero la irresponsabilidad de las autoridades chinas y la falta de control de los puertos de entrada en México permiten que se trafiquen cantidades muy superiores a las necesarias para cubrir tratamientos médicos genuinos.

En su modalidad recetada, el fentanilo es conocido como Actiq®, Duragesic® y Sublimaze®.4,5 Los nombres comunes del fentanilo ilegal, de acuerdo con el National Institute on Drug Abuse de Estados Unidos son Apache, China Girl, China White, Dance Fever, Friend, Goodfellas, Jackpot, Murder 8, y Tango & Cash.

Según el instituto, al igual que la heroína, la morfina y otros opioides, el fentanilo actúa uniéndose a receptores en distintas áreas del cerebro que controlan el dolor, las emociones, y da a los consumidores una sensación de bienestar y euforia.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), los opioides pueden provocar dificultades respiratorias, además de que una sobredosis puede llevar a la muerte. Este opioide se comercializa ilegalmente en forma de píldoras, inyectables o hasta parches.

El bajo precio al que se puede obtener en China multiplica las ganancias para las organizaciones criminales. Datos del Gobierno de EEUU señalan que un kilo de Murder 8 en el país asiático tiene un costo de USD 9.000 pero ya una vez procesado en México en forma de pastillas puede dar a los cárteles ganancias por hasta 1,3 millones de dólares.

Además de importar el fentanilo desde China y recientemente también de India, los cárteles mexicanos compran en estos países maquinaria para el procesamiento de la droga, que generalmente venden en forma de pastilla. Un kilo es suficiente para producir 20 millones de pastillas.

En números:

– 3 miligramos alcanzan para una sobredosis letal para el humano.

– 64 muertes por día en EEUU debido al abuso de su consumo.

– 50 veces más tóxico que la heroína.

– 100 veces más potente que la morfina.

– 1 kilogramo de fentanilo puede producir 20 millones de pastillas.


Fuente: Infobae

Enlace: https://bit.ly/3bY0rG0

El consumo de alcohol en adolescentes interfiere en el crecimiento y nutrición

La Sociedad Argentina de Pediatría alertó sobre los riesgos de la ingesta excesiva de bebidas alcohólicas en los menores de edad, particularmente con la llegada de las vacaciones. Además, llamó a mantener una comunicación fluida con los jóvenes acerca de las adicciones.

“La adolescencia es una etapa de experimentación, de sensación de omnipotencia, de búsqueda del riesgo y de cuestionamiento de las normas. En ese contexto, el alcohol es la droga de más fácil acceso para niños y adolescentes, mientras que la percepción de riesgo asociado al consumo de alcohol es la más baja entre todas las sustancias adictivas”, sostuvo Graciela Morales, médica pediatra especialista en adolescencia y secretaria del Grupo de Trabajo en Adicciones, de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).

Desde la SAP, explicaron que el alcohol es la sustancia psicoactiva más utilizada en todas las edades, y citaron un estudio del Observatorio de Drogas de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR), que señala que 60,5% de los chicos y chicas de entre 12 y 17 años lo consumió, y de ese grupo, 47% lo había hecho en forma excesiva y en más de una oportunidad.

“El alcohol se distribuye por el cuerpo y se elimina en un 90% por el hígado, el resto, por los pulmones, riñones y sudor. Debido a esta difusión por todo el organismo, más allá de los efectos psíquicos -que son los que primero se perciben-, el alcohol actúa también sobre los diferentes órganos del cuerpo”, alertó Marta Eugenia Braschi, pediatra y toxicóloga.

La médica indicó que “los daños corporales se producen, por tanto, con el uso continuado de cantidades de alcohol que el organismo tiene dificultades para metabolizar, aunque el consumidor no perciba ningún peligro”.

Los especialistas aseveran que el consumo de alcohol en la adolescencia interfiere con el crecimiento, la nutrición y el desarrollo de la personalidad, a la vez que aumenta las posibilidades de sufrir un accidente al realizar actividades tales como deportes, conducción de motos y autos, o en salidas recreativas.

“Los efectos sobre cada individuo dependen de diversos factores, como la cantidad total bebida, en cuánto tiempo se ingiere, el peso corporal, el género, la edad, el humor o el estado de ánimo, el ambiente en el que se consume y la administración simultanea de medicamentos o de otras drogas”, explicó Morales.

Un adolescente varón, de aproximadamente 65 kilos, necesita más de ocho horas para eliminar totalmente el alcohol de su organismo; mientras que en una adolescente mujer, con un peso medio de 55 kilos, esto no se produce hasta pasadas las diez horas.

El factor de mayor influencia sobre la velocidad de absorción es la cantidad de alimento que se encuentra en el estómago en el momento en el que el alcohol ingresa a ese órgano, explicaron.

Las médicas aclararon que el consumo de alcohol en la adolescencia se diferencia del de los adultos con consumo crónico porque incluye un patrón de consumo excesivo centrado generalmente en tiempos de ocio, como los fines de semana, dando lugar a nuevas problemáticas como los cuadros de intoxicación.

“Por eso, nuestra especial preocupación se da en época de vacaciones, en la que `el fin de semana´ es permanente y los chicos tienden a beber cantidades abundantes en breves períodos, llegando a padecer alcoholemias elevadas”, señalaron desde la SAP. Braschi explicó que “el consumo episódico y abusivo de alcohol puede producir alteración en la maduración cerebral, mayor predisposición a progresar en la adicción, síndrome del ‘corazón post-fiesta’ (que se puede manifestar como taquicardia inusual en reposo), pérdida de control de diversas situaciones -como las relaciones sexuales sin cuidados- y pérdida del estado de conciencia con episodios de ‘black out’”.

“Estas borracheras dan lugar a otros problemas como accidentes de tránsito, conductas violentas, problemas legales, peleas familiares, con los amigos y de rendimiento escolar, entre otros. Inclusive, en una época que está signada por los cuidados preventivos del contagio de Covid, el alcohol relaja conductas, disminuye barreras de protección y expone a los chicos a situaciones de contagio”, completó Morales.

Por último, las médicas resaltaron que se debe conversar con los jóvenes sobre los consumos problemáticos y confiar en ellos.

“Debemos comenzar desde pequeños a formar en nuestros hijos el juicio crítico, a obtener habilidades para la resolución de conflictos y trabajar en el manejo del enojo, habilidades de comunicación asertiva, autonomía gradual a través de fomentar responsabilidades de acuerdo con la edad, dialogar con énfasis en la escucha, enseñarles valores, educar con límites y, por sobre todo, recordar que el ejemplo es valioso: si los padres consumen en exceso, es difícil exigirle al adolescente que no lo haga”, concluyó Morales.


Fuente: Corrientes Hoy

Enlace: https://bit.ly/3sRqQ02

Maestría en Prevención y Asistencia de las Drogadependencias

La USAL – Universidad del Salvador, te ofrece una Maestría que forma profesionales en el campo de las adicciones.Conocé el plan de estudios y cuerpo docente➡️https://bit.ly/2KgwPtM𝗠𝗮́𝘀 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲 𝗶𝗻𝘀𝗰𝗿𝗶𝗽𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲𝗻 uds-drog@usal.edu.ar

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𝗠𝗮́𝘀 𝗶𝗻𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲 𝗶𝗻𝘀𝗰𝗿𝗶𝗽𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲𝗻 uds-drog@usal.edu.ar

“Adicción” al celular: qué son la nomofobia, el FoMO y el phubbing y cómo evitarlos.

Casi dos tercios de los adultos jóvenes manifiestan algún síntoma de dependencia a los teléfonos móviles.

Dolor de estómago y de cabeza, taquicardia, sudoración y falta de aire son algunos de los síntomas que puede sentir alguien que ha desarrollado nomofobia, una dependencia al teléfono celular, ante la pérdida, olvido, falta de señal o de batería de su dispositivo. Según Mariana García, médica psiquiatra de los Centros de Diagnóstico DIM, quienes sufren nomofobia (del inglés ‘no-mobile-phone-phobia’) experimentan un miedo irracional a permanecer un intervalo de tiempo prolongado sin el teléfono móvil encima o sin acceso a internet, razón por la cual están permanentemente chequeando la llegada de notificaciones o mensajes. “Es la sensación de quedar desconectado de la vida virtual y los contactos sociales lo que dispara la sintomatología de ansiedad generalizada, muchas veces asociada y reconocida como episodios de pánico”, dice.

Según la médica, la nomofobia está incluida dentro de las nuevas tecnopatías, que son aquellas patologías de índole psicológico o psiquiátrico que se desencadenan a partir del uso de las nuevas tecnologías​

“El teléfono móvil es el dispositivo tecnológico por excelencia y en los últimos años ha ido en aumento la preocupación por la nomofobia que, como su nombre lo indica puede incluirse dentro de la lista de las fobias, aunque también podríamos pensarlo como una adicción“, agrega..

En cuanto a su prevalencia, según la médica se estima que entre el 60% y el 70% por ciento de las personas de 18 a 35 años, tiene algún síntoma de nomofobia.

Según el licenciado Juan Pablo Perrota, psicólogo de la Clínica de Conductas Adictivas de INECO, la adicción generada por el teléfono celular es comportamental o psicológica y se alinea a otras como la adicción al juego, la dependencia a internet, o a las compras.

“Actualmente se cuenta con suficiente experiencia clínica como para poder hablar de ‘adicciones comportamentales o psicológicas’ a ciertas conductas como las nombradas”, explica. Pero aclara que “cuando hablamos de adicciones nos referimos a las conductas dependientes a sustancias psicoactivas, es decir a químicos que pueden alterar o modificar la conciencia o el estado anímico. Sin embargo, ciertas conductas como la adicción al celular tienen presentaciones similares a las adiciones a sustancias“.

Según el especialista, en toda conducta adictiva hay una pérdida del control de la misma. “Cuando la utilización del celular no es solo una herramienta para alcanzar una satisfacción, ya sea de comunicación, divertimiento e información, y pasa a convertirse en la fundamental estrategia para gestionar el malestar, no es extraño ver como la persona mantiene con el aparato una conducta dependiente. El celular empieza a resolver problemas tan cotidianos y comunes como el aburrimiento, pero también puede solucionar otros más complejos, como forma de evitar situaciones de ansiedad, ensimismamiento o depresión​”, agrega.

En opinión de Walter Ghedin, psiquiatra y sexólogo, la adicción refiere a todo lo que el teléfono ofrece y contiene, y no al aparato móvil en sí mismo. Por ese motivo, él prefiere hablar de adicción o uso problemático o ‘desadaptativo’ del celular.

“Según un trabajo publicado en 2018 en el Journal of Behavioral Addictions, el efecto de los teléfonos celulares sobre las conductas es similar a una adicción, aunque no cumple con todos los criterios para considerarla como tal, en cambio se sugiere la denominación ‘uso problemático’”, explica el profesional. “Comenzando por la función de uso, los teléfonos inteligentes ofrecen identidad, rango social, sociabilidad, seguridad, contención, información, entretenimiento, gestión de tiempo, estrategias de afrontamiento, etc. En la ansiedad social (falta de habilidades sociales, sentimientos de inferioridad y temor a la soledad), las personas se apegan al móvil, que frente al estrés ofrece un efecto de ‘manta se seguridad’, reduciendo las consecuencias del estrés negativo, así como un niño se cubre bajo una manta para protegerse”.


Fuente: Clarín

Enlace: https://bit.ly/2V2pCiR

Alcoholismo: Señales de alerta y los peligros para la salud

Aunque está instalado en el imaginario colectivo como el invitado que no puede faltar en la mesa de los argentinos, el alcohol integra la nómina de sustancias adictivas que ponen en jaque nuestra salud física y psíquica. Su consumo en exceso no solo genera adicción, sino que también provoca daños graves e irreversibles en el organismo. Conocé cómo detectar las señales de alerta y por qué es tan importante no naturalizar ni minimizar sus consecuencias.

Detectar cuál es el tipo de consumo

  • Uso: consiste en una toma consciente y episódica, por ejemplo, para reuniones o cumpleaños.
  • Abuso: se da cuando las tomas se vuelven frecuentes y excesivas.
  • Consumo problemático: el alcohol se vuelve un bastón de la subjetividad, se lo necesita en determinadas circunstancias.
  • Adicción: la vida cotidiana se resume en dos acciones: comprar y tomar alcohol. “Cuando el día a día gira en torno de comprar y tomar”, explica Torres.

A qué otras cosas prestar atención

  • La ingesta de alcohol, incluso en casos de excesos, cuenta con cierta tolerancia social. Esto dificulta la toma de conciencia acerca de sus efectos nocivos, lo que lo vuelve especialmente dañino en el caso de los adolescentes. “El consumo de alcohol entre adolescentes no debería existir porque está prohibido para menores de 18 años. Ha ido bajando el promedio de edad de los intoxicados. Hace 15 años era de 21 o 22 años y llegaban con 3,5 gramos de alcohol en promedio. Ahora la media es de 16 con 5 grados de alcohol o más. Es decir que bajó la edad de intoxicación y aumentó la cantidad de alcohol con que se intoxican”, explica Carlos Damin, jefe del servicio de Toxicología del Hospital Fernández y presidente de la Fundación Niños sin Tóxicos (Fundartox).
  • No es de un día para el otro que se llega a un consumo problemático. Es, al igual que la adicción, síntoma de problemas más complejos, que hay que desarmar y trabajar. Por eso es importante hablar de estos temas, registrar lo que se consume y su efecto en el cuerpo.
  • Las primeras alertas deben encenderse cuando se incurre en una ingesta excesiva. “Cuando hay un abuso de la sustancia y el organismo empieza a generar tolerancia”, explica Gabriela Torres, secretaria de Políticas integrales sobre Drogas de la Nación.

Los peligros para la salud:

CAUSA ENFERMEDADES IRREVERSIBLES

Contra una de las creencias fuertemente instaladas, solo el 10% de lo que se ingiere se elimina por orina y sudor. El resto es digerido por el hígado y se convierte en azúcar, causando enfermedades con efectos irreversibles como la cirrosis hepática, pancreatitis, diversos cánceres y enfermedades cardiovasculares.

DEBILITA EL SISTEMA INMUNITARIO

Evidencia científica reciente sostiene que contribuye a aumentar la carga de morbilidad asociada a enfermedades transmisibles como el VIH/SIDA, la tuberculosis y las de transmisión sexual, debido por un lado al debilitamiento del sistema inmunitario por efecto del alcohol y, por otro, a que la embriaguez obstaculiza la adherencia de las personas al tratamiento con antirretrovirales.

OCASIONA DAÑO NEUROLÓGICO Y DEPENDENCIA

Provoca daños en el sistema nervioso central. Entre los adolescentes, hay mayor riesgo de generar dependencia. Cuando se empieza a los 13 o los 14 aumentan las chances de etilismo crónico y de consumo a largo plazo con peores consecuencias, porque el daño neurológico es mayor y el deterioro neurocognitivo ocurre más temprano.

AFECTA Y ALTERA LA CONDUCTA

El consumo de alcohol no es la causa de la violencia, pero el abuso de alcohol puede acentuar algunas actitudes agresivas, así como también la angustia o la tristeza. También puede provocar accidentes domésticos y afectar el rendimiento en los estudios porque altera la capacidad de atención y concentración. También baja la capacidad física y aumenta el riesgo de lesiones en el deporte.

 PRODUCE IMPOTENCIA SEXUAL

Se sabe que la ingesta prolongada de alcohol es una de las principales causas por las que los varones jóvenes consumen sildenafil. La impotencia sexual que genera, no en pocos casos, se contrarresta con medicamentos.

Desarmando mitos

El Ministerio de Salud de la Nación señala una serie de prejuicios en relación al consumo de alcohol que son necesarios erradicar:

  • Mito 1. Las bebidas suaves como el vino y la cerveza emborrachan menos. Los efectos del alcohol son los mismos con todas las bebidas. El impacto en el cuerpo depende siempre de la graduación alcohólica, de la cantidad y de la velocidad en que se ingiera. También dependen del sexo, del contexto donde se consume, de las expectativas, del estado de ánimo y de las características psicológicas y corporales de quien lo hace.
  • Mito 2. Hay gente que sabe beber y no se emborracha, aún después de varias copas. De ser así, significa que se ha desarrollado lo que se conoce como tolerancia, lo cual es más grave ya que el cuerpo deja de dar avisos sobre los efectos perjudiciales de la ingesta de alcohol en la salud integral de la persona. Sin embargo, estos efectos se siguen produciendo.
  • Mito 3. Beber solo los fines de semana no hace daño. El daño que provoca el alcohol no depende del día en el que se ingiere, sino principalmente del vínculo que se establece con la sustancia, es decir, la manera en la que cada uno incluye al alcohol en sus actividades, por ejemplo, las que realiza los fines de semana. Lo más importante es la cantidad que se ingiere, la frecuencia y la velocidad.
  • Mito 4. Si no tomo mucho, puedo manejar sin riesgos. Aún en pequeñas cantidades el consumo de alcohol puede producir alteraciones que afectan la capacidad de respuesta de los reflejos y la percepción del tiempo-espacio, lo cual aumenta la posibilidad de lesiones y accidentes domésticos y automovilísticos.
  • Mito 5. Todo el alcohol ingerido se elimina a través de la orina y el sudor. Solo un porcentaje muy pequeño (10%) se elimina de esta manera. El resto se metaboliza por el hígado.
  • Mito 6. Con café cargado o un baño, se baja la borrachera. Ni el café ni un baño aceleran el proceso de eliminación del alcohol consumido. Este se elimina de la sangre a razón de un vaso de vino por hora, teniendo como referencia el organismo de un hombre de aproximadamente 80 kilos. Las mujeres, al tener menor contextura física, agua y grasa corporal, tardan más en procesar cada trago o vaso de alcohol.
  • Mito 7. El alcohol facilita el diálogo. Las personas pueden sentirse relajadas con algo de alcohol. Sin embargo, en la medida que aumenta la cantidad de alcohol ingerido, disminuyen las posibilidades de comunicación y de vinculación.
  • Mito 8. La bebida alegra, estimula. Es posible que la persona se desinhiba, pero no es un estimulante. Esta idea se basa en la creencia errónea de la relación entre beber alcohol y diversión, culturalmente arraigada.
  • Mito 9. El alcohol facilita las relaciones sexuales. Las personas pueden sentirse desinhibidas con algo de alcohol, pero por ser un depresor del Sistema Nervioso Central, su consumo puede inhibir la respuesta sexual. Además, favorece prácticas sexuales de riesgo, embarazos no planificados, enfermedades de transmisión sexual y violencia.

Algunas recomendaciones

  • Antes de tomar alcohol, comer algo y tomar mucha agua.
  • Establecer horarios: si tomamos en el almuerzo y en la cena, es muy difícil que podamos realizar otras actividades. Por eso es muy importante sostener rutinas y actividades durante el día.
  • Llevar un registro de lo que se consume
  • Pedir ayuda en caso de sentir que la necesidad de tomar alcohol escapa de nuestro control
  • Los padres y adultos responsables no deben ser “cómplices” del consumo de alcohol de los jóvenes en las “previas”. Por ejemplo, los adultos pueden estar presentes en ese momento aportando comida, hablando con los jóvenes y no dejándolos solos. Además, es fundamental el compromiso de los comerciantes a no vender alcohol a menores de edad.
  • Promover la figura del conductor responsable y el uso de transporte público, o medios alternativos, si se va a tomar alcohol.

Dónde pedir ayuda

  • Línea 141: la Sedronar tiene una línea gratuita y anónima de primera escucha, que brinda información, atención y acompañamiento para situaciones de consumo problemático de alcohol y otras sustancias, funciona durante las 24 horas, los 365 días del año, en todo el país.
  • División de Toxicología del Hospital Fernández: brindan atención telefónica y personal las 24 horas. Tels.: (011) 4808-2655 o 4801-7767.
  • Fundación Manantiales: la fundación se dedica a la investigación, prevención y asistencia integral de diferentes adicciones, desde drogadicción y alcoholismo, hasta tecnoadicción. Tel.: (011) 4382-8500.
  • Fundartox: se dedica a la promoción, prevención, diagnóstico, asistencia, docencia e investigación, vinculadas a la toxicología. WhatsApp: 11-4404-8004;
  • Alcohólicos Anónimos: brindan escucha y asistencia con un programa de recuperación del alcoholismo de 12 pasos, funcionan en todo el país; los lugares pueden conocerse en https://aa.org.ar; tienen actualmente reuniones virtuales.
  • Al-Anon: es un recurso comunitario que provee ayuda a aquellos afectados por el beber compulsivo de un familiar o amigo. Hasta que se levante la cuarentena están realizando reuniones online. Tels.: 0800-333-0784 y WhatsApp: 11-3256-4729; Más información en www.alanon.org.ar o escribir a alanon@alanon.org.ar

Fuente: La Nación

Enlace: https://bit.ly/3l5NP2R

Jornadas de Actualización en Trastornos del Estado de Ánimo, de Ansiedad y Adicciones

ASOCIACIÓN DE PSICOFARMACOLOGÍA Y  NEUROCIENCIA ARGENTINA (APNA)

Jornadas de Actualización en Trastornos del Estado de Ánimo, de Ansiedad y Adicciones, en el contexto de la pandemia por COVID 19, a realizarse con motivo del 20 aniversario de dicha asociación.

Las mismas tendrán lugar de forma virtual los días 13 y 14 de Noviembre de 2020.

Informes e Inscripción: contactoapana@gmail.com

Drogas durante la pandemia

La Fundación OSDE y la Facultad de Medicina de la USAL, organizan la actividad “Drogas durante la pandemia”, que se llevará a cabo el jueves 5 de noviembre a las 18hs, a través del canal de YouTube de Fundación OSDE. Acceder al canal desde aquí

Cómo están transformando las redes sociales nuestros comportamientos

Incidencia del uso de Nuevas Tecnologías en el cambio de hábitos de socialización y la conducta adictiva. Un trabajo del Equipo Investigador del Instituto de Prevenciones de las Adicciones de la Facultad de Medicina, Universidad del Salvador.

Un trabajo del Equipo Investigador del Instituto de Prevención de las Adicciones de la Facultad de Medicina, Universidad del Salvador (USAL).

Directora:  Dra. Jorgelina Devoto. Investigadores Principales: Mg. Gloria Raijenstein, Dr. José G. Contartese, Mg.SilviaSerrat,  Lic. Carolina Gutiérrez,  Lic. Julio C. Casanova. Apoyo técnico: Lic. Pablo Iolli. Colaboradores: alumnos de la Maestría en Prevención y Asistencia de las Drogadependencias. 

RESUMEN

En esta investigación de tipo exploratorio y descriptivo, es necesario expresar que, de acuerdo a la temática planteada, podemos mencionar que las nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs) son un cambio revolucionario en la historia de la comunicación global e interpersonal, llegando hasta a organizar nuevos modelos de relaciones, que conjuntamente al fenómeno de la globalización, están modificando las formas de vida independiente.

En cuanto a los Antecedentes, ya en el año 2017 el Instituto de Prevención de las Adicciones (IPAD) desarrolló la investigación: “Incidencia del uso de Nuevas Tecnologías de la población juvenil en el cambio de hábitos de socialización y la relación con la conducta adictiva” , cuyo propósito fue analizar desde una perspectiva sistémica, conjuntamente y en sus diferentes planos, a las TICs y a las adicciones a sustancias psicoactivas (SPA) y en qué aspectos se relacionan. De los resultados de dicha investigación se concluyó que existe una estrecha relación entre el uso abusivo de TICs y el consumo de sustancias psicoactivas. Del análisis de los resultados se desprende que en el uso de las TICs por los pacientes adictos a sustancias psicoactivas aparecen factores de riesgo operando en paralelo con los de la adicción.

Respecto a los Objetivos planteados en la presente investigación, son los siguientes:

-Conocer la función de Internet a través de sus distintos soportes: redes sociales, Facebook, celular, tablet, computadora, Play Station, etc.

-Detectar en la población juvenil general las características del uso de nuevas tecnologías.

-Relacionar los resultados de anteriores investigaciones hechas con pacientes en tratamiento por adicciones (investigación 2017) y el uso de nuevas tecnologías por población juvenil general.

-Conocer la incidencia del uso de nuevas tecnologías (TICs) en las adicciones comportamentales.

METODOLOGÍA

Tipo de Estudio: Descriptivo.

Métodos: Cuestionarios

Enfoque: Cuanti – Cualitativo.

Técnicas utilizadas: Cuestionario escrito de preguntas cerradas presenciales, anónimo, voluntario y autoadministrado.

Para la presente investigación se utilizó el método de encuestas y los datos procesados fueron tomados a partir de una muestra de 746 casos distribuidos en distintas partes del país y en jóvenes de entre 15 a 35 años. Respecto a los resultados generales obtenidos y el grado de alcance de los objetivos planteados, se pudo observar que durante la elaboración de los resultados obtenidos a través de las encuestas realizadas a la población detallada en la presente investigación, hemos podido arribar a datos de interés no sólo en cuanto al diagnóstico sino también en cuanto a propuestas a pensar en el marco de proyectos preventivos. Estos proyectos pueden brindar una mirada inclusiva en tareas del ámbito educativo y de políticas sanitarias. Se pudo observar un marcado descenso en la edad de inicio del uso de las TICs y esto podría conllevar en algunos casos de vulnerabilidad psico social, al inicio del uso de otras conductas de consumo (de sustancias psicoactivas) , al que se podría prevenir con el apropiado trabajo de prevención en varias áreas.

ANTECEDENTES

El DSM 5 incorpora al Trastorno de juego por Internet en la Sección III dentro de las afecciones que se considera conveniente seguir investigando.                   

El trastorno de juego por Internet es un patrón de uso excesivo y prolongado de juegos por Internet (también denominado trastorno por uso de Internet, adicción a Internet o adicción a los juegos) que tiene como resultado un grupo de síntomas cognitivos y comportamentales, como la pérdida progresiva de control sobre el juego, la tolerancia y los síntomas de abstinencia.  

Por último, según las observaciones realizadas precedentemente, se puede inferir la posibilidad de estar ante la presencia de los inicios de una problemática vinculada a la dependencia ante la tecnología informática en la población encuestada dado el incipiente porcentaje de indicadores de sensaciones de enojo ante la falta, como indicadores de creciente sintomatología asociada según lo descripto en el DSM V anteriormente.

En tal caso, se podrán prever las medidas preventivas necesarias a los fines de concientizar y sensibilizar a la población encuestada acerca de los síntomas de alerta de dicha problemática y las consecuencias en cuanto a trastornos psicofísicos y socio educativos en que puede derivar su uso crónico.

Finalmente cabe mencionar que entre otras investigaciones realizadas anteriormente y la presente, podemos observar la aparición de síntomas similares en las respuestas.  En  la muestra anteriormente encuestada tenía un peso significativo la franja etaria de 26 a 30 años; si bien la mayoría  ha comenzado su “carrera adictiva” entre los 15 y 20 años (y muchos entre los 10 y los 14), siendo que en cuanto a los recursos digitales, estos sujetos obtuvieron su primer celular entre los 15 y 20 años seguidos por los que lo tenían ya entre los 10 y 14; casi la totalidad considera al celular como el soporte más importante y no lo  apaga nunca, ya que estar permanentemente comunicado da seguridad y da la sensación de estar siempre acompañado. Si quedan desconectados sienten “ansiedad” la mayoría, seguidos de los que se “desesperan”.

En el diagnóstico del consumo de sustancias psico activas se constatan situaciones que configuran lo que se ha denominado “Circuito Contextual Negativo”. Son una serie de factores de riesgo que al actuar conjuntamente aumentan la probabilidad de que dicho consumo se produzca.

La investigación llevada a cabo buscó distinguir cuáles son los factores que actúan en la génesis de las llamadas adicciones sin sustancias o adicciones comportamentales.

En la época de Internet se ha generado un nuevo ámbito de socialización de adolescentes y jóvenes reemplazando o superponiéndose a los agentes clásicos como la familia, la escuela, las iglesias, etc. influyendo en la construcción de la identidad en el momento de mayor vulnerabilidad de aquéllos, dando lugar a lo que algunos autores llaman “crianza digital”.

Se enumerarán a continuación los factores de riesgo y/o señales de alarma surgidas de los resultados obtenidos, su discusión e inferencias resultantes de su análisis.

ANÁLISIS DE DATOS

Sobre oferta y fácil accesibilidad

El teléfono celular aparece como el soporte universal de acceso a Internet. Las facilidades para su compra, la aparente gratuidad de algunas funciones y el permanente incentivo para poseer la tecnología más actualizada hacen que el ecosistema de Internet y sus diferentes aplicaciones, sobre todo a partir del “smart phone”, sea funcional al mercado a la vez que dificulta la limitación de diseños que busquen captar el interés de los usuarios.

 Tenencia objetos tecnológicos:

Baja de la edad de inicio en el uso

La obtención del primer celular se da mayoritariamente entre los 11/15 años, aunque también aparecen algunas respuestas que lo ubican entre 6 y 10 años. En ocasiones, que un niño tenga un celular es una cuestión de seguridad ya que los padres pueden ejercer un adecuado monitoreo y cuidado. No obstante, se va creando desde muy temprano el hábito de la “pantalla” como objeto de entretenimiento, un juego accesible, pero más asocial, pasivo y en solitario, con un posible deterioro de la sociabilidad, ya que reemplaza los juegos infantiles interactivos cara a cara.

 Disminución de la percepción de riesgo

Tiempo de uso de Internet por día: la mitad de la muestra está conectada más de 4 horas, esto unido a que la mayoría lleva el celular siempre consigo, no lo apaga nunca y vuelve a buscarlo si se lo olvida, permite pensar en una tendencia al abuso digital en busca de una gratificación constante e inmediata. Se trata de una nueva modalidad de conducta que da cuenta de que “no quiero perderme nada” ya que “si algo pasa está pasando en la red”. Puede inferirse que sería una compulsión a la conexión con una disminución en la capacidad de autocontrol.

Además de lo publicado en el DSM5 sobre la adicción a los juegos por Internet, la OMS aprobó la nueva versión de la Clasificación de Enfermedades (CIE) que entrará en vigencia el 1/1/2022 y fue aprobada por todos los Estados miembros en la 72 Asamblea Mundial de la Salud, realizada en Ginebra, Suiza.  En la CIE se caracteriza a dicha adicción como un nuevo tipo de trastorno mental que afecta a alguien con “entusiasmo excesivo para los juegos de computadora y video”. Advierte que si a lo largo de un año se observan signos que, por efectos del juego, afecten negativamente a la familia, a la sociedad, a la educación y otras áreas de la vida, se instruya a los profesionales de la salud y a los Estados para reforzar medidas de prevención y tratamiento. En función de estos conceptos y del análisis de los datos obtenidos en la encuesta, cabe preguntarse si, que el 80% de los varones en edad de asistir a la escuela secundaria posea una play station, puede considerarse como un predictor de una posible adicción comportamental.

Este dato debe relacionarse con el que indica que los varones entre 16/20 años usan prioritariamente las redes para “jugar” y es asimismo el grupo que está en Internet más de 4 horas diarias Es importante tener en cuenta que entre los juegos virtuales aparecen con frecuencia algunos violentos y competitivos, claros factores de riesgo que pueden llevar a naturalizar la ejecución de ciertas conductas antisociales.

Qué se sube a las redes

 Las TICs han traído consigo infinidad de beneficios, pero su uso no está exento de peligros. Subir fotos a las redes obtiene alto puntaje en las respuestas. Ver y ser visto es reafirmarse en la autoestima, pero la visibilidad a través de las redes conlleva no pocas situaciones de riesgo, asociadas por lo general al acoso y la burla. Se debilita así la frontera entre lo privado y lo público. Otra situación que entraña riesgos es la comunicación con desconocidos. Sin llegar a cifras muy significativas, existe un porcentaje digno de ser tenido en cuenta a la hora de proyectar estrategias preventivas. Exponerse a contactos desconocidos sin que medie ningún registro de peligro se contrapone con una conexión sana, reflexiva y responsable a cualquier edad, pero mucho más en la adolescencia, etapa del desarrollo de por sí vulnerable.

Daños físicos y psicológicos ante la falta del celular.

Qué sucede si te quedas sin batería?

Si puede inferirse que algunos resultados indican conductas de abuso en el uso de las TICs , debe citarse aquí lo expresado por diferentes profesionales en lo que respecta a los problemas de salud que esas conductas acarrean más allá de la adicción. Problemas que van desde una mala postura corporal, dolencias cervicales, distintas tendinitis en brazos y manos y trastornos oculares y/o visuales. En cuanto a lo psicológico, una de las variables incluidas en el cuestionario se refiere a las sensaciones que los individuos experimentan ante la falta del celular ya sea por olvido o falta de batería; sentimientos negativos como “ansiedad”, “enojo” y “desesperación” corresponden a las respuestas dadas por más de un tercio de los encuestados. En la investigación anterior del IPAD con adictos a sustancias psicoactivas en tratamiento, se observó que estos mismos sentimientos acompañaban al síndrome de abstinencia lo que vendría a indicar claramente, por lo menos, una conducta de abuso de Internet.  Es de destacar que los que dicen sentir “indiferencia” son numerosos. Esta respuesta da la pauta de la posibilidad de trabajar con éxito en prevención primaria.

CONCLUSIÓN

Hasta aquí, la descripción de aquellos resultados obtenidos que, a juicio del equipo de investigación, entrañan algún tipo de peligro de abuso y/o adicción comportamental.

Es importante tener en cuenta, sobre todo, la baja percepción de riesgo y la ausencia de alarma social, tanto de los jóvenes como de los adultos. Cuando las familias tienen conciencia de la problemática no saben, por lo general, de qué estrategias valerse para modificarla. Muchas veces al adulto se le hace difícil acompañar al joven porque ellos mismos están inmersos en el problema; evidencian estar, cada vez más, pendientes de sus celulares, formando parte del estilo de vida motivo de esta investigación.

Por todo esto, se hace necesaria la reflexión sobre los peligros y desafíos que Internet genera, sobre todo en adolescentes y jóvenes. Los padres necesitan contar con espacios de reflexión para poder acompañar el desempeño dentro de este nuevo ámbito de socialización y sociabilidad. Cabe también señalar que, hasta el momento, no se han desarrollado dispositivos asistenciales específicos que respondan al tratamiento de conductas adictivas en relación a las TICs, conductas que se consideran en alarmante aumento.

El desafío del momento es cómo crear instancias de uso crítico y creativo de los nuevos medios de información y comunicación. Es necesario reconocerlos como necesarios y valiosos, a la vez que analizar cuáles son las mejores maneras de su uso para evitar que se transformen en un factor de riesgo para las conductas adictivas.


Por Jorgelina Devoto: Coordinadora de la Comisión de Prevención Social, Tratamiento y Rehabilitación del OPRENAR. Directora Instituto de Prevención de las Adicciones,  Facultad de Medicina ,Universidad del salvador.

Fuente: Gallo

Enlace: https://bit.ly/3nS0BE1