ACTUALIZACIÓN EN ADICCIONES. Juego patológico y otras adicciones conductuales

Las adiccones conductuales constituyen uno de los principales y preocupantes  temas que aparecen hoy en día en el ámbito de la salud pública , la salud individual y familiar. La comprensión de este fenómeno debe abordarse desde una mirada integral, compleja, bio-psico-social y espiritual.

En este encuentro se desarrollará esta   problemática desde la mirada interdisciplinaria para la comprensión de las conductas adictivas y las mejores estrategias para el tratamiento de las mismas. 

CV Expositores: 

Dra. Devoto, Jorgelina: Lic. en Psicología. Master en drogadependencia. Dra. en Psicología. Directora y docente de la Maestría en prevención y asistencia de las drogadependencias. IPAD. USAL.

Dra. Waiman Campos, Marcela: Médica especialista en Psiquiatría y Neurología Cognitiva. Magíster en Neuropsicofarmacología. Docente de la Maestría en Prevención y Asistencia de las Drogadependencias. IPAD. USAL.

Dra. Calero, Susana: Médica legista y sanitarista. Lic. en Psicología. Especialista en Psiquiatría. Docente de la Asociación de Psiquiatras (APSA).

Dr. Olego, Oscar: Médico. Presidente Honorario del capítulo de psiquiatría biológica (APSA). Magíster en Neuropsicofarmacología Clínica. Docente de la Maestría en Prevención y Asistencia de las Drogadependencias. IPAD. USAL.

Mg. Dorado, Guillermo: Magíster en Neuropsicofarmacología. Docente de la Maestría en Prevención y Asistencia de las Drogadependencias. IPAD. USAL.

Mv Lucero Schmidt, José: Colaborador Académico en la Facultad de Medicina USAL.

Más info e inscripción: https://bit.ly/3lNddhm

La droga, sinónimo de muerte

Como se ha señalado en otras oportunidades, cuando suceden episodios tan dolorosos como el que acaba de ocurrir en torno a la figura del músico Chano, la sociedad comienza a expresar de diferentes maneras su preocupación por el tema de la drogadependencia y sus consecuencias.

Ver a una madre sollozar por las circunstancias vividas y por el estado de su hijo es algo conmovedor y que debería motivarnos de verdad a encarar con seriedad y consistencia el problema.SKIP ADAds by

Nos preguntamos: ¿por qué se droga la gente? Está tan claro que drogarse tiene implicancias nefastas en la vida de las personas que resulta realmente un verdadero desafío poder dar respuesta a esta pregunta.

El último informe mundial sobre drogas de la Unodc, el Organismo de las Naciones Unidas que trata el tema de las drogas, publicado en junio pasado, expresa que uno de los problemas más serios detectados es que la gente –sobre todo los jóvenes– tiene una percepción totalmente equivocada del daño que hace la droga, en particular la marihuana. Y es así porque a lo que asistimos es a una tremenda banalización y naturalización del consumo de sustancias, con la consecuente disminución en la percepción del riesgo.

Diversos acontecimientos vinculados con el consumo de drogas, como el que hemos mencionado, generan una enorme repercusión momentánea por su dramatismo.

También las comunidades, en los distintos contextos sociales y geográficos, están cada día más impactadas por episodios de extrema violencia y crueldad protagonizados por individuos, muchas veces jóvenes y hasta niños, vinculados al tráfico y consumo de drogas.

Una cosa es segura: la batalla contra la droga no se ganará por reacción ante hechos circunstanciales por más dramáticos y penosos que sean. O solamente volcando todo el esfuerzo en combatir la oferta. Ya se ha dicho que “la guerra contra las drogas ha fracasado”, es decir, al delito hay que combatirlo, pero no es suficiente, tenemos que lograr que la gente no recurra a la droga.

Combatir la drogadependencia de verdad requiere acción, actuar sobre la demanda, esto es, prevenir, educar.

Porque la droga no es el principal problema, la persona que recurre a la droga lo hace cuando padece un malestar profundo por una situación personal que la agobia y que no se siente en condiciones de enfrentar, o porque erróneamente cree que es posible un “consumo recreativo” que no le va a provocar daño alguno.

Una especial consideración merecen quienes ya han caído víctimas de este mal y necesitan de toda la atención y el afecto de que seamos capaces, y adecuar la legislación para asegurar el tratamiento correcto cuando es necesario. Pero debemos actuar para no llegar a estas instancias.

La sociedad toda tiene su cuota de responsabilidad para contribuir a realizar los cambios culturales que demanda la hora. ¿Qué hacer entonces? Actuar sobre la demanda. Pero con el convencimiento de que combatir la drogadependencia de verdad requiere acción, prevenir, educar y el compromiso de todos en el esfuerzo.

Por Horacio Reyser

Fuente: Diario La Nación

Enlace: https://bit.ly/3ltWTlj

Desde la Defensoría del Pueblo proponen modificar el etiquetado de las bebidas alcohólicas

El Defensor del Pueblo Adjunto de la provincia de Buenos Aires, Walter Martello, dijo hoy “que es necesario modificar la ley de prevención del alcoholismo”, sancionada hace más de 24 años, con nuevos etiquetados para enfrentar el agravamiento del consumo problemático en Argentina, situación registrada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

“Es importante compatibilizar esta norma con el cambio que se avecina a partir de la próxima sanción definitiva del proyecto de Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos”, afirmó Martello, titular del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría, en un comunicado difundido esta mañana.

Sobre este punto, el funcionario agregó que la propuesta se viene planteando ante “experiencias exitosas en otros países de la región”.

La iniciativa, presentada por primera vez en 2018, responde al hecho de que Argentina registra los peores índices en lo que se refiere a consumo problemático de alcohol cada año, especialmente entre adolescentes.

Argentina entre los países con mayor consumo

Martello citó al reporte 2020 sobre “Alcohol y la Salud en las Américas”, último informe realizado por la OPS sobre la problemática, publicado en abril, que afirma que “la Argentina es el segundo país de América, después de Uruguay y por encima de EEUU y Chile, con mayor consumo per cápita de alcohol entre jóvenes de 15 y 19 años: 6,2 litros al año”.

El trabajo aseguró también que Argentina es el tercer país de América con mayor prevalencia de Consumo Excesivo Episódico (CEE) de alcohol entre 15 y 19 años, después de EEUU y Uruguay.

Al analizar el consumo de alcohol en personas adultas, nuestro país se ubica en el cuarto lugar, con 9,7 litros al año, después de Uruguay, Santa Lucía y Estados Unidos.

En cuanto al consumo por género, el consumo per cápita por parte de mujeres (4,7 litros al año) es el más elevado del continente americano luego de Uruguay.

Pide íconos de fácil visualización

Según el relevamiento realizado desde el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos, en la Argentina las leyendas sanitarias en las etiquetas de bebidas con alcohol no alcanzan al 2% del total de la superficie y tampoco brindan información clara a los consumidores.

“Es indispensable avanzar con una reforma que garantice un espacio no inferior al 20% de la superficie de las etiquetas con leyendas sanitarias y de prevención; información nutricional y calórica, tal como lo establece el Código Alimentario Argentino para otro tipo de bebidas”, sostiene el comunicado.

Y precisa que la propuesta apunta a que las etiquetas incluyan “íconos de fácil visualización en las leyendas sanitarias”, como “Si conduce, no beba` y otro que remita a las mujeres embarazadas con el mensaje: “Las embarazadas no deben beber alcohol”.

También considera necesario modificar el slogan “Beber con moderación” para ser reemplazado por la leyenda: “El abuso en el consumo de alcohol es nocivo para la salud”.

“Resulta claro que la regulación vigente en la Argentina no se ha ‘aggiornado’ al impacto ocasionado por las nuevas tecnologías en lo que respecta al consumo, la promoción y la publicidad de las bebidas alcohólicas”, concluyó Martello. (Télam).

Fuente: Diario La Capital

Enlace: https://bit.ly/3BxPmHS

¿Dónde pedir ayuda?

Si tenés un familiar, amigo, conocido o considerás que estás atravesando una etapa de adicción, ya sea al alcohol, drogas, juegos, consumo excesivo de tecnología, conocé los lugares donde brindan ayuda:

CONSUMO PROBLEMÁTICO DE ALCOHOL Y OTRAS SUSTANCIAS

Línea 141: Es un servicio telefónico de primera escucha y asistencia inmediata de la Sedronar. Es anónimo y gratuito, funciona las 24 horas, los 365 días del año. Brinda información, atención y acompañamiento para situaciones de consumo de sustancias. Cuenta, además, con contención diferenciada para los familiares y entornos afectivos que realizan consultas.

Hospital Fernández: División de Toxicología del Hospital Fernández: en este momento, brindan atención telefónica y personal las 24 horas; también brindan acompañamiento y asesoramiento a familiares. Av. Cerviño 3356, CABA. Tels.: (011) 4808-2655 o 4801-7767.

Narcóticos Anónimos: Brinda atención de manera libre, gratuita y confidencial las 24 horas del día a través de su línea: 0800-333-4720. Desde su página web: https://na.org.ar se puede asistir a una reunión virtual.

Al-Anon: Brinda ayuda y contención a todo familiar o amigo que se ve afectado por la manera de beber de un ser querido. En la Argentina, está hace 50 años y tiene 250 grupos. Los interesados pueden consultar por WhatsApp a la línea de guardia: 11-3256-4729. Más información en http://www.alanon.org.ar o escribir a info@alanon.org.ar

Jug-Anon: Es un grupo de autoayuda para familiares y amigos de jugadores compulsivos. Fue fundado en Nueva York en 1960 y en la Argentina funciona desde 1986. Se reciben llamados y mensajes de WhatsApp al 11-4085-8996. Más información en http://www.jug-anon.org.ar o escribir a info@jug-anon.org.ar

Fundación Manantiales: Se dedica a la investigación y tratamiento de personas con adicciones. Por la emergencia sanitaria, ofrecen grupos gratuitos para quienes tienen problemas de adicciones y familiares de forma online. Comunicarse por WhatsApp al 11-5582-4000 o al 11-2655-8000.

Fundación Niños sin Tóxicos: Fundartox realiza prevención, diagnóstico, asistencia e investigación vinculadas a vinculadas al consumo problemático de sustancias de sustancias psicoactivas; también brindan acompañamiento y asesoramiento a familiares. WhatsApp: 11-4404-8004; https://fundartox.org

JUGADORES COMPULSIVOS Y SUS FAMILIAS

Jugadores Anónimos Argentina: Para asistencia, llamar a la Línea Vida, las 24 horas, al 11-4412-6745. Por la cuarentena, organizan conferencias telefónicas en forma diaria, de 19.30 a 21. Los encuentros son anónimos y confidenciales. ww.jugadoresanonimos.org.ar

Jug-Anon para familiares y amigos: Es un grupo de autoayuda para familiares y amigos de jugadores compulsivos. Se protege el anonimato de cada miembro y del jugador. WhatsApp al 11-4085-8996; info@jug-anon.org.arhttp://www.jug-anon.org.ar

Programa de asistencia de GBA: Programa de asistencia y asistencia al juego compulsivo de la provincia de Buenos Aires: 0800-444-4000, para orientar a los jugadores y familiares, además cuentan con un programa de autoexcluidos, para pedir que se les prohíba entrar a bingos y casinos.

Prevención Y Asistencia en CABA: Prevención y asistencia al juego de la Ciudad de Buenos Aires: 0800-666-6006, ofrece información, brindar orientación y deriva a una asistencia gratuita a aquellas personas que se encuentren comprometidas con el juego patológico.

USO EXCESIVO DE LA TECNOLOGÍA

Reconectarse: Brinda un tratamiento integral a personas con adicciones relacionados con el uso de la tecnología, desde adicción a juegos online, pornografía o a Internet; laura@reconectarse.com.ar

CHICOS.NET: Impulsan el uso seguro, responsable y significativo en el ciberespacio a través de programas educativos y capacitaciones para los chicos y sus familias; Tel.: 11-4775-1984; info@chicos.net

Argentina Cibersegura: Brinda capacitaciones docentes, charlas en escuelas, talleres de seguridad informática para adolescentes y campañas de concientización, promoviendo el uso seguro de los medios digitales. Tel.: (011) 2150-3797; info@argentinacibersegura.org


Fuente: La Nación

Enlace: https://bit.ly/3vadtbq

Día Mundial sin Tabaco

Se sabe que fumar puede provocar diversas enfermedades y además, de perjudicar la salud de otras personas que no fuman pero se encuentran expuestas al humo de tabaco ajeno.

𝗖𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗶́𝗮 𝗲𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗼𝗽𝗼𝗿𝘁𝘂𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱 para intentar tratar esta adicción.

Conocé los 𝘀𝗲𝗿𝘃𝗶𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗴𝗿𝗮𝘁𝘂𝗶𝘁𝗼𝘀 que se ofrecen en la Ciudad de Buenos Aires para ayudarte: https://bit.ly/3yQhHaO

Los cigarrillos electrónicos generan adicción y conllevan consecuencias para la salud

El jefe del Servicio de Neumología de MD Anderson Cancer Center Madrid, el doctor Allan Sam, ha rechazado el uso del cigarrillo electrónico como un método para dejar de fumar, ya que “es un error con consecuencias graves para la salud”, además de que la mayoría de esos dispositivos contienen más nicotina que el tabaco normal, lo que genera más adicción y dependencia cuando se intenta dejar.


Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra el próximo 31 de mayo, el especialista explica que “no son una solución y no se sabe a largo plazo los efectos que tendrán en la salud”. “Nacieron como un sustituto que simulara el hecho de volver a echar humo, pero al añadirles más carga de nicotina que la que lleva el cigarrillo normal, resultan más adictivos”, alerta.


Estos cigarrillos electrónicos también se conocen como vapeadores, ya que generan un vapor de agua que recuerda al humo del tabaco tradicional. De acuerdo con el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, “los cigarrillos electrónicos, denominados Dispositivos Susceptibles de Liberación de Nicotina, están incluidos en la categoría de productos relacionados con el tabaco.

Se han encontrado sustancias cancerígenas en líquidos y vapor de cigarrillos electrónicos, por lo que no se pueden excluir los riesgos para la salud asociados al uso o exposición al vapor”. Por todo ello, el Ministerio de Sanidad no recomienda el uso de cigarrillos electrónicos como una estrategia para dejar de fumar.
Sam señala que el problema del tabaco reside en la adicción que provoca la nicotina. “La nicotina es un estimulante (no una de las sustancias que acompañan en la combustión al tabaco y que son cancerígenas). Al tabaco se le considera una droga porque genera síndrome de abstinencia y eso es precisamente por la nicotina. Al ser adictiva, se sigue consumiendo”, explica el experto.


“Los vapeadores, los de cartucho cerrado, que están aprobados principalmente en Europa, son los que llevan concentraciones más altas de nicotina, generando mayor adicción que el cigarrillo tradicional. A mayor carga de nicotina, se origina una mayor dependencia”, aclara.


El especialista advierte también de que el vapeador se ha puesto de moda en la población adolescente y existen tasas de tabaquismo o de vapeo casi equiparables a las tasas de tabaquismo en edades tempranas, especialmente entre los 16 y los 20 años. En España, prácticamente la mitad de los estudiantes de 14 a 18 años ha utilizado en alguna ocasión cigarrillos electrónicos (48,4%),siendo más frecuente entre los chicos que entre las chicas, con independencia de la edad.

Esta proporción supone un incremento de más del doble en dos años. “Su proliferación en redes sociales de la mano de influencers juveniles además de los sabores atractivos que se están añadiendo a este tipo de productos, son en parte responsables de este aumento de usuarios jóvenes”, apunta el especialista.

Por otro lado, reitera que se desconocen los efectos a largo plazo. “El hecho de que la mezcla para generar este vapor de agua conlleve formaldehído, un cancerígeno, lleva a pensar que el vapeador alargo plazo puede provocar cáncer de algún tipo, a nivel orofaríngeo e incluso pulmonar”, sostiene el especialista.

Es más, algunos estudios ya han detectado secuelas en la salud de los usuarios. “En las muestras de Anatomía Patológica que se han obtenido de ciertos vapeadores, sí se llegan a observar cambios no cancerígenos como displasias a nivel de todo el aparato respiratorio y, en algunos casos, enfermedades pulmonares bastante graves en jóvenes que utilizan con frecuencia vapeadores, llegando a necesitar hasta trasplantes pulmonares en aquellos que mezclaban aceite de cannabis con su vapeador habitual”, alerta.

“El vapeador nunca puede ser un sustituto. Solo el hecho de calentar la glicerina y formar formaldehído provoca que se introduzcan sustancias en el cuerpo que no son benignas y que, alargo plazo, lo más probable es que vayan a generar problemas muy graves”, reitera el especialista, quien recomienda “no fumar, no vapear y no calentar el tabaco”.

En cuanto al riesgo de contagio por la COVID-19 con estos dispositivos, al ser un aerosol y vaporizar, la tasa de virus que pueda exhalar una persona en el vapor que produce el vapeador, y que puede ser inhalado por las personas a su alrededor, es más alta que una exhalación normal.


En este sentido, alerta de que el informe del Ministerio de Sanidad, Bienestar y Consumo de 2020 sobre cigarrillos electrónicos sostiene que “el consumo de cigarrillos electrónicos está relacionado con la inflamación de las vías respiratorias y, por tanto, complica el pronóstico de cualquier enfermedad con síntomas relacionados con el sistema respiratorio, como es la COVID-19”.


Fuente: Infosalus.com

Enlace: https://bit.ly/3uxturp

Las consultas por abuso de alcohol y drogas crecieron 40% en 2020

En Argentina, las consultas por problemáticas de consumo de alcohol y otras sustancias crecieron un 40% en 2020, según midieron los 508 centros de salud que conforman la red de atención que depende de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).

Ese aumento en los pedidos de ayuda puede explicarse hasta cierto punto por la apertura el año pasado de cien nuevos dispositivos de atención, señala a Clarín la titular de Sedronar, Gabriela Torres, y aclara que la variable tiene que considerarse en relación al contexto: “En el aislamiento, el problema está cuando uno deposita la angustia en el consumo”.

“El consumo de sustancias siempre tiene que ver con las personas y no con la sustancia. Con qué le pasa a alguien: su historia, su cuerpo, su posibilidad de desarrollarse como persona en vínculo con los demás y con el contexto. El consumo tiene relación con lo que uno tapa con esa sustancia, con cuánto más necesito yo de una sustancia para soportar la vida”, sigue.

Evaluar el impacto

Para evaluar cualitativamente el impacto que tuvo la pandemia en los hábitos de consumo, Sedronar desarrolló un estudio junto a siete universidades públicas, que se encargaron de realizar grupos focales en las 24 provincias.

Entre los principales resultados, se detectó que durante las etapas de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) y Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio (DISPO) quienes más consumieron fueron aquellos adultos que no tenían trabajo o no cumplían tareas porque no podían hacer home-office.

Además, se registró una baja en el consumo de jóvenes, debido a las restricciones para realizar encuentros presenciales. “Hay una construcción de identidad joven, donde el consumo de alcohol tiene que ver con estar con otros. Por eso, el consumo que más aumentó es el vino y no la cerveza”, detalla Torres.

El consumo de vino en el mercado interno tuvo en 2020 una suba interanual de 6,5%, con 21 litros per cápita, lo más alto en cinco años , según el Instituto Nacional de Vitivinicultura. En comparación, mientras el consumo interno de vino aumentó un 10% en enero-julio de 2020 respecto al mismo periodo de 2019, el consumo de cerveza se retraía . Fue un 15%, considerando los meses de marzo a junio de 2020 respecto al mismo periodo de 2019.

Las distintas etapas del consumo en pandemia

No, “beber alcohol no lo protegerá de la COVID19 y puede ser peligroso”, había salido a advertir la OMS allá por marzo de 2020, ante el aumento de intoxicaciones. En Argentina, la noticia no pasó de la humorada, pero a medida que avanzaban las primeras semanas de cuarentena, las redes sociales se llenaron de fotos de brindis por Zoom y memes que daban cuenta del aumento de consumo.

Según una encuesta online realizada en mayo de 2020 por un grupo de investigadores e investigadoras del CONICET en el Instituto Gino Germani (IIGG), durante la etapa más estricta de cuarentena el 45% de las personas tomó más alcohol que antes del aislamiento. Además, se triplicó la cantidad de personas que tomaban alcohol todos los días.

“Se observó que el consumo de alcohol intradomiciliario subió especialmente entre adultos. Gente que al no ir a trabajar aumentó el consumo en comida al mediodía o para conciliar el sueño. Pero no con un consumo para terminar en una consulta por intoxicación”, aclaró Carlos Damin, jefe de Toxicología del Hospital Fernández y presidente de Fundartox.

A fines de marzo de 2020, la demanda de su servicio había bajado “drásticamente” de un promedio de ocho consultas por día por intoxicación a dos diarias. Una reducción del 75%. Recién se normalizaría hacia septiembre.

Además, contó Damin, cuando se levantaron las restricciones, por septiembre y octubre, hubo un aumento de la demanda en consultorios externos de personas que no podían controlar el consumo de sustancias. Y señaló dos factores: que tenían menos miedo al contagio para concurrir a un centro de salud y que los reencuentros con amigos y familiares precipitaban las consultas.

“Se acercaban tanto porque la familia presionaba para que comenzaran tratamiento, como porque las mismas personas se daban cuenta de que ese consumo que habían sostenido en la cuarentena se había convertido en un problema”, detalló.

En cuanto a los jóvenes de 16 a 18 años, las consultas por intoxicación por alcohol en el Fernández subieron entre febrero y marzo, pero no a los niveles prepandemia. Además, “por la falta de fiestas rave, que ocurre de septiembre a enero, disminuyó claramente la demanda por intoxicación por abuso de sustancias sintéticas , como por ejemplo el éxtasis”, detalló.


Fuente: Clarin

Enlace: https://bit.ly/3uUXAGg

Conocé donde pedir ayuda

Si tenés un familiar, amigo, conocido o considerás que estás atravesando una etapa de adicción, ya sea al alcohol, drogas, juegos, consumo excesivo de tecnología, conocé en qué lugares pueden ayudarte:

CONSUMO PROBLEMÁTICO DE ALCOHOL Y OTRAS SUSTANCIAS

Línea 141: Es un servicio telefónico de primera escucha y asistencia inmediata de la Sedronar. Es anónimo y gratuito, funciona las 24 horas, los 365 días del año. Brinda información, atención y acompañamiento para situaciones de consumo de sustancias. Cuenta, además, con contención diferenciada para los familiares y entornos afectivos que realizan consultas.

Hospital Fernández: División de Toxicología del Hospital Fernández: en este momento, brindan atención telefónica y personal las 24 horas; también brindan acompañamiento y asesoramiento a familiares. Av. Cerviño 3356, CABA. Tels.: (011) 4808-2655 o 4801-7767.

Narcóticos Anónimos: Brinda atención de manera libre, gratuita y confidencial las 24 horas del día a través de su línea: 0800-333-4720. Desde su página web: https://na.org.ar se puede asistir a una reunión virtual.

Al-Anon: Brinda ayuda y contención a todo familiar o amigo que se ve afectado por la manera de beber de un ser querido. En la Argentina, está hace 50 años y tiene 250 grupos. Los interesados pueden consultar por WhatsApp a la línea de guardia: 11-3256-4729. Más información en http://www.alanon.org.ar o escribir a info@alanon.org.ar

Jug-Anon: Es un grupo de autoayuda para familiares y amigos de jugadores compulsivos. Fue fundado en Nueva York en 1960 y en la Argentina funciona desde 1986. Se reciben llamados y mensajes de WhatsApp al 11-4085-8996. Más información en http://www.jug-anon.org.ar o escribir a info@jug-anon.org.ar

Fundación Manantiales: Se dedica a la investigación y tratamiento de personas con adicciones. Por la emergencia sanitaria, ofrecen grupos gratuitos para quienes tienen problemas de adicciones y familiares de forma online. Comunicarse por WhatsApp al 11-5582-4000 o al 11-2655-8000.

Fundación Niños sin Tóxicos: Fundartox realiza prevención, diagnóstico, asistencia e investigación vinculadas a vinculadas al consumo problemático de sustancias de sustancias psicoactivas; también brindan acompañamiento y asesoramiento a familiares. WhatsApp: 11-4404-8004; https://fundartox.org

JUGADORES COMPULSIVOS Y SUS FAMILIAS

Jugadores Anónimos Argentina: Para asistencia, llamar a la Línea Vida, las 24 horas, al 11-4412-6745. Por la cuarentena, organizan conferencias telefónicas en forma diaria, de 19.30 a 21. Los encuentros son anónimos y confidenciales. ww.jugadoresanonimos.org.ar

Jug-Anon para familiares y amigos: Es un grupo de autoayuda para familiares y amigos de jugadores compulsivos. Se protege el anonimato de cada miembro y del jugador. WhatsApp al 11-4085-8996; info@jug-anon.org.ar; http://www.jug-anon.org.ar

Programa de asistencia de GBA: Programa de asistencia y asistencia al juego compulsivo de la provincia de Buenos Aires: 0800-444-4000, para orientar a los jugadores y familiares, además cuentan con un programa de autoexcluidos, para pedir que se les prohíba entrar a bingos y casinos.

Prevención Y Asistencia en CABA: Prevención y asistencia al juego de la Ciudad de Buenos Aires: 0800-666-6006, ofrece información, brindar orientación y deriva a una asistencia gratuita a aquellas personas que se encuentren comprometidas con el juego patológico.

USO EXCESIVO DE LA TECNOLOGÍA

Reconectarse: Brinda un tratamiento integral a personas con adicciones relacionados con el uso de la tecnología, desde adicción a juegos online, pornografía o a Internet; laura@reconectarse.com.ar

CHICOS.NET: Impulsan el uso seguro, responsable y significativo en el ciberespacio a través de programas educativos y capacitaciones para los chicos y sus familias; Tel.: 11-4775-1984; info@chicos.net

Argentina Cibersegura: Brinda capacitaciones docentes, charlas en escuelas, talleres de seguridad informática para adolescentes y campañas de concientización, promoviendo el uso seguro de los medios digitales. Tel.: (011) 2150-3797; info@argentinacibersegura.org


Fuente: La Nación

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Existe una epidemia oculta entre las personas mayores: la adicción a las drogas

La pandemia ha tenido un impacto desproporcionado en el bienestar de la tercera edad, un grupo de población que esconde una epidemia de consumo de drogas y cuyas muertes por esta causa, muchas por sobredosis, va en aumento, alerta la entidad internacional que fiscaliza los narcóticos, llamando a las autoridades sanitarias a reconocer esta realidad y a no dejar atrás a estas personas en aras del combate a la pandemia de COVID-19.

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) advirtió este jueves que el consumo de drogas y las muertes relacionadas con ellas se han incrementado entre las personas mayores, al igual que la cantidad de individuos en tratamiento por ese problema de salud.

En su informe anual correspondiente a 2020, la JIFE recomendó aceptar la existencia de esa esta epidemia oculta y atender a este grupo de población, que a menudo se pasa por alto, garantizándoles el acceso a los servicios de salud y bienestar necesarios.

La publicación señala que las personas de la tercera edad son un grupo demográfico ignorado de consumidores de sustancias con necesidad de tratamientos específicos y con desafíos específicos relacionados con la edad, como pueden ser el aislamiento y las limitaciones físicas. “Es apremiante un apoyo extendido e integrado para ayudar a revertir una tendencia alarmante”, apunta.

Envejecimiento veloz

La Junta dice que la rapidez del envejecimiento de la población mundial acelera la tendencia de la adicción a las drogas de los adultos mayores, aunque indica que la mayoría de los países carecen de datos suficientes para diseñar estrategias adecuadas.

Como un primer paso para contrarrestar la epidemia, la JIFE recomienda aumentar la investigación sobre los trastornos por consumo de estupefacientes entre las personas mayores y pide a los gobiernos que mejoren el acceso a los servicios de salud y tratamiento necesarios diseñados para este grupo poblacional.

Según las Naciones Unidas, en 2019 había 703 millones de personas mayores de 65 años y se prevé que esta cifra se duplique para 2050, cuando llegará a 1500 millones de personas. En 2050, el 16% de la población mundial total tendrá más de 65 años, lo que corresponde a una de cada seis personas en la Tierra.

La información de Estados Unidos y Europa sugiere que el aumento del abuso de sustancias en este grupo etario se produjo principalmente en países de ingresos altos y podría resultar del envejecimiento de la generación de los “baby-boomers”, nacida entre 1946 y1964.

La JIFE atribuye las lagunas de datos epidemiológicos de estas personas a que las encuestas se han centrado principalmente en adultos jóvenes y grupos en riesgo de entre 15 y 65 años. “Ha habido una tendencia entre los científicos a ignorar el abuso de sustancias en las personas mayores de 65 años y esa escasez de datos ha hecho que los gobiernos no presten atención a este tema al desarrollar políticas y programas”, explica.

El estudio divide en dos grupos a las personas mayores con problemas de abuso de sustancias: los usuarios de “inicio temprano”, que tienen un largo historial de uso de sustencias ilícitas y continúan consumiendo sustancias hasta la vejez y los usuarios de “inicio tardío”, que comenzaron a consumir drogas a una edad más avanzada.

Las razones para desarrollar drogadicción entre quienes empiezan a usar narcóticos como adultos de edad media son complejas y están determinadas por distintos factores y experiencias.

Por ejemplo, la JIFE identifica los problemas de abuso de sustancias resultantes de la prescripción excesiva de analgésicos o al uso indebido de medicamentos recetados. También menciona los problemas de manejo del dolor derivados de enfermedades crónicas o cirugías y los trastornos de salud mental en curso, como la depresión y la ansiedad.

Prevención insuficiente

La Junta enfatiza la falta general de atención por parte de los gobiernos al uso de sustancias entre las personas mayores, que se traduce en un número limitado de programas de prevención y tratamiento para ese colectivo.

Más aún, sostiene que los programas de numerosos países para la prevención del consumo de drogas son insuficientes y, en ciertos casos inexistentes.

Asimismo, apunta que la provisión de tratamiento es deficiente y los mecanismos para combatir el estigma y promover la reintegración social son pocos en prácticamente todo el mundo.

El texto considera que el estigma se agrava por la tendencia desproporcionada del derecho penal a tratar como delincuentes a los consumidores de estupefacientes, en vez enfocar el problema como una cuestión de salud que requiere atención adecuada.

Pandemia y medicamentos controlados

La pandemia de COVID-19 ha aumentado la demanda de algunos medicamentos controlados. Del mismo modo, los cierres, los controles fronterizos y las medidas de distanciamiento físico han interrumpido la cadena de suministro global de medicamentos, afectando los servicios sanitarios y el acceso a los medicamentos, incluso para las personas con trastornos de salud mental y uso de sustancias.

Además, el aumento en la demanda de medicamentos necesarios para el tratamiento de pacientes con COVID-19 ha reducido aún más la disponibilidad de algunos medicamentos que contienen sustancias controladas. Para hacer frente a la menor oferta, algunos gobiernos han recurrido a planes de contingencia que provocan escasez de algunas medicinas en otros países.

La JIFE abogó por la previsión de los países de su demanda de esos medicamentos y por la simplificación de los requisitos administrativos y logísticos para adquirirlos. Asimismo, instó a todos los gobiernos asegurar el acceso continuo a los servicios de prevención y tratamiento para las personas con problemas de salud mental y dependencia de las drogas.

América Latina

Con respecto a la producción, el consumo y el tráfico de sustancias ilícitas en los países latinoamericanos y caribeños, el documento subraya que el narcotráfico y otros delitos transnacionales como la actividad de las maras siguen propiciando corrupción, violencia e inestabilidad social y política en las zonas desfavorecidas del subcontinente.

Agrega que las medidas implementadas por los gobiernos de la región en respuesta a la pandemia de COVID-19 resultaron en una disminución del tráfico de drogas.

Sin embargo, también resalta la predominancia que han cobrado el tráfico y consumo de las drogas sintéticas y las nuevas sustancias psicoactivas en la última década y asevera que ahora merecen el mismo nivel de seguimiento y vigilancia que el cannabis, la cocaína y otros narcóticos sometidos a fiscalización internacional.

Norteamérica

Las sobredosis y las muertes por ese motivo suponen una crisis regional en el norte del continente americano.

Los decesos por consumo de drogas ilícitas aumentaron en 2020, y el tráfico y se incrementó el uso de fentanilo, cocaína y metanfetamina. Además, la amenaza de los opioides sigue siendo epidémica y la toxicidad de las drogas fabricadas ilícitamente continúa escalando.

Las medidas de legalización del cannabis y las iniciativas de despenalización en América del Norte siguen su evolución y dan forma al mercado regional del cannabis. Algunos gobiernos locales y nacionales de la región han aprobado medidas para legalizar y despenalizar el uso del cannabis con fines no médicos.

En Estados Unidos, Oregon y Washington, D.C. autorizaron medidas adicionales de despenalización de estupefacientes relacionadas con otras sustancias ilícitas, como la psilocibina.

México, por su parte, está a un paso de aprobar el proyecto de ley para enmendar las regulaciones de cannabis del país que permitirán el consumo de adultos con fines no médicos. Las políticas y enfoques de control de drogas de México se centran más en la salud pública. Actualmente, la iniciativa se encuentra en el Senada tras haber recibido el visto bueno de la Cámara de Diputados.


Fuente: News

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