Combatir el narcotráfico antes de que sea demasiado tarde

LAS DROGAS Y EL ESTRÉS (3)

La injerencia de los principales carteles narcos brasileños en la región es cada vez más notoria. La presencia de esta nefasta actividad en Paraguay y Uruguay comenzó a vislumbrarse en nuestro país desde el año pasado y, particularmente, en la actual situación de pandemia. Los dos principales carteles brasileños son el paulista Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho, de origen carioca. Ambos se caracterizan por sus altos niveles de violencia. Al primero, identificado como el de mayor peso, se lo distingue precisamente por su propensión a reclutar mano de obra violenta en las cárceles.

El PCC actualmente controla el tráfico de cocaína a través del puerto de Santos. La ruta de la cocaína a Europa desde allí ha crecido de manera exponencial durante los últimos seis años. Según información de la Policía Federal de Brasil, la cantidad de cocaína secuestrada en Santos aumentó un 95% entre 2017 y 2018. En 2015, se decomisaban 1436 kilos; fueron 10.606 en 2016 y 12.118 en 2017. En 2018 se alcanzaron los 23.832 kilos de cocaína, una cifra equivalente al 10% de la producción anual de esa droga en Bolivia. El Puerto de Paranaguá, en el estado brasileño de Paraná, también ha registrado un aumento sustancial en el contrabando de cocaína: en 2017 se secuestraron allí 845 kilos y en 2018 se decomisaron 4745 kilos: el 461% de crecimiento en tan solo un año.

En 2014, una investigación liderada por la Policía Federal brasileña descubrió las rutas y los mecanismos utilizados por el PCC para el envío de cocaína de Bolivia a Brasil, vía Paraguay. Esta expansión explica el mayor decomiso de cocaína en las rutas 12 y 14 del noreste argentino, trayectos utilizados antes para la marihuana. Para 2016, las Naciones Unidas habían identificado a Brasil como el país de partida más frecuente de cargamentos de cocaína que llegan a los mercados africanos, asiáticos y europeos.

Nacido dentro de las prisiones de San Pablo, el PCC se convirtió en la principal organización criminal de Brasil. Precisamente, el control del puerto de Santos le permitió expandir el comercio de cocaína transoceánica y elevar significativamente sus beneficios al alcanzar la dominación de los flujos de cocaína, principalmente de Bolivia, pero también de Perú y de Colombia. Celebra también algo que la mayoría de las organizaciones criminales de tráfico de narcóticos anhelan, pero pocas consiguen: controlar toda la cadena de valor de la cocaína, desde la producción hasta el suministro al consumidor final o su exportación.

En Paraguay, el PCC domina el nordeste, la zona de Pedro Juan Caballero, asiento del recordado golpe comando de hace unos años contra el búnker del tesoro de Prosegur, con una carga de violencia e impunidad inimaginables. Un grupo de 30 miembros del PCC, armados con fusiles, ametralladoras, granadas y bombas, volaron la fachada del edificio de Prosegur y, tras un robo millonario en Ciudad del Este, huyeron dejando una secuela de muertos, heridos y destrucción.

También preocupa la responsabilidad de este cartel en recientes decomisos de cocaína, procedentes de Uruguay, en puertos europeos. Hacia fines de 2019, en el puerto de Montevideo, en un golpe histórico, se decomisaron 4418 kilos casi en simultaneidad con unos 500 kilogramos hallados en una finca en el interior rural de Artigas. Durante el corriente mes, en Hamburgo (Alemania), se decomisaron 4,6 toneladas de cocaína y a principios de 2019 se secuestraron 1,2 toneladas en Amberes (Bélgica), todos estos cargamentos también despachados desde el puerto de Montevideo.

Durante este año se registró también el asesinato mafioso, presumiblemente de origen narco, de tres jóvenes infantes de marina que hacían guardia en la zona del Cerrito, en Montevideo, que fueron despojados de sus armas y ejecutados.

Según diversos observadores, el accionar narco en la otra orilla del Río de la Plata revela la impronta de la ‘Ndrangheta, la mafia italiana de origen calabrés que se ha convertido en el mayor importador de cocaína de Europa. Se estima que ese grupo controla hasta el 40% de la cocaína que entra en el Viejo Continente, mientras que sus beneficios equivalen a casi el 3% del PBI de Italia. Las conexiones y trabajos conjuntos de estos con el PCC brasileño son conocidos. Según información de periodistas italianos y brasileños que tuvieron acceso a los expedientes de investigación de la agencia italiana de aplicación de la ley, la Guardia di Finanza, la ‘Ndrangheta ha estado negociando las exportaciones brasileñas de cocaína desde la década de 1980. La cara visible del tráfico de cocaína ha sido Rocco Morabito, el capo o jefe de la rama calabresa Tiradrittu de la ‘Ndrangheta. Este miembro de la organización italiana fue buscado intensamente por la policía brasileña hasta su captura, en Uruguay, en 2017. Morabito escapó de prisión en 2019, antes de que pudiera ser extraditado a Italia, y actualmente su paradero es desconocido.

En la Argentina, la presencia e incidencia de los narcos brasileños se empezaron a vislumbrar hacia el final de la presidencia de Mauricio Macri. La policía provincial misionera frustró el intento de copamiento por parte de miembros del PCC de la cárcel de Oberá, Misiones, que alojaba al narco brasileño experto en explosivos Vanderlei Lopes con el fin de liberarlo. Fue este el primer operativo concluido con la detención de varios narcos de ese país. El segundo evento fue el decomiso de armas más grande de la historia de nuestro país, con más de 17 detenidos y unas 2500 armas decomisadas, en junio de 2019. Estas armas, provenientes de Europa y los Estados Unidos, estaban de paso en la Argentina y tenían como destino final Paraguay, donde debían ser entregadas al PCC. El poder de fuego de ese cargamento era enorme y demuestra el nivel de violencia de este grupo criminal, capaz también de interactuar con criminales de la Argentina.

En plena pandemia, han surgido dos hechos que encienden alarmas importantes sobre la presencia de estos grupos en el territorio nacional. El primero ocurrió en mayo con la detención por parte de la Gendarmería Nacional de cuatro hombres de origen brasileño y paraguayo pertenecientes al PCC, que poseían un fusil M16, varias armas cortas y largas, y uniformes completos de la Policía Federal. Más recientemente, el trabajo de la Gendarmería permitió desarticular una banda de narcos brasileños pertenecientes a un grupo socio del PCC llamado Bala na Cara, originario de Porto Alegre, que organizaba desde el penal de Ezeiza un operativo para asesinar a Fernando Verón, magistrado del fuero penal de Misiones. La idea era proveer pistolas y ametralladoras a sicarios que venían de Brasil y que iban a esperarlo al ingreso del juzgado para ejecutarlo.

Los hechos hablan por sí solos. Como hemos dicho en nuestro editorial de ayer, cuando se tiran por la borda los avances logrados por gestiones anteriores en lugar de redoblar los esfuerzos y cuando se desarticulan y hasta anulan organismos oficiales especializados en el combate narco, la sociedad queda totalmente indefensa frente a la violencia extrema.

Es hora de unificar esfuerzos, deponer actitudes inservibles y planificar el combate contra este flagelo de manera coordinada, seria y sostenida, mediante una verdadera política de Estado. Y hacerlo antes de que sea demasiado tarde.


Fuente: La Nación

Link: https://bit.ly/2CZGn93

Adicciones tecnológicas

El uso compulsivo de internet, del teléfono móvil o de los juegos online crece especialmente entre los más jóvenes. Este fenómeno ha dejado de ser considerado un trastorno del control de impulsos para encuadrarse dentro de las adicciones de comportamiento.

Wordpress

Durante los últimos años, el empleo de las nuevas tecnologías se ha extendido con fuerza en la sociedad. Está prácticamente generalizado el uso de internet en toda la población, principalmente entre los más jóvenes. Según datos de la encuesta del Ministerio de Sanidad de España, el 99,6 % de los estudiantes de 14 a 18 años había utilizado internet en los últimos 12 meses.

El principal problema radica en que se puede pasar fácilmente de un uso generalizado de las nuevas tecnologías a un abuso de las mismas. Se ha detectado que el uso compulsivo de las nuevas tecnologías (internet, teléfono móvil, juegos online, entre otras) es un fenómeno creciente de nuestro tiempo, sobre todo, en los grupos de gente más joven.

Las últimas encuestas muestran que mientras casi un 3 % de la población de 15 a 64 años hace un uso compulsivo de internet, la prevalencia de este problema es siete veces mayor entre los estudiantes de 14 a 18 años.

El uso patológico de las nuevas tecnologías ha trascendido en los últimos años la consideración de trastorno del control de impulsos para encuadrarse dentro de las adicciones de comportamiento o sin sustancia. Se acepta que tiene una base común con el resto de las conductas adictivas clásicas. Esta raíz común hace que la prevalencia de consumo de drogas como el alcohol y el cannabis sea superior entre los individuos que realizan un uso compulsivo de internet.

¿Qué pasa en el cerebro?

Conocemos desde tiempo atrás los mecanismos cerebrales que median la adicción a sustancias como el alcohol, la cocaína o el tabaco. Pero la aparición de estas nuevas adicciones sin sustancia ha obligado a los investigadores a repensar los mecanismos que podrían explicar este nuevo fenómeno.

En las personas que presentan dependencia a las nuevas tecnologías se han observado cambios estructurales y/o funcionales en regiones cerebrales como la corteza prefrontal, cingular, orbitofrontal y el sistema límbico. Estas zonas alteradas están implicadas en el procesamiento de fenómenos como la recompensa, la motivación o el control de impulsos.

Alteraciones similares aparecen también en personas con otros tipos de adicciones asociadas a drogas de abuso clásicas como la cocaína o las anfetaminas. El riesgo de aparición de estos trastornos es mayor entre los adolescentes porque las regiones cerebrales implicadas no han terminado de madurar a estas edades y son más vulnerables.

Estos déficits estructurales conllevan también un peor funcionamiento de estas regiones cerebrales. Aumenta la impulsividad, disminuye el control del comportamiento y crece la dificultad para tomar las decisiones más acertadas. Todos estos fenómenos contribuyen a generar un mayor riesgo de desarrollar una dependencia de las nuevas tecnologías.

Características de las personas más vulnerables

También se ha descrito en los sujetos que abusan de las nuevas tecnologías la existencia de alteraciones neuroquímicas y genéticas que podrían contribuir a una mayor vulnerabilidad de estas personas a convertirse en dependientes de estas tecnologías. Factores como la existencia de estados emocionales alterados, una baja autoestima, una falta de identidad o una personalidad tímida o insegura pueden ser también factores de riesgo a tener en cuenta para valorar el peligro de desarrollar una dependencia a las nuevas tecnologías.

Como consecuencia de esta dependencia pueden aparecer síntomas ansiosos, irritabilidad, desajuste emocional y problemas en la interacción social. Los adictos a las nuevas tecnologías descuidan habitualmente sus rutinas diarias para permanecer más tiempo conectados, o bien sustraen horas al sueño nocturno, invirtiendo el ritmo circadiano. La cantidad y la calidad de su sueño son peores que en la población general. Esto disminuye el rendimiento académico o laboral asociado a la falta de concentración.

Permanecer conectados a la red más de 3 o 4 horas diarias facilita el aislamiento de la realidad, el desinterés por otros temas, los trastornos de conducta, así como el sedentarismo y la obesidad. También puede generar alteraciones físicas como sequedad de ojos, pérdida de audición, dolor de cuello y de espalda o inflamación e incluso artrosis de la articulación de la base del dedo pulgar. No basta con tratar estas afecciones de manera directa si no modificamos los hábitos que las han provocado. Si no lo hacemos, volverán a aparecer.

Es importante conocer tanto los mecanismos que median la dependencia a las nuevas tecnologías, como los factores de riesgo para su aparición. El objetivo es poder aplicar políticas de prevención eficientes y centradas en los grupos de población más vulnerables.

Una educación adecuada basada en la información veraz y en las evidencias científicas puede ser clave a la hora de reducir el riesgo de generalización del abuso de las nuevas tecnologías.


Autor: Luis F. Callado, Profesor Agregado de Farmacología, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea.

Fuente: Redacción.com

Link: https://www.redaccion.com.ar/author/luisf/

Capacitarán a docentes para que apliquen contenidos de prevención de adicciones en escuelas y jardines

LAS DROGAS Y EL ESTRÉS

La Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (Sedronar) y el Ministerio de Educación anunciaron un programa de contenidos sobre adicciones y consumos problemáticos que será aplicado en escuelas y jardines de infantes de todo el país. Con un fuerte anclaje en la formación de docentes, el objetivo principal de ambos organismos es evitar que los jóvenes acaben convirtiéndose en víctimas directas o indirectas de las redes de narcomenudeo, confirmaron fuentes oficiales.

Gabriela Torres, titular de la Sedronar, dijo a LA NACION sobre este programa: “Nos parece importante instalar que hay algo para reflexionar y para debatir sobre el tema del consumo problemático, y la prevención del consumo problemático. Estamos armando una red federal, con muchas y diferentes intervenciones para interpelar las prácticas de consumo, fundamentalmente en nuestros jóvenes”.

La funcionaria fue puntualmente crítica con los niveles de consumo de bebidas alcohólicas entre chicos y adolescentes: “Hay algunos problemas, como con el consumo de alcohol, que los argentinos y las argentinas tenemos invisibilizado, naturalizado; en términos de inicio de edad de consumo tenemos el lamentable récord de estar entre los primeros en América en cuanto al consumo en chicos de entre 12 a 17 años”.

La Argentina tiene el mayor nivel proporcional de ingesta alcohólica en la región y se posiciona casi junto a EE.UU. en los índices más altos de consumo de cocaína, según un relevamiento de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que comparó los datos aportados por cada país. La situación es peor aún entre los adolescentes escolarizados, franja en la que los argentinos traspasan el 50% de consumo de alcohol y superan por más de 10 puntos porcentuales a todos los alumnos de los restantes países americanos.

“Debemos trabajar en un gran acuerdo de adultos, y debatir entre todos cómo cuidarnos y cómo cuidar a las generaciones futuras sobre todo. En este sentido, el ámbito educativo es un lugar privilegiado y valioso para empezar a problematizar la naturalización del consumo de alcohol en la sociedad y la falta de información veraz, certera, respecto de las graves consecuencias físicas y sociales que producen estas bebidas en los adolescentes”, señaló Torres.

Oficialmente se confirmó que la problemática del consumo de drogas ha penetrado de forma contundente en las escuelas argentinas y esto preocupa a los funcionarios: “Las situaciones vinculadas a adicciones y a consumos problemáticos de drogas irrumpen en la escuela al igual que otro tipo de problemáticas que, sin gestarse en ella, deben ser abordadas por la institución. Estas situaciones exceden lo estrictamente pedagógico y ponen en tensión los dispositivos con los que la escuela desarrolla su tarea cotidiana, dando cuenta de la necesidad de generar nuevas respuestas frente a nuevas situaciones”.

Jardines y escuelas

El trabajo preventivo en el nivel inicial se focalizará, tal como confirmaron desde ambos organismos del Poder Ejecutivo, en actividades que promuevan “el conocimiento de hábitos relacionados con el cuidado de la salud, de la seguridad personal y grupal”, además de “la expresión de sentimientos, emociones, ideas, opiniones”.

Respecto de los jardines de infantes, los docentes serán capacitados para realizar actividades que promuevan el ofrecimiento y las solicitudes de ayuda, además de “la iniciación en el conocimiento y respeto de las normas y la participación en su construcción en forma cooperativa”.

“Es fundamental que el Ministerio de Educación articule el programa y desarrolle las acciones de prevención desde un abordaje pedagógico, formal, de manera gradual, integral, continua y sistemática”, sostuvo el titular de esta cartera, Nicolás Trotta, en un comunicado oficial. Tras el anuncio, los funcionarios publicaron un extenso documento que confirma los lineamientos del trabajo concreto, también, para adolescentes de escuelas secundarias.

A través de las clases de Ciencias Naturales, los alumnos serán instruidos progresivamente en “el reconocimiento del hombre como agente modificador del ambiente y el reconocimiento de la importancia del mismo en su preservación”. Para los más pequeños, los contenidos estarán enfocados en “los ambientes libres de humo de tabaco y su importancia en el cuidado de la salud de las personas fumadoras o no fumadoras”.

También se abordarán -dependiendo de la edad y el año lectivo en curso- “las consecuencias que pueden ocasionar las alteraciones producidas por el consumo de sustancias psicoactivas en la seguridad vial o en situaciones de conflicto y violencia”.

Por otro lado, en las clases de Formación Ética los jóvenes recibirán contenido vinculado a “redes, organismos e instituciones dedicadas a la prevención de las adicciones y al tratamiento de las personas adictas”; también estudiarán “el consumo de sustancias psicoactivas en contextos de vulneración de derechos” y las “publicidades que propician el consumo de sustancias psicoactivas”.

En la secundaria, los contenidos para chicos de escuelas de todo el país cobran un grado mayor de instrucción política. Según se anunció, serán instruidos sobre los “aspectos jurídicos relacionados con el consumo problemáticos de sustancias psicoactivas; leyes vigentes, jurisprudencia, proyectos de ley en torno a la comercialización y al consumo de drogas” en los países de la región.


Por: Belisario Sangiorgio

Fuente: La Nación

Link de artículo: https://bit.ly/3h7U5oD

La pandemia de COVID-19 puede cambiar el “subestimado” papel de las mujeres en el narco

Mujeres WP

Carolina Sampó, especialista, afirmó que la crisis económica derivada de la epidemia “va a ser tan grande y larga que abre muchísimas oportunidades para que las organizaciones criminales, específicamente las que se dedican al narcotráfico, se valgan de estas mujeres”.

El mundo del narcotráfico es dominado por hombres: las mujeres están invisibilizadas, a pesar de que “ha habido algunos casos puntuales recientes que tienen que ver con la herencia del negocio del marido, padre, hijos, y demás”, aseguró Carolina Sampó, coordinadora del Centro de Estudios sobre Crimen Organizado del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina.

Sin embargo, consideró que la pandemia de COVID-19 podría cambiar el paradigma.

Las mujeres no suelen ser figuras relevantes en el crimen organizado, “más allá del lugar que ocupan como ‘acompañantes de’. De alguna manera, me parece que en el caso de la pandemia este movimiento que podría llegar a darse en las organizaciones criminales tiene más que ver con las bases”, dijo la especialista.

Si uno mira las estadísticas de Brasil, el 90% de los miembros de las organizaciones criminales son hombres, lo cual también se ve reflejado también en las prisiones y en la cantidad de muertos, que son, en su mayoría, jóvenes de entre 15 y 25 años.

“A los núcleos duros, a las bases que han tenido las organizaciones criminales repartiendo despensas, por ejemplo, en los barrios en los que buscan generar apoyo o tener más legitimidad y tener más poder, lo que se está intentando es asegurar la continuidad de esa organización criminal, asegurar el espacio de control territorial”, señaló.

En ese espacio de control territorial, en los barrios más pobres, las mujeres, según Sampó, tienen un rol “muy importante” en la organización. Tomando en cuenta la experiencia de Argentina, donde en las villas miseria (el equivalente a las favelas brasileñas) lo que se empezó a observar fue cómo las comunidades se organizaban: esa organización venía “muy de la mano del rol de las mujeres”.

“De repente lo que se empezó a ver fue que las mujeres se organizaban para mantener la distancia social, mantener los pisos y las calles limpias, para que cuando se ingresara al barrio se siguiera un cierto protocolo de limpieza que evitara la propagación del virus dentro de estos barrios. Entonces, de alguna manera, las mujeres aparecen como organizadoras y, como decía un colega, las mujeres se empiezan a posicionar en ese sentido como agentes de cambio”, declaró la especialista.

La situación es tal que permite que el estado pueda valerse del rol de esas mujeres como agentes de cambio y así mejoren la situación de aquellos que viven en estos lugares más desfavorecidos. Como el estado no toma este papel, que según Sampó “tiene la oportunidad de tomar”, las organizaciones criminales se aprovechan de la situación para valerse de la posibilidad que tienen estas mujeres de llegar a las comunidades de una forma más “sencilla y accesible”.

En términos de la crisis económica, derivada de la emergencia sanitaria por coronavirus, también hay un punto de quiebre: parece que ésta “va a ser tan grande y larga que abre muchísimas oportunidades para que las organizaciones criminales, específicamente las que se dedican al narcotráfico, se valgan de estas mujeres”, dijo Sampó.

Para esto, de acuerdo con la especialista, hay que presuponer que existe una población masculina que ya fue acotada por las organizaciones criminales en esos espacios territoriales, y que las mujeres parecen no formar parte todavía en un 100%, por lo menos de la estructura base de estas organizaciones. “Por ahí es la cuestión de la inclusión de las mujeres por parte del crimen organizado”, puntualizó.

“Mucha de la gente que vive en estos barrios más periféricos vive de la economía informal, del día a día. En los países donde la cuarentena todavía se mantiene o es muy estricta, dificulta muchísimo sus posibilidades de acceder al trabajo”, dijo. Las mujeres se pueden ver tentadas por las organizaciones criminales para cumplir tareas que “a lo mejor no son muy importantes o relevantes” pero que ayudan a la dinámica y al desarrollo de la organización criminal y garantizan su prosperidad.

De alguna manera, estas mujeres pasarían de cumplir un rol en la economía informal, como puede ser vender comida en la calle, a empezar a trabajar en el crimen organizado, aunque sea indirectamente como “campanas” o “halcones” (las personas que vigilan o alertan sobre la presencia de autoridades o enemigos), “cumpliendo tareas chiquitas que tienen que ver con lo cotidiano” dijo.

“Lo que puede haber es un cambio de mujeres que no necesariamente están conectadas al crimen organizado hoy por hoy, pero que en una situación de crisis económica donde no pueden garantizar su provisión mínima para vivir a través del trabajo se pueden ver tentadas de trabajar para las organizaciones criminales”.

“En las bases me refiero a la estructura más cotidiana que tiene que ver con el narcomenudeo o los halcones. En términos de las cúpulas, el mecanismo de ascenso, el trabajo cotidiano, más de la calle, el narcomenudeo, lo que tiene que ver con que el ascenso dentro de las estructuras criminales parece tener otra lógica, y parece llevar tiempo”, puntualizó.

Sin embargo, Sampó dudó: en el caso de las mujeres, salvo en específicos de herencia, “donde de repente se ha heredado el imperio de un marido o un hijo”, pareciera ser que a las mujeres les resulta difícil, si es que les interesa, ascender dentro de las organizaciones criminales. “Salvo esas que se convierten en la esposa, la novia, la mujer de. Muchas veces terminan ocupando lugares de poder como consecuencia de este rol en términos personales”, dijo.

En las cúpulas, las estructuras más altas de poder en las organizaciones criminales, parece que no hay mujeres. Solamente ocurre en algún momento, en “excepciones casi cinematográficas”: todos conocemos a La reina del sur, por ejemplo. “No es que no haya, sino que por lo menos no las conocemos abiertamente, lo que suponemos de esa falta de visibilidad es que es probable que haya muy pocas”, declaró la especialista.

“Para que tú, como criminal, te desarrolles, normalmente necesitas aliados más allá de los funcionarios del gobierno y de empresas privadas. El poder que tienen esas mujeres a nivel de comunidad, el poder de persuasión, puede allanar el camino para que las organizaciones criminales funcionen mejor y sin obstáculos”.

Después de la pandemia, la problemática va a estar vinculada a la crisis económica: organizarse hacia el interior de estas comunidades en torno a un escenario que, en términos económicos, parece que va a ser “devastador”. Más allá de lo sanitario que, según Sampó, es así: el lugar que ocupan las mujeres para reforzar los protocolos que tienen que ver con cumplir con las normas mínimas de salubridad para garantizar que el virus no se siga esparciendo por las comunidades.

“Yo creo que potencialmente lo pueden cumplir en torno a generar oportunidades que tengan que ver con el trabajo. Siempre teniendo en cuenta que estás hablando de un sector donde el trabajo es mayoritariamente informal […]

“Son personas o mujeres puestas en disponibilidad y que, de alguna manera, gran parte de lo que vaya a pasar después de la pandemia depende de los incentivos que el estado pueda generar o no para que en lugar de allanar el camino para el crimen organizado lo obstaculicen”, dijo.

Sampó declaró que si el estado de alguna manera “las usa” para llegar a lugares donde está teniendo serias dificultades en momentos de crisis porque no tiene los recursos, “me parece que pueden modificar la situación”.

Ejemplificó con lo siguiente: “A veces se dice que es difícil repartir la ayuda, estas despensas que reparten los narcotraficantes. No quiere decir que el estado no tenga esta ayuda o no la reparta, el problema es que no contacta a los agentes clave para que la ayuda llegue a los que realmente la necesitan, y a veces el crimen organizado sí lo hace”.

Las mujeres, en ese sentido, tienen un poder dentro de las comunidades que “muchas veces” está subestimado y que el estado mismo subestima. “Me parece que en ese sentido pueden ser agentes de cambio porque permiten modificar la realidad de la gente que está en peor situación o va a estar en peor situación socioeconómica después de la pandemia. Estas mujeres pueden ser un vínculo entre el estado y esta gente y esa sociedad”.


Fuente: Infobae

Link: https://bit.ly/2D754jh

Sumate a la Semana de la Prevención del Consumo de Drogas

Semana de la Prevención

Del 22 al 29 de junio se llevará adelante la cuarta edición de la Semana Provincial de Prevención del Consumo de Drogas, organizada por la Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones del Ministerio de Salud.

Este año se abordarán 4 ejes centrales: alcohol y embarazo; alcohol y lactancia; consumo de tabaco y escenario pos aislamiento. En el contexto actual de la contingencia a raíz del Covid-19, las diferentes intervenciones previstas se adaptarán para desarrollarse de manera virtual.

A partir de estas temáticas se realizarán diferentes actividades para la prevención del consumo de drogas y promoción de la salud, tanto en la ciudad de Córdoba como en las más de 100 localidades del interior donde funcionan los Centros de la Red Asistencial de las Adicciones de Córdoba (RAAC).

Además, se invita a instituciones públicas y privadas a realizar acciones enmarcadas en dicha semana. De esta manera, aquellas organizaciones que deseen participar podrán registrarse a través de este enlace https://bit.ly/Participar-Prevención para que sean incorporadas en la agenda provincial a difundirse más cerca de la fecha.

A su vez, se difundirán mensajes preventivos a través de las redes sociales relacionados con las temáticas propuestas, para lograr visibilizar la temática y sensibilizar la opinión pública en esta materia.

También se iluminarán de azul los edificios públicos provinciales y municipales , color que simboliza la prevención del consumo de drogas.

Desde 2019, la Semana Provincial de la Prevención del Consumo de Drogas fue instituida por la Legislatura de Córdoba como Ley N° 10.610, destinada a visibilizar la problemática del consumo de sustancias.


Fuente: https://bit.ly/3g3kIuh

Línea 141 para recibir contención

WP Oprenar

¿Sabías que podés llamar al 141 para recibir contención y ayuda?

Es una línea que se encuentra disponible las 24 hs. en todo el país y brinda atención en forma anónima y gratuita.

Algunos motivos por el cual necesites llamar:

🔹Tener dudas sobre situaciones de consumo o la necesidad de contención inmediata
🔹Contar con un profesional para la escucha
🔹Un familiar que necesita orientación para ayudar a su ser querido
🔹Recibir pautas de contención familiar, manejo de situaciones de encierro o de consumo
🔹Solicitar un seguimiento remoto diario con un profesional

Esta línea es una iniciativa de La Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina SEDRONAR

Diplomatura en Delitos Complejos

Te invitamos a conocer la Diplomatura en Delitos Complejos que ofrece la Universidad de San Isidro.

Es un programa que se dicta bajo la modalidad a distancia y su duración es de 5 meses.

La actuación del crimen organizado a lo largo de las dos últimas décadas ha despertado una profunda preocupación en diversos sectores del Estado argentino, como así también en organismos no gubernamentales y componentes de la sociedad. En especial, los acontecimientos de repercusión pública han demostrado una fuerte injerencia de esta actividad en el seno de la sociedad, que obliga a llevar adelante acciones concretas frente a esta realidad que atenta contra la seguridad de la nación, relega derechos elementales del ser humano y corrompe las instituciones del país.

Diplomatura en Delitos Complejos

Más información y aranceles en: DDC – Diplomatura en Delitos Complejos – 2020 Virtual

Informes:
Admisiones Diplomaturas
Av. Del Libertador 17175, Beccar (B1643CRD), Bs.As., Argentina
E-mail: extension@usi.edu.ar


Fuente: https://www.usi.edu.ar/ddc-diplomatura-en-delitos-complejos/

 

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La línea de teléfono 141 es una vía de comunicación que ofrece La Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR), con el fin de ayudar a personas de todo el país que presenten problemas de consumo de drogas o alcohol, en forma anónima y gratuita.

Se encuentra disponible las 24 horas del día y se puede llamar desde cualquier punto del país.

Posibles motivos para realizar el llamado:

🔹Tener dudas sobre situaciones de consumo o la necesidad de contención inmediata
🔹Contar con un profesional para la escucha
🔹Un familiar que necesita orientación para ayudar a su ser querido
🔹Recibir pautas de contención familiar, manejo de situaciones de encierro o de consumo
🔹Solicitar un seguimiento remoto diario con un profesional


Fuente: Argentina.gob.ar

Link: https://bit.ly/3dnxF14