“Narcotráfico y estupefacientes”

Les compartimos la siguiente publicación.

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El flagelo del narcotráfico debe ser abordado a nivel estatal desde distintas políticas públicas. En el nuevo Código Penal que fue presentado en Congreso de la Nación, Cámara de Senadores, Comisión de Asuntos Penales y Justicia, el pasado 4 de junio de 2019, se incorporan los delitos de narcotráfico y tráfico de estupefacientes de la ley 23.737 al Código Penal y se diferencian las escalas penales de los tipos penales actualmente previstos en la ley especial, según la gravedad de la conducta.

Se parte de la actual escala penal (de 4 a 15 años de prisión) para quienes siembren, cultiven o guarden plantas o semillas aptas para la producción de estupefacientes.

Se aumenta la escala penal de 5 a 20 años de prisión para los eslabones más peligrosos de la cadena del narcotráfico: la fabricación, producción y la comercialización de estupefacientes, junto con pena de multa, medida en días multa.

Además, se aumenta el mínimo de la pena del tráfico de estupefacientes a 6 años de prisión cuando se trate de pasta base de cocaína (PACO) o cualquier otra sustancia de desecho o residual que se genere en el proceso de producción.

Por otra parte, se incorporan nuevas agravantes a las actualmente previstas por la ley de drogas, entre las cuales se encuentran la provisión de estupefacientes a menores de edad o a personas sometidas a tratamiento de desintoxicación, el uso de armas y la utilización de menores de 18 años para la producción o comercialización de estupefacientes, con penas de hasta 26 años de prisión.

Se agrega como una nueva figura penal vinculada con la organización internacional dedicada al narcotráfico y se prevé una pena de hasta 25 años de prisión para los jefes u organizadores de esta clase de organizaciones.

Por otra parte, se recepta la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo “Arriola” (A. 891. XLIV, del 25/8/2009). En ese sentido, se prevé pena de 1 mes a 2 años de prisión para la tenencia de estupefacientes cuando, por su escasa cantidad y demás circunstancias, surgiere que la tenencia es para uso personal.

Por otra parte, si además de ser una tenencia en escasa cantidad, para consumo personal y que la tenencia no hubiere trascendido el ámbito de la privacidad, se establece que dicha conducta no será punible.

Colaborador eficaz (arrepentido). Se mantiene la figura del colaborador eficaz (o arrepentido) para los delitos de narcotráfico, delitos aduaneros, terrorismo, corrupción de menores, privaciones ilegales de la libertad agravadas, trata de personas, soborno trasnacional, asociación ilícita, y delitos de corrupción cuando durante la sustanciación del proceso del que la persona sea parte brinde información o datos precisos, comprobables y verosímiles y se amplía para aquellos delitos cuya pena máxima sea igual o superior a 15 años de prisión, cuando el tribunal considere que por la complejidad de los hechos o de la investigación, resulta necesario aplicar esta técnica de investigación.

A su vez, se prevé la posibilidad de reducción de la pena para la persona jurídica que colabore voluntariamente en la investigación. Se moderniza el instituto del decomiso. Se propone que el decomiso abarque todas las cosas o bienes que hayan servido de instrumento o medio en la comisión del hecho y de los que constituyan el producto, provecho o la ganancia, directos o indirectos del delito, cualesquiera que sean las transformaciones que hubiere podido experimentar tanto para personas físicas como jurídicas.

Además, se prevé la posibilidad de decomisar los bienes anticipadamente y de manera definitiva – antes de la condena penal – para todos los delitos (incluyendo los delitos de lesa humanidad, terrorismo, narcotráfico, corrupción y aquéllos contra el orden económico y financiero) en caso que se verifiquen ciertas condiciones, ya sea el sujeto activo involucrado una persona física o jurídica. También se establece el decomiso de los bienes de valor equivalente, en caso de que no se logre recuperar el bien concreto, porque, por ejemplo, esté en otra jurisdicción.

Lavado de activos. Se mantiene la tipificación del delito de lavado de activos con pena de 3 a 10 años de prisión y se contempla la agravante en el caso de que se encuentre involucrado un funcionario público, lo que se traduce en una pena mayor, de 4 años y 6 meses a 13 años y 4 meses de prisión, para todos los responsables.

Mariano Hernán Borinsky es Juez Camara Federal de Casación Penal

Fuente: https://www.clarin.com/opinion/narcotrafico-estupefacientes_0_gBEL0Myf.html

“Argentina en alerta por el alto consumo de bebidas alcohólicas entre adolescentes”

Les compartimos la siguiente publicación

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Un informe de la Defensoría del pueblo bonaerense revela que el consumo se inicia a los 12 años. La mayoría de los que reconocieron episodios de excesos vinculados al alcohol son mujeres. La industria cervecera invierte 1200 millones anuales en publicidad.

Mientras continúan las repercusiones por el spot machista de Brahama, en el que una joven es obligada por un grupo de personas a consumir una nueva línea de cervezas, un relevamiento llevado a cabo por el Observatorio de Adicciones y Consumo Problemático de la Defensoría del Pueblo bonaerense reveló que la mayoría de los jóvenes de entre 12 y 18 años que reconocieron haber atravesado episodios de excesos vinculados con bebidas alcohólicas son mujeres. El relevamiento muestra también que la percepción de riesgo de los adolescentes es baja: el 45,7 por ciento piensa que el consumo de alcohol es menos peligroso que el consumo de drogas como la marihuana. El titular del organismo, Walter Martello, dijo que el consumo de alcohol muestra indicadores que “deberían ser un severo llamado de atención”, y puso el foco en la falta de regulación de la publicidad de bebidas alcohólicas y la casi nula política de prevención para desalentar el consumo.

La encuesta 2019 sobre consumo de alcohol en niñas, niños y adolescentes elaborada por el Observatorio abarcó a 632 chicos y chicas de entre 12 y 18 años de edad que concurren a establecimientos educativos del Gran La Plata. Según el estudio, el 89 % de los adolescentes inició su consumo de alcohol entre los 12 y los 15 años de edad. Y el 20,2 %, tuvo su primera experiencia de consumo a los 12 años. También determinó que casi el 70 % de los niños de 12 a 14 años manifestaron haber consumido alcohol alguna vez, cifra que se eleva al 98, 5 % de los jóvenes que alcanzaron los 18 años.

Al indagar sobre la intensidad de consumo, la encuesta muestra que el 22,4 % de los adolescentes consume cinco a más copas en una misma salida y el 17 % más de 5 copas, es decir, una gran ingesta de alcohol en un corto período de tiempo, que es lo que se denomina como Consumo Episódico Excesivo de Alcohol (CEEA) o Binge Drinking (BD). De los 132 casos de consumo excesivo, el 57 % son mujeres (75 casos) y el 43 % varones (57 individuos). En este sentido, el informe detalla que el consumo excesivo de los jóvenes es intencional y que no se intoxican por error.

Al ser consultados por los motivos por los cuales consumen alcohol: el 45 % afirmó que busca divertirse; el 9,4 % que tomar alcohol es “normal en su grupo”; el 7,4 % para desinhibirse, y un 36,3 % sostuvo que le “gustaba el sabor”.

“Lo que llama la atención, es que año tras año se reduce la edad de consumo problemático, que en este último informe arrojó que está entre los 11 y 12 años”, dijo a Página|12 Martello. Y remarcó que esto se da en un contexto donde “el consumo de cerveza creció exponencialmente en la última década, lo que ubica a la Argentina entre los países donde más alcohol se consume en el continente, y con un consumo muy focalizado en el sector más joven de la población”.

“La cerveza aparece como la principal preferencia de consumo entre los jóvenes y toda la publicidad está orientada a este sector. Y lo que resulta grave es que tienen una baja percepción del riesgo que implica el consumo de alcohol. Porque hay una fuerte creencia de que tomar bebidas alcohólicas resulta menos peligroso que consumir drogas como la marihuana. Y creen que no les produce daños orgánicos”, explicó el defensor del Pueblo.

Al respecto, señaló que la baja percepción de riesgo está asociada a “las publicidades que vinculan la bebida alcohólica con lo festivo y con eventos deportivos donde, por ejemplo, la Superliga y el mejor jugador de la fecha están auspiciados por cervezas”.

De acuerdo a la Defensoría del Pueblo, la “industria cervecera, sólo en la Argentina, estaría invirtiendo por año cerca de 1200 millones de pesos en publicidad y marketing”. También advierte que nuestro país es una de las naciones del mundo donde más ha aumentado la producción de cerveza durante la última década.

El informe también indaga sobre la frecuencia de consumo de los jóvenes. Más de la mitad, el 55,8 %, dijo haber consumido bebidas alcohólicas el último mes. El 11,4 % declaró consumir a diario o durante la semana, mientras que un 25,5 % dijo hacerlo los fines de semana en contexto de diversión y nocturnidad. El 41,9 % manifestó un consumo ocasional, y un 20,9 % dijo no ingerir ningún tipo de bebida alcohólica.

“Los elevados índices de consumo deberían constituir un severo llamado de atención para las autoridades sanitarias ya que se enmarcan dentro de un panorama a nivel continental que tiene a la Argentina como uno de los países con mayor consumo de alcohol en América”, explicó Martello.

El responsable del Observatorio remarcó que “hemos retrocedido en materia de prevención. El presupuesto destinado a las campañas que tenía a su cargo la ex Sedronar se redujo los últimos dos años, pese a que se había decretado la emergencia en materia de adicciones”. Por este motivo, insistió en que “hay que regular la publicidad, incluidos los contenidos de redes sociales, aumentar los impuestos a las bebidas alcohólicas como aconseja la OMS, retomar los programas de prevención que fueron desmantelados y declarar la emergencia en materia de adicciones. No por decreto como hizo (el expresidente) Macri, sino por ley. Y tener una política pública para la próxima década. Porque la pelea contra el consumo alcohol es con multinacionales que manejan cifras siderales mientras el estado va detrás de eso con pocos recursos”.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/241760-argentina-en-alerta-por-el-alto-consumo-de-bebidas-alcoholic

“Los millennials y el alcohol: más jóvenes toman hasta el punto del daño hepático”

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Los médicos afirman que el consumo tiene importantes consecuencias negativas para la salud, tanto física como mental y social.

Hay un auge de la cerveza artesanal, los clubes de vinos y el delivery de bebidas que facilitan la disponibilidad a toda hora. Actualmente, el alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida por los adolescentes en todo el país. Según los datos de la Tercera Edición Argentina de la Encuesta Mundial de Salud Escolar 2018, realizada a estudiantes de 13 a 17 años de escuelas públicas y privadas de todo el país, el 54,1% de los jóvenes de 13 a 17 tomó alcohol en los últimos 30 días.

“Es un patrón diferente al convencional. El patrón histórico y clásico es el consumo regular excesivo, es decir que van tomando parejo todos los días. Sin embargo, en los últimos tiempos lo que vemos se llama consumo episódico excesivo”, explica a Con Bienestar el doctor Eduardo Fassio (M.N 63.149), jefe del servicio de Hepatología del Hospital Nacional Posadas.

Los jóvenes con este tipo de consumo tienen cuatro veces más probabilidades de desarrollar una dependencia a comparación de alguien que espera hasta la edad adulta para iniciar el consumo. Según SEDRONAR, en 2017 el 77% de la población al llegar a los 18 años ya había consumido alguna bebida con alcohol. Y el 47% de los jóvenes que consumió alcohol en el último mes, lo hizo en forma excesiva.

Un mal a nivel mundial
Un estudio sobre patrones de consumo en EE.UU, alerta sobre un aumento tanto en el número de muertes por enfermedad hepática como en el número de adultos jóvenes de entre 25 y 34 años que murieron por cirrosis relacionada con el alcohol, la última etapa del daño hepático, entre 1999 y 2016.

“El consumo episódico excesivo se da cuando un varón toma más de 60 gramos en un lapso de aproximadamente dos horas, o una mujer toma más de 48 gramos”, detalla el especialista. En el vino se calcula al diez por ciento, es decir que un litro son cien gramos de alcohol aproximadamente. “En el caso de las cervezas se calcula al cinco por ciento, es decir que un litro de cerveza serían cincuenta gramos de alcohol”, calcula Fassio.

Abusar del alcohol puede dañar muchas funciones del organismo, pero el impacto más importante ocurre en el hígado. Este órgano se ocupa de metabolizar el alcohol, por lo que puede sufrir graves enfermedades como hígado graso, hepatitis, cirrosis y cáncer hepático.

“El paciente que tenía una cirrosis alcohólica se internaba en promedio, a los 60 años pero en este último tiempo vemos que llegan con cirrosis alcohólica pura a los 35. Estos pacientes no tienen ni hepatitis C, ni Hepatitis B pero sí alcoholismo crónico”, explica el médico mientras revisa las estadísticas del Hospital. La edad mínima en la que internaron un paciente por cirrosis alcohólica descompensada fue en el caso de un joven de 24 años. “Esto realmente no lo veíamos hace 30 años, cuando empezamos a estudiar este tema”, remarca.

El impacto del alcohol en la salud del hígado puede variar de una persona a otra, pero quienes generalmente están en riesgo de hepatitis alcohólica grave son los que toman al menos 80 gramos de alcohol al día durante unos cinco años.

Ante una situación de alcoholismo, lo aconsejable es contar con el apoyo de un psicólogo porque las causas por las que se llega a esta condición son tan variadas y personales, que no existen recetas únicas que puedan ser compartidas por todos.

Fuente: https://tn.com.ar/salud/lo-ultimo/los-millennials-y-el-alcohol-mas-jovenes-toman-hasta-el-punto-del-dano-hepatico_1023426

“El infierno del paco”

Les compartimos la siguiente publicación de La Nación.

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El paco nació con el estigma social, en la crisis económica de 2001: lo fumaban aquellos que, por sus costos, no podían acceder a la cocaína ni a la marihuana. Es la cocaína de los pobres, una mezcla artesanal que en pocos meses causa daños irreversibles. Es altamente adictivo y genera un fuerte compromiso, tanto físico como psicológico. Entre los varios componentes altamente tóxicos que se emplean en su producción para abaratar costos se encuentran el querosén, el ácido sulfúrico, el talco, el vidrio molido de tubos fluorescentes, las anfetaminas y las aspirinas. Son cuatro las etapas por las que atraviesa quien lo consume: la euforia, que se manifiesta con la disminución de las inhibiciones; la disforia, que se traduce en sentimientos de angustia, depresión e inseguridad; la adicción, a través del consumo sin interrupciones, buscando mitigar la sensación de disforia, y, finalmente, la etapa de la psicosis y las alucinaciones.

La adicción al paco se revela cada vez más temprano. Se manifiesta hoy en chicos que habitan principalmente en las zonas más vulnerables y que sólo cuentan 10 u 11 años, según lo informan fuentes de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). Estudios del citado organismo estatal que datan del año 2015 señalan que el 1,6% de la población escolar del país alguna vez consumió paco, en tanto que en la Capital Federal esa experiencia se ha elevado al 2% en 2016

En algunos casos se trata de niños que escaparon de sus familias, donde recibían maltratos, y buscaron refugio en una villa distante. Allí hubo quienes los iniciaron en el consumo y la venta de la droga, que se les ofrecía como un medio para superar el abandono y las necesidades que padecían. La áspera realidad de estos chicos los llevó a vivir en la calle, lejos del hogar y de la escuela, sin encontrar ayudas positivas. Huyendo de sus desdichas y de situaciones familiares nada gratificantes, cayeron en la trampa de la droga, agravándose así sus problemas.
El consumo de paco es la expresión más cabal de la pobreza. Es una consecuencia más que una causa y un producto más que un origen. Nace ahí donde la pobreza se instala, se rompen los lazos familiares y sociales, y el abandono y la falta de horizontes se convierten en constantes.

El boom del paco en estos barrios sería imposible sin la existencia de zonas liberadas para su comercialización y uso en la vía pública. Una vez en el cuerpo, la propia virulencia del químico se potencia en las vulnerabilidades estructurales y ahí adquiere su verdadera dimensión de tragedia social. En opinión de los investigadores, no es viable una política pública que se oriente a la recuperación de los adictos que viven en las calles si no se actúa contra todas las formas de comercialización y tráfico.

La Argentina necesita aplicar un plan nacional para combatir el consumo y la venta de drogas, haciendo especial hincapié en los más jóvenes. Dicho plan debe prever su continuidad indispensable, más allá del período de un gobierno. En este sentido, resulta auspicioso el retorno de información actualizada sobre el problema de las adicciones, que provee el Observatorio Argentino de Drogas -que había dejado de funcionar en 2009-, toda vez que permitirá realizar diagnósticos más precisos y diseñar soluciones más eficaces.

Adicción, violencia y prisión. Ésos son los peligros que acarrea el paco para muchos jóvenes argentinos. Por ello, se requiere una fuerte presencia del Estado para garantizar su derecho a una vida sana y segura. Sólo con una firme voluntad para impedir el avance del narcotráfico y proteger a los jóvenes más vulnerables de sus tentáculos se podrá confiar en un mejor futuro para la niñez.

Hablar de las drogas es también hablar de cifras: de los que se enriquecen con ese mercado infame y dañino y de los que sufren en sus vidas esa tragedia. Por eso, el Estado y la sociedad deben aunar esfuerzos y robustecer el compromiso para, juntos, poder prevenir este infierno.

La nota de opinión fue publicado en el 2016.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/el-infierno-del-paco-nid1940084

“México- Falta de restricciones provoca adicciones”

Los invitamos a leer la siguiente publicación.

El 31.1 por ciento de la población estatal convive con alguien de su familia que consume seguido medicamentos.

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Ciudad Juárez— La facilidad para adquirir medicamentos provoca adicciones, incluso combinadas con otras drogas como la heroína, alertó Julián Rojas Padilla, coordinador del proyecto Iniciativa de Personas que se Inyectan Drogas (PID) de Programa Compañeros.

Según la encuesta sobre Prevalencia de Consumo de Sustancias Psicoactivas en el Estado de Chihuahua 2019, del Observatorio Ciudadano del Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (Ficosec), al menos el 31.1 por ciento de la población estatal convive con alguien de su familia que consume medicamentos de manera continua y el 20 por ciento los consume personalmente.

Esto se debe a que “hay mucho consumo de medicamentos que no son controlados porque la gente puede ir y comprar sin receta, no hay una regulación; la gente puede ir y comprar a la farmacia como si fuera una tienda de abarrotes”, destacó quien trabaja principalmente con adictos a la heroína.

Desde pastillas para el dolor y jarabes hasta antidepresivos y pastillas para adelgazar son utilizados en Ciudad Juárez y Chihuahua de manera frecuente.

Un ejemplo de estos medicamentos es el Tramadol, que no es controlado y el cual tiene una cantidad de opioide muy baja, pero que causa adicción, y para el cual no hay alguna regulación en su venda, destacó Rojas Padilla.

Otro ejemplo es el clonazepam, un antidepresivo que sí es controlado, “pero hay mucha venta, y hay varios lugares donde la venta es clandestina”, señaló.

Alison, una adolescente entrevistada hace unos meses por El Diario, explicó que su consumo de drogas comenzó presisamente con el Clonazepam.

“A los 12 años lo que primero consumí fueron marihuana y píldoras, clonazepam, un medicamento antidepresivo que compraba en una farmacia del Centro. Ya me sentía relajada, llegaba a mi casa y me dormía. Mi mamá sí se daba cuenta pero como veía que tenía buenas calificaciones veía que no me afectaba y no me decía nada”, narró entonces, la joven quien ahora tiene 17 años y continúa en rehabilitación después de haber consumido diversos tipos de drogas.

Rojas Padilla explicó que el clonazepam es un medicamento común entre los adictos, cuyo costo por pastilla es de aproximadamente 20 pesos, pero sí compran en mayor cantidad es más barata.

“ La mayoría son poliusuarios o policonsumidores, el clonazepam son pastillas y creo que también hay en presentación de ampolletas. Es muy común que lo combinen con la heroína”, lamentó el activista quien trabaja en la prevención enfermedades de transmisión como el hepatitis y el VIH.

Según la encuesta estatal de Ficosec, aproximadamente 100 mil personas, equivalentes al 4.12 por ciento del total de la población, ha consumido drogas en el último año.

Del 31.1 por ciento que dijo convivir con alguien de su familia que consume medicamentos de manera continua, el 17.7 por ciento dijo que se trata de su mamá, el 8.3 su abuela, el 6.1 algún hermano o hermana, el 5.3 su papá y el 5.2 su pareja.

El 20 por ciento de los entrevistados dijeron consumir varias veces a la semana medicamentos, sin ser recetados. El 63.8 por ciento de ellos medicamentos para el dolor, el 40.7 jarabes para la tos, el 14.6 pastillas para dormir, 14.1 pastillas para adelgazar, 11.1 por ciento estimulantes, 8.5 tranquilizantes, 4 por ciento sendantes y otro 4 por ciento más medicamentos contra la ansiedad.

El 24.2 por ciento de los encuestados dijo consumir algún tipo de drogas una vez al día, el 15.4 sólo los fines de semana, el 14.3 varias veces al día, el 11 por ciento cada tercer día, otro 11 por ciento cada mes, el 6.6 una vez a la semana, el 5.5 una vez a la quincena, otro 5.5 cada seis a 12 meses, el 4.4 cada dos a tres meses, y el 2.2 por ciento cada seis meses.

El 7.3 por ciento dijo consumir marihuana, el 3.4 cocaína, el 1.1 medicamentos controlados, el uno por ciento cristal, el 0.7 éxtasis o tachas, el 0.5 crack, el 0.4 heroína, el 0.4 inhalantes, el 0.2 polvo de ántel, el 0.2 LSD, el 0.2 hongos, el 0.1 éxtasis líquido y el 0.1 peyote.

Fuente: https://diario.mx/juarez/falta-de-restricciones-provoca-adicciones-20200110-1613773.html

“Qué dice el nuevo Código Penal sobre las drogas: ¿penalización o legalización?”

Les compartimos la siguiente publicación.

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El flagelo del narcotráfico debe ser abordado a nivel estatal desde distintas políticas públicas. El nuevo Código Penal no penaliza la tenencia en ámbito privado para consumo personal.

En el nuevo Código Penal que fue presentado en Congreso de la Nación, Cámara de Senadores, Comisión de Asuntos Penales y Justicia, el pasado 4 de junio de 2019, se incorporan los delitos de narcotráfico y tráfico de estupefacientes de la ley 23.737 al Código Penal y se diferencian las escalas penales de los tipos penales actualmente previstos en la ley especial, según la gravedad de la conducta.

Se parte de la actual escala penal (de 4 a 15 años de prisión) para quienes siembren, cultiven o guarden plantas o semillas aptas para la producción de estupefacientes.

Se aumenta la escala penal de 5 a 20 años de prisión para los eslabones más peligrosos de la cadena del narcotráfico: la fabricación, producción y la comercialización de estupefacientes, junto con pena de multa, medida en días multa.

Además, se aumenta el mínimo de la pena del tráfico de estupefacientes a 6 años de prisión cuando se trate de pasta base de cocaína (PACO) o cualquier otra sustancia de desecho o residual que se genere en el proceso de producción.

Por otra parte, se incorporan nuevas agravantes a las actualmente previstas por la ley de drogas, entre las cuales se encuentran la provisión de estupefacientes a menores de edad o a personas sometidas a tratamiento de desintoxicación, el uso de armas y la utilización de menores de 18 años para la producción o comercialización de estupefacientes, con penas de hasta 26 años de prisión.

Se agrega como una nueva figura penal vinculada con la organización internacional dedicada al narcotráfico y se prevé una pena de hasta 25 años de prisión para los jefes u organizadores de esta clase de organizaciones.

Tenencia de drogas para uso personal
Por otra parte, se recepta la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el fallo “Arriola” (A. 891. XLIV, del 25/8/2009). En ese sentido, se prevé pena de 1 mes a 2 años de prisión para la tenencia de estupefacientes cuando, por su escasa cantidad y demás circunstancias, surgiere que la tenencia es para uso personal.

Por otra parte, si además de ser una tenencia en escasa cantidad, para consumo personal y que la tenencia no hubiere trascendido el ámbito de la privacidad, se establece que dicha conducta no será punible.

Colaborador eficaz (arrepentido)
Se mantiene la figura del colaborador eficaz (o arrepentido) para los delitos de narcotráfico, delitos aduaneros, terrorismo, corrupción de menores, privaciones ilegales de la libertad agravadas, trata de personas, soborno trasnacional, asociación ilícita, y delitos de corrupción cuando durante la sustanciación del proceso del que la persona sea parte brinde información o datos precisos, comprobables y verosímiles y se amplía para aquellos delitos cuya pena máxima sea igual o superior a 15 años de prisión, cuando el tribunal considere que por la complejidad de los hechos o de la investigación, resulta necesario aplicar esta técnica de investigación.

A su vez, se prevé la posibilidad de reducción de la pena para la persona jurídica que colabore voluntariamente en la investigación.

Decomiso de cosas o bienes
Se moderniza el instituto del decomiso. Se propone que el decomiso abarque todas las cosas o bienes que hayan servido de instrumento o medio en la comisión del hecho y de los que constituyan el producto, provecho o la ganancia, directos o indirectos del delito, cualesquiera que sean las transformaciones que hubiere podido experimentar tanto para personas físicas como jurídicas.

Además, se prevé la posibilidad de decomisar los bienes anticipadamente y de manera definitiva -antes de la condena penal- para todos los delitos (incluyendo los delitos de lesa humanidad, terrorismo, narcotráfico, corrupción y aquellos contra el orden económico y financiero) en caso que se verifiquen ciertas condiciones, ya sea el sujeto activo involucrado una persona física o jurídica.

También se establece el decomiso de los bienes de valor equivalente, en caso de que no se logre recuperar el bien concreto, porque, por ejemplo, esté en otra jurisdicción.

Lavado de activos
Se mantiene la tipificación del delito de lavado de activos con pena de 3 a 10 años de prisión y se contempla la agravante en el caso de que se encuentre involucrado un funcionario público, lo que se traduce en una pena mayor, de 4 años y 6 meses a 13 años y 4 meses de prisión, para todos los responsables.

* Juez de la Cámara Federal de Casación Penal, presidente Comisión Reforma Código Penal, doctor en Derecho Penal UBA, profesor universitario UBA, Di Tella y Austral.

Fuente: https://www.ambito.com/opiniones/drogas/que-dice-el-nuevo-codigo-penal-las-drogas-penalizacion-o-legalizacion-n5074901

“Crece el consumo de droga en niños y adolescentes”

Les compartimos la siguiente publicación.

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El drama de las adicciones es un flagelo que no distingue las clases sociales, el sexo y desafortunadamente tampoco la edad. Este año dos casos, sólo por nombrar algunos, volvieron a alarmar a padres e instituciones educativas: dos adolescentes de 16 años que llevaron marihuana fraccionada al BOP 5 de Candelaria y el otro adolescente que conmocionó al colegio Roque González al consumir clonazepam en plena clase.

Tal es así que la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar) calificó a la Argentina en estado de emergencia por el incremento del consumo de drogas. Es que los últimos datos reflejan un dramático escenario: en siete años (entre 2010 y 2017), el consumo de alguna droga ilícita en niños y adolescentes aumentó un 146%.

La cifra se desprende del estudio sobre el Consumo de Sustancias Psicoactivas, realizado en 2017, en una población de entre 12 y 65 años que incluyó 20.658 personas. Se relevó en los 23 territorios provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires. Otro dato que enciende el alerta es la facilidad de acceso, en el informe más de la mitad de niños y adolescentes manifestaron que les sería fácil conseguir marihuana en 24 horas.

El padre Alberto Barros, cura de la parroquia Sagrada Familia de Posadas, indicó que con el equipo de Cáritas de prevención y recuperación de adicciones, además de recibir personas de lunes a viernes en la sede parroquial, se acercan a los barrios para contener a adolescentes, adultos y a sus familias.

Este año, además del trabajo periódico en el barrio Néstor Kirchner, extendieron sus redes para llevar contención y asistencia al San Lucas y a la parroquia La Enunciación, cercana a la Terminal de Ómnibus. Es por ello que les resulta complicado cuantificar el total de las consultas.

Barros indicó que las adicciones más frecuentes con las que llegan las personas a la sede parroquial son marihuana y alcohol, en menor medida cocaína, en tanto la ludopatía es una adicción que se multiplicó este año. “No sé si tiene que ver con la crisis económica pero está pasando”, dijo.

El padre Barros es un denunciante constante de la presencia de las drogas en Misiones y de su impacto en las poblaciones más jóvenes. “En general atendemos a los adolescentes que consumen marihuana que vienen por insistencia de la familia, por la gran angustia que tienen los padres sobre el tema. Entre los chicos lamentablemente está muy naturalizado”, expresó.

Y continuó: “Prácticamente no tenemos campañas de prevención en los medios tradicionales, en las redes sociales, y los adolescentes piensan que fumar marihuana está fenómeno, que no pasa nada y los beneficia. Esa confusión hace que el tema de la marihuana en la adolescencia esté gravemente extendido”.

Por su parte, el reciente balance de fin de año que hizo el Equipo Diocesano Pastoral de Adicciones de Oberá tampoco arrojó un panorama muy alentador. Durante este 2019, el equipo que comenzó a funcionar hace tres años atendió 3.250 consultas de personas que tienen problemas con algún tipo de consumo.
El informe expresa que la edad de inicio en el consumo de estupefacientes -aunque no detalla cuáles- en general se da entre los 10 y 11 años.

El informe también desglosa que el 52% de los atendidos son hombres, mientras que el 48% mujeres. Es así que desde la Diócesis de Oberá plantean la imperiosa necesidad de que la zona Centro cuente con un centro asistencial con internación partiendo de la base de que resulta insuficiente el tratamiento ambulatorio.

Fuente: https://www.elterritorio.com.ar/crece-el-consumo-de-droga-en-ninos-y-adolescentes-54112-et