Sociedades criminales organizadas

 

Dr. yaria

Dr. Juan Alberto Yaria, Director General de GRADIVA y Miembro del OPRENAR

 

 

 

 

“…hoy me encuentro luchando para poder desprenderme de esa compañera de años “(carta del adiós –paciente en recuperación)

 

Mientras Juan lucha para desprenderse de esa compañera de años en su mezcla letal de placer efímero y dolor con  padecimiento, todo esto retratado en su “carta del adiós”( a las sustancias), vastas organizaciones de venta de sustancias van planificando la dominación de territorios en donde quedarán asimilados y “envasados” miles de “pacientes –clientes” que acuden presurosamente a buscar su pócima de masoquismo de una manera  imperativa y necesaria.

Oscar recibe las drogas por encomienda luego de un pedido por Internet. Me sorprendo al ver la variedad que recibe cuando desde un ignoto lugar de Santa Fe con un remitente claramente mentiroso llega desde una piedra de cocaína, tranquilizantes, fentanilo (opioide), algo de marihuana , viagra y hasta un calmante  de síntomas estomacales y aspirinas ante algún dolor. Me sorprende ver eso en la casa de este ingeniero totalmente poseído por ese nuevo Poder que emerge de la criminalidad organizada asociada al vacío de la subjetividad que en él es evidente pero que es de miles.

Leo es un soldadito que en sus 14 años vive entre un padre permisivo y un hermano consumidor. El jefe del barrio lo utiliza para distintos menesteres; desde marchas políticas hasta participar en “barras bravas”. Todo sirve y   un dinero siempre hay así como un plato blanco, que no es precisamente con harina, también se encuentra. Alienación ya desde los 14 . Un revolver encontrado, una moto robada y plantas de marihuana también robadas lo llevan a la comunidad terapéutica. Tendrá que entender que la vida no pasa por ese padre Permisivo ni por el Patrón del barrio que maneja todos los hilos del poder , incluso políticos. Podrá comprender que la vida pasa por otro lado. Estudiar dejó; aprender un oficio parece no tener sentido  si se consigue dinero por otro lado. Estamos generando multitud de patologías antisociales. ¿Nos daremos cuenta?.

Tiempos de vacio y desierto

En tiempos de vacío y de relativismo la venta se maquilla con un marketing de prestigio de las sustancias apuntando a la “luna de miel” que se promete desde los primeros contactos .

Todo suma ; vacío cultural , relativismo ético, palabras inaudibles de la familia que en muchos casos no existe o está fragmentada, escuela debilitada y que no proporciona modelos de vida.

¿Se puede vivir sin modelos?¿Donde estarán  los valores que galvanizarán nuestras acciones? ¿Es la “Muerte de Dios” que predijo Nietzche en el siglo XIX la muerte de los valores como tractores de nuestra conducta? Si no hay Valores en la vida manda el Caos y el Cosmos (orden) cae. Todo el pensamiento antiguo se centró en como dominar lo caótico para que aparezca el orden en nuestras vidas.

Internet es la aliada de este nuevo Poder Transnacional con sedes desde barrios en donde la miseria y el abandono reinan hasta lujosos paraísos fiscales .Desde el “soldadito” hasta el poderoso corrompido, la parafernalia de las drogas apela a químicos que año a año generan nuevas mezclas genéticas de plantas o nuevas drogas sintéticas (hay ya 600 variedades de las mismas).

En los “shoppings” que se venden plantas de marihuana hay de distintos tipos con potencias diversas. Total el cerebro se convierte en el campo de experimentación y mortificación; además en este nuevo momento histórico  de desierto de los valores nos preguntamos si para los consumidores inveterados existirá el cerebro. ¿Alguien le transmitió que las drogas hacen daño?. Me temo que no. Parecería existir un nihilismo que nos inunda a todos en donde la recompensa inmediata sirve para salir del desierto y buscar aunque sea por un instante un oasis imaginario.

Palabras inaudibles de los adultos padres y maestros. Caída del valor de la transmisión de la Palabra y de las experiencias y conocimientos de la vida. Deserción de los adultos. Mientras tanto ese vacío de ser  se transforma en una existencia dura y con un gran malestar en ese desierto que es la vida misma. En el desierto nada germina. Se busca un artificio que la sociedad de consumo le ofrece para soportar el peso de la vida ante el sol asfixiante del sufrimiento existencial: las drogas.

Muchos se frotan las manos .Es el nuevo Poder que supera al de los Estados. Estado que es pequeño ante la magnitud de esta globalización del malestar y demasiado grande para estar cerca de los dolores de la gente.

En la década del cerebro, desde los 90 hasta el 2000(por el dinamismo de los estudios en USA y en Europa) se descubrieron innumerables mecanismos y funciones del sistema nervioso y los daños de las drogas. Todo ese valor para mejorar la calidad de vida queda superado por la industria del marketing y el vacío sobornado por ese poder superior transnacional  a los Estados nacionales infiltrados por ese mismo Poder foráneo y sin nombre o sea Anónimo y por ende mortífero.

El cerebro parece no existir salvo cuando aparece una sobredosis. Es que no hay transmisión de estos valores de la vida; falló la educación. Ganó la impostura y el delito asociados a la orfandad de miles.

El bautizado como Patrón del Mal, Pablo Escobar, decía en las memorias que relatan  sus biógrafos comercializó algo que todos los ejércitos no podrán controlar porque “apasiona a la gente”; se refería al clorhidrato de cocaína . Desde la década del 80 se convierte en el “quitapenas” de esta sociedad post-moderna en donde el vacío de los agujeros del alma y el espíritu encuentren un contenido consistente que se llene  aunque  sea por varios minutos de vértigo e impulsos. Por esto la gente se mata, se empeña en conseguirla e incluso adelanta el cementerio o se gana un deterioro o un accidente cerebro vascular. “No podrán con nosotros” seguía diciendo el patrón del Mal desde el altar de la perversión y la psicopatía. Su omnipotencia, viejo pecado de la humanidad soberbia, se lo llevó también  a él.

Sabían, sin datos científicos incluso de la época en  que ellos empezaron, que el cerebro quedaba afectado por las drogas. Esto desde fines desde los 90 es un dato cierto. El principal aliado de los  múltiples Escobar de hoy  es el cerebro “domado” y buscador incesante de estos estupefacientes al lado del desierto de valores. El vacío de la vida que no contabiliza en neuronas o neurotransmisores cerebrales tiene un papel fundamental. Es la cultura misma con su relativismo e incertidumbre de valores lo que juega para ellos. Desamparo normativo junto a intemperie de valores. Todo ese “coctel” hace su juego para los múltiples Padrinos que pululan por el mundo de hoy.

El  “Para Mundo” de las drogas

Las drogas crean un mundo paralelo que llamo “paramundo”; conjunto de espejismos alucinatorios que cautivan a muchos. El mundo de la realidad queda a un costado. En primer lugar queda “copado” e “hipotecado” el  llamado sistema de recompensa cerebral que es donde está la sede de los dinamismos sexuales, de los impulsos, la comida, el control y la sensación de placer y fundamentalmente, de las motivaciones. Las drogas “secuestran” las motivaciones. La única apetencia es consumir sustancias y máxime cuando se ha comenzado desde púber. La alteración de este sistema biológico que tiene una red química muy compleja libera conductas de exceso a la comida (por esto muchos adictos se transforman luego en bulímicos-anoréxicos), al sexo (adictos al sexo)  y aumenta la memoria del consumo de drogas permanentemente. Dada esta última situación los pacientes recuerdan en forma pertinaz el uso de drogas y el llamado “craving” (anhelo irresistible de sustancias) los puede llevar a una recaída. Nuestro cerebro se maneja con 2 energías: la termodinámica (química y eléctrica) y comunicacional (relatos, vivencias, emocional, afectiva. etc.).

Tenemos tres cerebros en uno, en solo 2 kgs. de peso ; el primero es el que nos asemeja a los reptiles  siendo de respuestas mecánicas y que no aprende de la experiencia; el segundo cerebro nos acerca a los mamíferos y ya puede aprender de la experiencia y el tercer cerebro tiene una gran asociatividad, una enorme capacidad imaginativa y es el representante de lo propiamente humano: la palabra, la cultura, la postergación, la planificación, el proyecto. Llegar a tener un cerebro humano, para  superar al mono es un acto también de amor y de cuidado.

La cocaína “copa” e “hipoteca” los sistemas más arcaicos del sistema nervioso, el hombre pensante queda atrás. Se suspende la función del lóbulo frontal que es la garantía de un cierto criterio de realidad.  Con la coca el hombre queda reducido a un “ser en baja” y limitado en lo reptiliano y mamífero. Nada de lo grande se podrá esperar de él.

El despertar

La droga adormece a parte de la humanidad .Es el factor de explotación y alienación más grande que se haya conocido con una plusvalía en restos humanos y dinero enorme. Pero se basa en el adormecimiento. Por eso rehabilitarse es un “despertar”. Despertar  lo mejor de nuestra persona  y a la dignidad de una vida que tenga un dueño y un testigo que somos nosotros mismos.

Ese “despertar “es una lucha en donde la aceptación de que fuimos adueñados, la humildad de dejarnos orientar y la renuncia a la sustancia son fundamentales.

Juan escribe con la sabiduría de un trabajador desde los confines de la tierra como es el conurbano la llamada por él carta del “adiós”: “…se presentó ante mí como un amigo fiel(la cocaína) en el fondo de una gran depresión …me llevaba e iba a buscarla aun cuando estaba escondida; era solo para ella y hoy me encuentro luchando para desprenderme de esa compañera de años pero la huelo en todos lados , todavía siento el trago amargo que me dejaba y me sigue hasta en mis sueños como una mujer despechada , sé que me esperará en la vereda pero me voy a fortalecer para decir no”.

Juan se está rehabilitando y sus dos hijos son sus testigos y una vida que lo espera. Se está despertando de ese sueño que lo había capturado  como también a  millones hoy en el mundo y que engordan arcas de miles.

 


 

Explotación de niños

 

“Asegure que los chicos con padres muertos en la guerra tengan familia sustituta; de lo contrario aumentará el delito y peligrará el sistema democrático” – Consejos de D.Winnicott maestro de la niñez en psiquiatría a W.Churchill-1945.

 

Nuestra consulta en una comunidad terapéutica resume en parte un diagnóstico de la sociedad que vivimos. Cada vez más jóvenes nos consultan .Una camada de chicos 14 años ya sea a pedido de los padres o de sus Obras Sociales nos solicitan ayuda. Me sorprende su inermidad frente a la magnitud de lo que cuentan. Solo voy a relatar dos de estas historias del último año.

Siempre los menores formaron parte de proyectos autoritarios, eso pasó con Stalin adoctrinando a chicos desde temprana edad, con Hitler, en las guerrillas narco-colombianas y con los grupos paramilitares. La perpetuación omnipotente quedaría asegurada en este delirio de Poder con la captación temprana de niños. Hoy el narcotráfico asegura así con ellos la plusvalía así como ciertos sistemas políticos su justificación futura a través del adoctrinamiento. Estamos viviendo, quizás, una guerra en las ciudades bajo la tutela omnipotente de mafias. Mientras tanto en Santa Fe sucede un hecho contrario que revela la guerra que se vive en ciertos barrios en donde una madre pelea con un cartel de narco-menudeo barrial que recolectaba menores para su trabajo. La madre denunció este hecho y la pelea quedó traducida en una imagen que se “viralizó” en Facebook.

Aquí recuerdo a un gran maestro en estudio de barrios casi tomados por el narco-tráfico como lo es Braulio Montalvo (USA)como especialista en familias :”…una combinación de problemas de conducta general criminal no obedecen sencillamente a dificultades en la familia para manejar los límites con los chicos; el problema no está ubicado única y exclusivamente en la conducta interior de la familia: estoy pensando en las fuerzas del barrio, los amigos, en la desorientación moral externa, en la cultura “. Las drogas como cuarto poder en el mundo (armas, petróleo, sistemas de laboratorios y médicos en general en los primeros lugares) intentan colocar bases de venta en todos lados .Nuestra tarea como profesionales de la salud es ayudar a crecer libres a nuestros jóvenes. Los sistemas legales harán o tendrán que hacer su trabajo.”

Chipi vive en el conurbano y consume todo tipo de drogas. Un grupo de Poder del barrio lo utiliza junto a otros que forman parte de una “murga” para manifestaciones políticas o para estar en las barras bravas de dos clubes de futbol (uno nacional y otro local) utilizando sus habilidades en el manejo de los “redoblantes”. Ante cualquier riesgo policial o de las fuerzas de seguridad están al frente de los grupos y se transforman como fuerza de choque a través de una instrumentación perversa de estos adultos con Poder. Un dinero diario asegura la concurrencia (dinero que en esos ambientes es mucho); por supuesto que entre las drogas que consume y las actividades diarias en concentraciones masivas e incluso con viajes a distintos puntos del país no hay escuela ni aprendizaje de ningún oficio. Su destino futuro ya queda marcado; buscará algún “Patrón” que lo sostenga. Me nombra a dueños del Poder y esto me asombra ya que no hay desafío en lo que me dice sino pena como si buscara otro camino posible. Hay en él una esperanza todavía antes de transformarse en un antisocial si se llegara a mimetizar con el ambiente que lo “prohíja” para explotarlo. Será uno más de ellos si no hay un cambio, cambio que él espera ya que su mirada me lo delata así como su forma de comunicación.

Lucía empieza a consumir a los 12 años dentro de una familia de profesionales .Un padre biológico ausente y que además la rechaza no pueden ser compensados por el otro padre que es pareja de su madre en una familia actualmente ensamblada. Consumir desde pequeña en personalidades vulnerables es garantía de una explotación por algún Amo. Esto sucede con Lucia y el “narco-menudeo” se convierte en fuente de sobrevivencia para conseguir su propia dosis.  La escuela se abandona y las fugas del hogar son permanentes. Se cierran puertas, se esconden llaves, el dinero familiar aun así desaparece. La crisis de la pubertad en donde la sexualidad está ligada a temores hasta la cristalización de la identidad se deteriora con el “auxilio” destructivo de las drogas en experiencias de sexo múltiple con lesbianismo y en agrupamientos entre varios. Aun así espera un cambio; llora porque no puede hacer otra cosa. En la pubertad consumir drogas es como “echar nafta al fuego”. Pero espera…espera…busca un cambio a través de un mundo adulto diferente. En la Plaza Centenario solo encuentra deterioro; no es una de las jóvenes que hacen aerobismo. El oxígeno al cerebro se reemplaza por tóxicos y venta de sustancias.

Tanto a Chipy como a Lucia los adultos por distintas desatenciones lo han entregado a estas actividades. Hay una deprivación ambiental y familiar evidente .Padres también ellos en crisis ya sea por permisividad o desapegos claros. “La forma en que organizamos nuestras familias demuestra prácticamente cómo es nuestra cultura, tal como el retrato de un rostro refleja al individuo” (D.Winnicott); estas sabias palabras resumen lo que sucede y que hoy se llaman “ambientes invalidantes”.

Lo que le sucede a Chipy y Lucia muestra el fracaso de toda una socialización inicial desde los padres, la escuela y el copamiento de los barrios por medio de estructuras delictivas. Los menores son los “elegidos” por el Poder de turno.

Etapas para el cambio

 

Explotacion de niños

Si no respondemos precozmente ante el pedido de un joven se va a fortificar una conducta antisocial. Eso lo dice la experiencia del tratamiento.  La crianza impersonal de muchos de estos chicos por parte de una familia en crisis y de una escuela casi ausente en la educación en valores se complementa con el manejo omnipotente de las fuerzas del delito ligado al tráfico de drogas o al tráfico de personas (mujeres) y a la prostitución. Esto sucede en muchos barrios pero es la detección precoz como movimiento masivo cultural lo que hace falta.

Hay fallas iniciales para que las familias se resientan, las escuelas claudiquen y las fuerzas de la Ley cedan el terreno a organizaciones criminales .El acto antisocial que puedan tener los “Chipis y Lucias” son un pedido de ayuda. Hay una esperanza de cambio; ahí es donde la sociedad debe intervenir a través de una detección precoz para ayudar a esas familias y a los jóvenes. Cuando no hay respuesta la desesperanza se une a la revancha y al odio teñido por el resentimiento y triunfa lo antisocial.

Cuando el muchacho o la niña ya se han endurecido a causa de la falta de comunicación (al no reconocerse el pedido de auxilio que encierra el acto antisocial) y cuando los beneficios secundarios (por ejemplo dinero como en Chipy o drogas a cambio de sexo como en Lucia) han adquirido importancia y ya se ha alcanzado una gran destreza en alguna actividad antisocial todo se complica. La ayuda no llegó y no se pudo advertir (pese a que aún estaba allí) el pedido de auxilio revelador de la esperanza que alentaba en el muchacho o la niña con el inicio de actividades antisociales. Todo es fruto de una deprivación familiar y ambiental. La sociedad necesita actuar como última reserva cultural. Una Ciudad Preventiva debería suplantar aquellas deprivaciones familiares y sociales. Desde centros de acogida a menores y padres (orientación educativa) hasta comunidades terapéuticas. En resumen debemos formar líderes sociales que como la madre santafesina opongan una barrera cultural ante la barbarie y la enfermedad mental y el delito que se desean imponer.

Recordando a W. Churchill vayamos a J.F.Kennedy (1960) cuando este consultó a B.Bettelheim (experto en niñez) sobre el destino de las jóvenes generaciones:”…asegure la vida familiar de lo contrario los la droga y la tiranía del marketing publicitario reinarán”. Parecería que eso sucedió.

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA y Miembro de OPRENAR


La era del vacío y el “Lejano oeste”

Yaria Juan 3

Dr. Juan Alberto Yaria – Director General de GRADIVA y Miembro del OPRENAR.

“..Buscado: se pagan 700 mil pesos por quien de datos del comisario fugado de Pergamino “(Diario La Opinión 6 de abril 2017)

Por un momento volví a recordar a recordar las películas de mi infancia sobre las andanzas de Alan Ladd o Gary Cooper que como justicieros buscaban al delincuente más peligroso y en donde su foto se mostraba en los negocios con su recompensa. Es que esta vez el buscado es el comisario del pueblo. Fruto todo esto de una comisaria incendiada en donde precisamente mueren en su mayoría adictos en contacto con el narco-menudeo pero que poseían mucha información. Default humanístico en acto. El que debería ser un modelo social es la cara del anti- modelo. Al mismo tiempo en Villa Urquiza se descubre en una escuela en refacción como una pintura social “discepoliana” ya que como escuela abandonada y en refacción próxima es sede un “bunker” de venta de drogas; ahí justo donde la Biblia se une al calefón. Caminar por Pergamino me retrotrae nostálgicamente a los mejores momentos de mi infancia y al mismo tiempo al sabor acido de la actualidad.

Si cae la noción de autoridad todo cae. El sistema social se basa en jerarquías en donde la noción de Ley se encarna en ciertos representantes (maestros, policías, jueces, padres, etc.). Si los adultos desertamos de la transmisión de valores el vacío se enseñorea.

En este contexto, mientras tanto la epidemia de consumo de sustancias crece ya que si fracasan los modelos todo está permitido; la noción acerca de aquello que hace bien o hace mal se desdibuja.

¿Cómo tratar el dolor humano?

Ahí en el centro de la provincia interior de Buenos Aires me llaman a una supervisión veinte profesionales jóvenes que comienzan a atender adictos en centros públicos y privados. Mañana intensa. Se empiezan a dar cuenta que los consumidores son distintos a “nosotros” que cómo neuróticos tocamos el timbre de un consultorio para que alguien contenga nuestros malestares .Los dependientes a sustancias, mientras tanto aman lo que los destruye. Sufren por sus dolencias pero, paradójicamente, la protegen.  La droga llena cualquier vacío y al mismo tiempo ese vacío es un “agujero” sin fondo sintiéndose ellos en realidad una “nada”. Además son la caricatura de un contexto “discepoliano social”; son su misma caricatura.

Tratar implica para estos jóvenes terapeutas una tarea enorme de ejercicio de la empatía y de paciencia. No son delincuentes pero ya venden para la saciar abstinencia de sustancias. Les explico con afecto que son distintos a los que tienen otros padecimientos. Están en la calle llevando a cuestas su riesgo para sí y para terceros. Motorizados, dormidos, excitados, desconfiados y paranoicos. Están ahí ante nosotros quizás buscando un cierto tipo de ayuda que nunca debe ser complicidad en el consumo y si acompañamiento lento o rápido para dejar de consumir para recién ahí empezar a ver qué les pasa además de drogarse.

Lloran su vacío pero no pueden dejar de hacerlo. Se sienten parte de un negocio. Son los nuevos esclavos. Les digo a los terapeutas que la tarea nuestra es lograr que puedan escapar de lo que para ellos es una fuga imposible. Es la epidemia voraz de consumo en donde la fuga les parece imposible.

Ahí me relatan  al que van a un boliche , encuentran drogas y toman , el que está en la Bolsa también lo hace creyendo estar más lúcido para la compra-venta, el taxista  o remisero que la  “necesita”, el cirujano o el anestesista experimentando para rendir supuestamente más, el joven en la esquina esperando la moto del delivery de sustancias , el cocinero en el restaurante que la comparte con los mozos, el recolector también, el empleado de electrodomésticos buscando ese “plus” que lo haga vender más para así ganar más, el repartidor también bajando y bajando cajones para resistir el cansancio , en el casino para supuestamente estar más lúcido , el penalista en su  profesión de abogado recibiendo como pago drogas; alegrarse, divertirse, trabajar, vivir el ocio no significa nada sin ese polvo blanco que circula en todos los ámbitos. No hay comida para muchos gerentes que no termine con el “plus”. Un recuperado me decía que prefería las comidas de negocios al mediodía para evadir esa tentación.

Mientras tanto se van dejando personas, hijos, mujeres fieles por relaciones frágiles, caen las finanzas, en muchos casos empresas; todo cae. Es una enfermedad de pérdidas le transmito a mis alumnos del interior provincial. El vacío del cual se intenta huir anuncia la nada que se avecina como me decía esa paciente;…”somos un pedazo de nada”.

La recuperación del sentido de la vida

Hoy es más difícil recuperarse porque el vacío llena los consultorios y las comunidades terapéuticas junto a la nada y el nihilismo como actitud vital como compañía inseparable. Desde el adulto que trata de completar sus “grietas” con juegos y drogas o el joven que desde su intemperie de contactos y contención también se “llena” con alcohol y pastillas o estimulantes de todo tipo. Todo sirve para huir de ese vacío que llama desde la angustia y la nada de sentido contorneada por una soledad de vínculos. Sedantes, narcóticos todos, energizantes pero fundamentalmente “quitapenas” que además en su propio uso y abuso imponen sus leyes dentro del cerebro en ese maravilloso universo químico y eléctrico que somos.

 A mayor uso, mientras tanto, habrá mayor dependencia y luego ya doblegada nuestra voluntad (situación clave en la adicción) las drogas químicas o de conducta como el juego, el sexo y las compras actúan dirigiendo nuestras acciones. Se acabó la” luna de miel” que nos permitía decir “las uso cuando quiero” y, entonces, así liquidados en nuestro libre albedrio comienzo a ser un esclavo del consumo.

El vacío de ser (la nada misma)   parecería convertirse, desde mi punto de vista,   en uno de los orígenes centrales del consumismo de drogas, alcohol, sexo, juego, compras, etc.

Ya una vez esclavizados y dependientes ese vacío retorna desde la abstinencia. La falta de sustancias y / o de objetos inauguran un apetito voraz por poseerlos a lo que llamamos “craving” (anhelo ansioso) .Ahí el paciente es capaz de entrar a una Villa de emergencia para tener su sedación o estimulación poniendo en riesgo su vida o va a un casino con una escritura o con el documento de propiedad de su coche para hacerlo dinero. La tarjeta de crédito, también, puede ser la compañera silenciosa de la avidez en un shopping.

El abandono de sí que inaugura toda dependencia va unido a un abandono de todos los que nos rodean (hijos, mujer, etc.). El objeto adictivo siempre es imperial en su dominio.

El vacío, entonces, retorna desde la abstinencia y, de no haber terapia, esto puede culminar en su verdadera cara que es la nada o sea la muerte misma   .

Encontrarle un sentido a la vida es la forma de transformar la nada en proyecto y de esta manera poder ser persona libre. El dicho popular lo recuerda cuando nos dice que la tarea es   “un hijo, un libro, un árbol plantado”.

El sentido de la vida y el nihilismo

El filósofo Mandrioni en su libro sobre el Amor y el Poder reflexiona sobre esto y nos dice; “…el grado de “poder ser “produce la mayor o menor victoria lograda sobre la nada”; “todo ser tiene el poder de obrar y causar por el hecho de ser”.

En la medida que somos hay una victoria sobre la nada y la nada en Mandrioni es “el posible vacío o ausencia que implicaría la no parición del ser”; “…el “poder de ser” expresa el primer salto cualitativo por el que se cancela definitivamente la esencial debilidad de la nada”.

Junto con el “poder de ser “es también preciso nombrar el poder que tiene todo ser” de poder”…o sea de obrar y causar por el hecho de ser “.

Ortega y Gasset nos enseñaba cuando nos decía que era pleno aquel que en la vida encontraba proyecto, misión y vocación. Somos eso y por eso Ortega nos definía como futuro o sea como lanzados hacia una meta, un horizonte.  Quien encuentra una misión en la vida y una vocación está como llamado a ser o sea a desarrollarse como persona y ciudadano.

Solo el hombre tiene ese poder de ser; en el dominio de lo infrahumano solo hay energías. Pero este “poder de ser”, obrar y causar y hacerse cargo de aquello que se hace desde un hijo hasta cualquier empresa humana solo es posible desde que el hombre puede acceder a ser si-mismo. Entramos ya en el territorio de la libertad que se une con la asunción hospitalaria de los otros en mí. Gabriel Marcel diría que somos en la medida estamos disponibles .Abiertos.

El verdadero poder estaría en acceder a nuestro sí-mismo cayendo, entonces, todos los velos del Ego y los fetiches e idolatrías.

Elogio de la nada

Estos conceptos que parecen antiguos los rescato porque la post-modernidad inaugura el elogio del vacío como forma de existir y así Alan Touraine en su libro  cuyo  título ya es toda una tesis “Podremos vivir juntos?” nos  dice :” …el elogio del vacío y el debilitamiento de las normas nos deja a la intemperie en el mundo actual”. Así surge la llamada era del vacío que va unida a la devaluación de la transmisión de la palabra, la caída de la letra como lectura y reflexión y a la entronización de la imagen como ejes de la vida. La apariencia aparece como lo central.

Recuerdo la anécdota que contaba Facundo Cabral a José Luis Borges sobre el cambio que había tenido en su adolescencia en el encuentro con el sacerdote jesuita Simón .Estando en una comisaria Simón lo empieza a ver ya que Cabral iba derecho hacia la autodestrucción a través de incipientes trastornos de conducta y lo primero que hace es traerle en letras de madera un alfabeto y se lo tira sobre la mesa y le dice que ahí está la salvación. Desde ahí le lee autores universales y el vacío se llena con letras, palabras, leyes de la existencia. Cabral cambia y se transforma en uno de los poetas populares más significativos hasta su muerte.

El vacío de ser lo llena Moisés bajando las tablas de la Ley desde el Sinaí cuando todo su pueblo adoraba los distintos becerros de oro, símil hoy de las distintas adicciones. El vacío está representado en la sinagoga pero con el libro de la Ley como plenitud frente a la falta y la ausencia.

Touraine nos dice que si seguimos elogiando el vacío quedamos a la “intemperie”. Estos, así, los encontraremos en los “nadies” ricos o pobres que vagan por las ciudades buscando su dosis de sustancias o de objetos .Los que apuestan a la magia de la apuesta o tratan de comprar una alucinación con un “dealers” o “transa” que le venda algo que “pegue bien”.

Esta devaluación y también la denigración de la letra y la palabra van unido a una idolatría de la libertad que en realidad es solo libertad de maniobra.

Nietzsche nos enseñaba cuando nos decía: “…No te pregunto de que eres libre, te pregunto para que eres libre”.  El “para que”, en muchos de nosotros, parece haberse perdido. No hay pregunta, tema fundamental en nuestras vidas, ya que si no nos interrogamos no pensamos. La pregunta por la libertad que nos plantea Nietzsche es interrogarnos por el motivo por el cual hacemos lo que hacemos. Parece suceder que cuando no hacemos una pausa todo sucede muy rápido. No hay pensamiento. Perdemos entonces nuestra subjetividad y también la libertad.

De esta forma la velocidad que suplanta al pensamiento nos torna más manipulable. Somos dirigidos y no podemos, ya dirigir nuestras vidas.

En Nietzche la Voluntad de Poder parece ser el fundamento último de la realidad, y todo lo demás se subordina a ella. En F.Dostoievski (Leyenda del Gran Inquisidor) el Amor es contrario al Poder.

Hoy podemos decir, siguiendo a Mandrioni, que a través del predominio casi exclusivo del Hombre Técnico el Poder está contra el Amor. Los “fetiches imaginarios” toman el lugar prevalente en las relaciones humanas (drogas, relaciones furtivas y poco comprometidas, juego, ascenso social a cualquier costa, el delito como forma de adquirir más fetiches, los hijos como objeto o vividos con indiferencia, etc.).

Así va muriendo el Amor y con ello toda corriente de hospitalidad y de acogida del Otro. El narcisismo se enseñorea al lado de la Voluntad de poder que queda centrada en el espíritu tecnológico y comunicacional.

El Espíritu técnico culmina en una hegemonía de las tecnocracias, de los tecnócratas y del marketing con sus escaparates publicitarios y góndolas de las buenas noticias y entonces, éste, se transforma en modelos de vida y de usos.

El tiempo del “Hombre técnico”

El filósofo argentino Mandrioni menciona al hombre actual como un símbolo paradigmático del mundo tecnológico o sea la   vida centrada en la técnica; así surgía, el llamado por él, y por otros filósofos que siguen la corriente existencial, el “hombre técnico”. El vacío bordeando la nada signado todo esto por la angustia es una nota característica de este modelo social de hoy.

Este hombre de hoy, según Mandrioni, vive en un triple olvido: a) del misterio, b) de la culpa, c) de la muerte.

El olvido del misterio lo lleva a identificar el todo de la realidad con el trozo visible, calculable y manejable de la realidad. A su vez el olvido de la muerte le permite arrojarse al torbellino de los negocios y concebir y vivir lo “perecedero como lo más serio de la existencia”. El olvido de la culpa “le vela la razón última de la condición humana”; ahí aparece el tema de la responsabilidad, la Ley y la falta.

El desconocimiento de la palabra como mensajera de los otros en nuestras vidas es fundamental en este tipo de hombre centrada en la técnica; el ídolo y los fetiches son los que transforman el vacío-agujero con muletas imaginarias necesarias frente a la zozobra del vivir (drogas, juego, pornografía, etc.). El narcisismo con sus emblemas es su refugio.

A través de las drogas interrumpe el contacto con otros y el Otro (lugar del Lenguaje). Ya éste deja de ser la referencia y lo empieza a ser el Ego excluyendo todo lo otro .Es el Todo del lenguaje. Es el Único. Las drogas nos hacen creer que es posible vivir sin testigos; acá tendríamos que recordar a J.P.Sartre cuando dice: “…sin testigos nos evaporamos”.

Las drogas se colocan en el lugar de la inmediatez; cuando la vida en realidad es mediación a través de los otros y el Lenguaje.

Así se queda sin descubrir la realidad. El descubrimiento de la realidad implica la caída del Ego que es la salida hacia lo que Ortega llama el proyecto, la misión y la vocación en lo humano. Esta confrontación con el sí-mismo, según Mandrioni, necesita para efectivizarse (siguiendo a los griegos) una Metanoia o Conversión que siguiendo el pensamiento de este filósofo sería un cambio en la mente y en el corazón.

Manipulados

La caída de la palabra en nuestro escenario social y la entronización de la imagen con las distintas manipulaciones del marketing comercial, político, de la opinión pública van generando un conjunto grande de seres humanos atados al presente .Miramos más hacia afuera como estuviéramos en   una especie de shopping con diversas góndolas que atraen nuestros sentidos. Nos quedamos sin poder mirar para adentro. Lo que miramos ya nos dirige. Pasamos, entonces, a no tener convicciones firmes y de esto a la maleabilidad y la manipulación de los otros hacia mí y de mi a los otros hay un paso.

Hay distintos escenarios que se dan junto a esta devaluación de los valores y de las palabras como es la vigencia de la cultura dineraria en donde la moneda ocupa un lugar central desplazando otros vínculos. De la misma manera el culto al presente y el olvido del futuro tiene mucho que ver con los vínculos afectivos que son frágiles, etéreos con un gran miedo al compromiso y que lleva a multitud de hijos solos, madres solas y hombres solos y apenados así como resentidos.

Las variadas depresiones con las huidas al alcohol, los trastornos de conducta con la búsqueda de estimulantes variados, las distintas “aceleraciones” de la vida que llevan al “stress” necesitan el encuentro con la palabra o sea con una pausa que nos ayude a pensar. Puede ser un terapeuta, una comunidad terapéutica, un religioso como en el caso de Cabral, un amor que nos convoque a algo diferente, una causa humana que nos alimente; pero siempre otro y otros a quienes podamos escuchar y del cual podamos aprender. Se inaugurará, así, un tiempo que destierre al del solo presente y que prometa un futuro.


 

Jornada “Políticas Públicas: avances de las propuestas integrales del OPRENAR”

Imagen1

Día: Viernes 5 de Mayo

Horario: 09:00 a 12:00hs

Lugar: Avenida Intermedanos 776, Pinamar.

 

09:00 a 10:00 Palabras de apertura

Martín Yeza, Intendente de Pinamar.

Dr. Guillermo Marconi, Presidente del Sindicato Argentino de Obreros y Empleados de la Enseñanza y Coordinador del OPRENAR.

 -Dr. Jorge Aufiero, Presidente de Medicus y Coordinador del OPRENAR.
Dr. Héctor Masoero, Presidente de la Fundación UADE y Coordinador del OPRENAR.

–  Dra. Maria Verónica Brasesco, Directora Nacional del Observatorio Argentino de Drogas.

-Lic Martín Verrier, Subsecretario de Lucha Contra el Narcotráfico del Ministerio de Seguridad.

Lic. Maria Eugenia Vidal, Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires.

10:00 a 10:15 Receso y coffee breack


10:15 a 11:45 Mesa de oradores de OPRENAR.

Lic. Horacio Reyser, Coordinador de la Comisión de Prevención Educativa.
Mg. Jorgelina Devoto, Coordinadora de la Comisión de Prevención Social y Fortalecimiento del Adicto.
Dr. Diego Luciani, Coordinador de la Comisión de Fortalecimiento del Poder Judicial.


11:45 A 12:00: Cierre de la Jornada


OPRENAR es una iniciativa interinstitucional de la sociedad civil estrechamente vinculada a diferentes actores del sistema de educación de la Argentina. Tuvo su origen en noviembre de 2014 en una visita al Papa Francisco de los coordinadores y fundadores de OPRENAR, incentivados por su santidad para combatir el narcotráfico.
Se plantea como objetivos monitorear los avances en materia de prevención del narcotráfico y las adicciones en la Argentina, generar conciencia sobre esta grave problemática, llevar adelante actividades de docencia, extensión e investigación en este campo y proponer políticas públicas tendientes a mejorar la situación actual para elevar a las autoridades competentes.


* Los asientos en la sala son por orden de llegada. En caso de que la sala complete su capacidad, podrán ver el evento desde un salón dónde se transmitirá el evento en vivo. El cronograma podrá sufrir modificaciones.

Inscripción al evento

Dinero negro de drogas y aumento de las enfermedades sociales

 

Jorge escucha a un compañero hablar de viejos consumidores que él conocía de un parque de Núñez en pleno Barrio River. De repente empieza a temblar y siente que necesita consumir. Un psicólogo habla con él .Un médico trata de calmar la invasión de hormonas estimulantes cerebrales disparadas ante la sola escucha de una escena de consumo. El aliado a la venta y consumo de drogas es la memoria adictiva (guarda dentro de sí imágenes, olores, etc.). Jorge a los 14 años comienza a consumir en esa plaza; hay en él momentos de vacío luego de tragedias familiares y la droga es el evento central .Abandona todo. Va de clínica en clínica, bordea la muerte varias veces. Esta do
mado cerebralmente y en su personalidad. Lo conozco y el abrazo que me da cada vez que lo veo resume su necesidad de afecto y de apego. Gran persona pero manipulable en su carácter y con una gran carga de sufrimiento que no puede llorar para, después, dar vuelta la página en su vida.

Oscar, mientras tanto, en sus 34 años lleva 20 años consumiendo. Es voraz ya no le alcanza el sueldo. Treinta mil pesos por mes necesita para consumir. Un trabajo, dos; todo para dárselo a los “dealers” que son los nuevos inquisidores de esta sociedad que embargan e hipotecan a cambio de una dosis que es letal para él cuando no la tiene  pero, paradójicamente, también es letal  tenerla. Además, quizás, en poco tiempo será  un socio del Inquisidor y así se multiplicarán las ofertas y aumentará la maquinaria del consumo. Es como la venta de “tupper”. El que compra se transforma en vendedor. Historias del dinero negro y los paraísos fiscales.

Dos temas me preocupan tratar:

A) Los cambios cerebrales, en la personalidad y en los contactos sociales de cada consumidor con el papel central de la memoria adictiva.

B) La gran cantidad de dinero negro que circula en nuestro país como producto de esta actividad ilegal que tanto daña a la salud pública. Hay miles de Oscar que todos los días compran dosis letales y miles de distribuidores que recaudan sumas millonarias lejos de los controles de la AFIP.

UNA DOSIS ES MUCHO Y CIEN SON POCAS

Este lema de Alcohólicos Anónimos (A.A.) lo adaptamos en Gradiva para nuestra comprensión de las adicciones en general y muestra el grado de vulnerabilidad que tiene el Sistema Nervioso de aquel que ha llegado a una dependencia a las sustancias. La sabiduría de esa institución centenaria como lo es A.A. nos sirve para entender y comprender el papel de las conductas automáticas, compulsivas e impulsivas que llevarán a una recaída.  Cuando Jorge en su primera etapa de rehabilitación escucha el “combo” de sustancias, personas, lugares y situaciones se “traslada” (término que utiliza conmigo) y vorazmente desea consumir. Para que esto suceda se dan distintas circunstancias que son reducidamente tres: a) la persona en este caso un adolescente tratando de sobrellevar una tragedia; b) el contexto social en donde comienza a frecuentar amigos marginales y abandona el deporte y la escuela; c) el agente químico que en esa edad (adolescencia) tiene efectos enormemente perjudiciales.

Las drogas, en general, inundan artificialmente de un transmisor químico cerebral llamado dopamina que se asocia con el sistema del placer del cerebro, suministrando los sentimiEnfermedades socialesentos de gozo y refuerzo para motivar a una persona, a fin de que realice ciertas actividades. La cocaína y las anfetaminas (ésta en menor grado)  Aumenta alrededor del 150% la producción de este químico cerebral generando sentimientos de fortaleza y superioridad junto con excitación descontrolada. Esto “encandila” al consumidor pero al mismo tiempo esta inundación de dopamina impide el funcionamiento de las regiones superiores del cerebro. Perdemos atención (sin atención no podemos aprender), pensamiento, capacidad de espera y solo buscamos recompensa inmediata y comenzamos a tomar malas decisiones en nuestra vida en todos los ámbitos. Se libera el cerebro automático que es el más arcaico y la violencia comienza a reinar en sus vidas primero como irritabilidad y luego con explosiones de ira.

Va surgiendo una patología de la motivación y del sistema de decisiones, empezamos a no aprender y nuestra memoria falla y solo atiende a los estímulos que llevan al consumo (personas del “palo”, lugares donde se consumía, situaciones ligadas con su parafernalia y ritos). Esa “llamita” encendida que es la inundación de dopamina con la sensación de éxtasis queda como una marca a repetir. Al mismo tiempo va aumentando la desconexión entre el cerebro superior y el que funciona en automático. Así se van generando pacientes-clientes y empieza el otro capítulo el de las enfermedades sociales ligadas a la droga (violencia, criminalidad, psicosis, muertes, familias desestructuradas, abuso, incesto, etc.)  y por otra parte  todas las consecuencias derivadas de la  circulación del dinero negro(empresas fantasmas, control político,etc.)

LA PLUSVALIA DE LAS DROGAS

 

Hay miles como Oscar, aquel que gastaba treinta mil pesos por mes en drogas, en nuestro país alimentando una economía negra que funciona como una sociedad paralela ligada al delito y en contra de todo ordenamiento social. Esta economía sobrevive cuando logra multiplicar los pacientes que son una garantía de un desarrollo económico perverso.

Un distinguido economista me comentaba que para él lo mejor era legalizar todo y que todos paguen impuestos. Le respondí que era difícil legalizar algo que tan evidentemente generaba costos sociales, familiares y económicos enormes. El daño a la salud pública, por otra parte, es parte de una Ley fundamental como es la de defender la vida; vida que solo nosotros debemos –como deber moral-cuidar para preservar una comunidad civilizada. Proponer una civilización que funcione a dos velocidades; una con márgenes de salud aceptables y otra con una gran proporción de discapacitados sociales por uso de drogas parece no ser la salida.

 El cerebro además responde a las leyes de la vida y puede habituarse al uso de drogas si pervertimos su funcionamiento pero a costa de muchos problemas no solo individuales sino familiares y de organización social (aumento de la violencia, abandonos familiares, criminalidad, etc.). Además en países que legalizan hay dos mercados; el legal y el ilegal. Es imposible legalizar todo porque el cerebro no conoce de limites cuando está alterado .Un adicto uruguayo se preguntaba en mi consultorio:”¿cómo es posible que consiga marihuana legalmente si en realidad ésta me llevó consumir cocaína que no me la venden más que desde el mercado ilegal?”

En Argentina con datos de Sedronar de 2012 en base a datos del 2008 y 2009 se gastaron 1.000 millones de dólares en todo lo derivado al tráfico de estupefacientes (B.Pazzi-OPRENAR). Los gastos hoy son mucho mayores. Los daños familiares en abandono y violencia son enormes. Hay una baja en la productividad y por lo tanto en la capacidad de tributar; ausencias laborales por consumos de drogas (principalmente los días lunes), accidentes de trabajo, problemas interpersonales entre los trabajadores. A estas variables económicas se suman los costos a la Justicia por delitos vinculados a las drogas, a los Servicios Penitenciarios y a los servicios de Salud

Todo el “dinero negro” que se mueve con las drogas además importa la creación de otro sistema político y otro tipo de sociedad. Las experiencias de las guerrillas de Sudamérica de distinto tipo fueron a los fines no solo de vender drogas sino para el financiamiento político .El paciente en su plusvalía da lugar a que más pacientes entren en lDinero Negroa enfermedad para sostener sistemas sociales enfermizos pero aptos para el control de los ciudadanos. Todas nuestras fronteras y nuestro litoral marítimo, caso Itatí, y otras ciudades muestran como el control político es fundamental al lado del aumento de las enfermedades sociales .O sea una sociedad apta para ser “domada”. Seis toneladas de marihuana pasando por una sola ciudad (Itatí) y actualmente la investigación de la ciudad correntina de Santo Tomé en donde un fiscal denuncia que eran acopiadas cuatro toneladas al mes desde Bolivia con estancias y avionetas para el reparto de las mismas.

Una política criminal se debe acompañar de una política en prevención y asistencia. Los ahorros ahí son evidentes tanto en daños directos (tratamientos, cirugías, ausentismos, violencias, criminalidad) como en los daños colaterales (debacle social y de los barrios).Los datos mundiales hablan de un ahorro de 12 a1 cuando esto se emprende como proyecto de país con sede en las escuelas, las familias y los centros culturales y religiosos. Si no se logra movilizar a la ciudadanía triunfarán las fuerzas que representan los males y calamidades sociales.

 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General de GRADIVA- Miembro del OPRENAR


Para que la droga no llegue a los chicos: La escuela y la prevención de adicciones

 

Bruno Pazzi

Lic. Bruno Pazzi – Universidad Saleciana y Miembro del OPRENAR

Cada día son más los docentes y escuelas preocupados y ocupados en abordar el tema de la prevención de adicciones. Pero uno de los tantos dilemas con los que se pueden encontrar es: ¿qué hacer cuando en la familia de los chicos se consume?; ¿cómo lograr que el problema no los salpique a ellos y que no los alcance la droga sabiendo que muchos de ellos no están lejos de las edades típicas de inicio en el consumo de sustancias?

Afortunadamente se observa un mayor compromiso por parte de los docentes que han tomado conciencia plena de esta problemática y suelen acercarse a los profesionales y expertos; a las charlas, congresos o debates sobre el tema, aportando sus experiencias, consultando cómo abordar tal o cual caso puntual que tienen en la escuela. A veces, también, suele convocarse a profesionales para que se acerquen a la institución, a que conozcan y vean de cerca lo que sucede en las aulas.

En ocasiones esto es muy positivo. Pero más allá de este recurso de invitar a profesionales,  hay muchas actividades que los mismos docentes pueden realizar directamente con sus chicos, sobre todo “antes” de que aparezca el consumo, a modo de prevención. Y es justamente el propio docente (quien tiene un contacto diario con los chicos, que los conoce, y en quien ellos confían) la persona más adecuada para trabajar las actividades, los talleres y los contenidos sobre el tema en función de  la prevención educativa de adicciones.

Éste es el sentido que se le ha dado a los Nuevos Lineamientos Curriculares para la Prevención Educativa de Adicciones acordados en el Consejo Federal de Educación, en especial para las materias de Formación Ética y Ciudadana y de Ciencias Naturales.

Por otra parte, el propósito de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) para este año 2017 es que los chicos de nivel inicial, primario y secundario, tengan un módulo de una hora semanal para hablar de las adicciones. Los nuevos materiales educativos que elaboró en 2016 dicha Secretaría para el abordaje en las escuelas apuntan a ello.

La Emergencia Nacional en Adicciones, declarada en Diciembre último e impulsada por muchas organizaciones tanto religiosas como civiles, significará un desafío de trabajo muy grande para todos; especialmente para los educadores, y es justamente por eso que pretendemos brindar las mejores herramientas para encarar esta nueva tarea, este nuevo desafío.


La virgen “restaurada” de Itatí

 

itati 2

Corrientes, Itatí.

“…he basado toda mi fortuna en la venta de cocaína y nunca la he probado”. Pablo Escobar

Parecería estar restaurándose la ciudad de Itatí, ese lugar que se transformó en “sagrado” según la creencia católica ya que por el Paraná la Virgen intercedió para la fuga de los colonizadores. Era el signo de la liberación y las peregrinaciones eran la búsqueda de la liberación de todos los males. Dramáticamente ahora por el Paraná eran lanchas veloces las que llevaban marihuana como signo de la esclavitud creciente. De sagrada esa ciudad se transformó en un reducto del delito y el deterioro. Hoy parece lucir diferente; el Estado fallido fue reemplazado por la Ley. La Virgen desnuda de Itatí (nota anterior) se transforma en el proyecto de la Virgen “restaurada “de Itatí.

Argentina vive desde hace años una invasión por drogas realmente alarmante. Lo de Itatí es una muestra clave. Funcionarios públicos cómplices en el desembarco semanal de 6 toneladas desde Paraguay por el Paraná en donde camiones volcaban desde ese territorio liberado que es Pedro Caballero lindante también con Brasil y desde ahí esperaban lanchas veloces trasladando todo a nuestro país y entonces Buenos Aires surgía como un escenario para la oferta masiva en nuestros barrios. Pablo Escobar en su perversión y su maldad moral se jactó de nunca probar cocaína y enriquecerse con ella pero la marihuana fue una de sus “tumbas” porque durante muchos años fue dependiente a la misma y responsable de su deterioro creciente y de sus malas decisiones.

En el tema de drogas podemos decir que a mayor oferta hay más consumo; además todo esto enmarcado en un marketing del consumo con “porta-palabras” privilegiados (artistas, ídolos sociales, programas de la tarde para las familias); o sea el “combo perfecto para una epidemia. Mientras tanto en Frías (Santiago del Estero) un intendente, como parte de este marketing entrega a los alumnos mochilas con dos signos claros: pupilas dilatadas y en torno de ellas flores de marihuana. Anomia “boba” para estupidizar (estupefaciente viene de estúpido) a la población.

En Olavarría en la previa a la “misa ricotera” la venta de drogas era un rito acompañado por chorizos y venta de alcohol. Los dos muertos tenían en el examen toxicológico drogas en su cuerpo. ¿Existirá el cuerpo con el cerebro y la multitud de órganos para muchos de nosotros argentinos ¿ .¿Sabemos los efectos de lo que nos “metemos” adentro?. La violencia anterior del festival y posterior agrega a esta misa ricotera indicios de que las drogas participaron del mismo en toda esa furia y que nosotros llamamos en nuestros pacientes descontrol de impulsos y “ceguera” del pensamiento.

“PODEROSO CABALLERO “DON DINERO”

En Itatí seis toneladas por semana bajaban con la complicidad de fuerzas federales y provinciales de seguridad y con sospechas sobre el Poder Judicial. Estado Fallido. Símil de los municipios de Medellín manejados por Pablo Escobar. No es seguramente ese Intendente en chancletas, pantaloncito y esposado el Jefe de la Organización .El Poder en su versión maléfica o sea de destrucción de la salud pública está en otro lado. Él y su sequito parecen ser solo peones. Otros municipios costeros también parecerian estar articulados. Mientras tanto las rutas y fronteras son otra vía para llegar a ser un Estado Fallido o sea un Estado gobernado por lo contrario a la Ley de la vida y gobernando el poderoso señor “Don Dinero” mal habido como dice el Poeta. Mientras tanto otras fuerzas parecen reaccionar (fuerzas nacionales, poder judicial no complicado, fuerzas de seguridad sanadas) y se corta la cadena de entrada de drogas.

Afortunadamente hay una “restauración” de Itati que surge desde otros rincones. En este caso casi le cuesta la vida a un sacerdote de Itati que fue trasladado a Paraguay a una ocupación menos implicada con la comunidad. Lo quisieron atropellar con el coche cuando dijo “ganaron las elecciones los narcos”. En Moreno (Provincia de Buenos Aires) un sacerdote es trasladado cuando habla en sus homilías del sacrificio diario de muchos jóvenes que mueren o quedan psicóticos por el consumo de sustancias. Justamente en la tierra en donde el Obispo es el encargado de la Pastoral de Adicciones de la Argentina. Son mensajes como el de Itatí.

La cocaína está viviendo su festín en América del Sur. Colombia aumentó en los últimos 2 años su producción de 69.000 a 96.000 hectáreas (otra vez Estado Fallido) .Los datos del ex Procurador Alejandro Ordoñez del país son claros. Ya Colombia tiene 1.500.00 consumidores y el narco-menudeo mueve en negro del 0.75 % del producto bruto del país. Jóvenes y empresas familiares se dedican a repartir constituyendo una suma de 6 billones de pesos colombianos. Uruguay desreguló la venta y el consumo de marihuana y hoy ocupa el primer lugar de consumo de marihuana y de repente el aumento de cocaína es tan grande que ocupa el primer lugar en América del Sur (Junta de estupefacientes-ONU).

Le pregunté a un paciente de nuestro querido conurbano con 8 horas diarias de trabajo cuanto gastaba por mes en cocaína y me sorprendió cuando me dijo 30.000 pesos o sea 1.000 por día. Cada bolsita de drogas le salía de 300 a 400 pesos y el consumo diario lo resolvía siendo “culata” (seguridad) de poderosos en horas de fuera del trabajo .La dignidad le hizo pensar en sus hijos (nunca hizo narco-menudeo) y los compañeros-delegados sanos de una institución gremial ejemplar lo trajeron junto a su padre y su esposa al tratamiento. Existencias hipotecadas. Hay miles así. La cocaína ha generado sus propios campos de concentración.

El poder en su versión destructiva inunda el territorio y miles de vulnerables y vulnerados entran en esos campos de exterminio con la complicidad de un cerebro también hipotecado en sus funciones superiores que quedan suspendidas.

NUEVOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN

Cuando en nuestras ciudades avanza el consumo el ser humano va perdiendo la libertad. La libertad depende de un cerebro pleno y no en estado de discapacidad funcional. Surgen las compulsiones. Surgen los automatismos. No hay conciencia plena. Así los hombres se van refugiando en reductos, túneles, sectas llenas de semejantes a él. Estrecha su perspectiva.

Hoy los campos de concentración son sin alambrados. Tienen “alambrados imaginarios” dado por un peculiar acercamiento de grupos de “nadies”. Esquinas, villas, boliches, “paradas” los agrupan en su anonimato. Esto me recuerda una singular reflexión de Shlomo Venezia un italiano de 87 años que recuerda su pasado en Auschwitz (tatuaje número 187727) en el libro Sonderkommando-El infierno de las cámaras de gas (RBA Edit.): “… el cerebro cambia cuando te conviertes en autómata “; era un miembro de las brigadas que sacaban cadáveres en las cámaras. Todo era un funcionamiento automático como una cadena de montaje. Nos dice: “nunca se sale del campo, todo vuelve a tu espíritu “. El logra escapar y fue a Italia. Recién después de 50 años pudo hablar de lo que le sucedió. Siempre me impresiona en mis pacientes consumidores la compulsión a drogarse como la irrupción de ideas obsesivas imperativas…de ahí a la búsqueda de las sustancias hay un paso. Es un cerebro que funciona en automático. Romper con la ayuda de él eso lleva años.

Hoy existen nuevos campos de concentración en un sentido metafórico, pero en donde realmente cuesta salir. Como en episodios trágicos hay silenciamiento. Nos cuesta hablar y tomar conciencia de ello. Lo que nos salva es hablar; poner este tema en la agenda de temas claves de hoy. Hoy el lugar del Amo que antes era el Fuhrer está ocupado por el “dealer” y el narco-comercio de individuos quedando éstos reducidos a mercancía.

PROTEGER AL “HOMO SAPIENS” QUE SOMOS

El cerebro se nutre de alimentos, palabras, cultura, oxigeno, buena alimentación, educación familiar y social y ciudades donde impera la Ley. Es un órgano que responde a la salud social. Las estructuras cerebrales muy complejas que tardaron millones de años en consolidarse se destruyen desde el uso de tóxicos. El lóbulo frontal (última adquisición filogenética) queda liquidado y con ello nuestras capacidades cognitivas, el pensamiento, la voluntad y nuestra capacidad para planificar prospectivas. Nos quedamos solo en el aquí y ahora. Perdemos perspectiva y referencias. Pero Madras (citada al inicio de la nota) nos sigue diciendo:”…la adicción no es la única consecuencia de la dependencia a las drogas; hay daños prenatales, los hijos de padres adictos son más problemáticos en todos los sentidos, en la adolescencia hay más posibilidades de violencia, embarazo precoz”.

Además las drogas cambian el genoma (precipitan cambios genéticos negativos y adelantan enfermedades y el envejecimiento del organismo). En la adolescencia el uso de drogas es mucho más dañino debido a la inmadurez del desarrollo neurobiológico.

Necesitamos desalentar el uso de drogas en niños y adolescentes desde la educación, formando padres y maestros. A menor edad de inicio en el consumo hay mayor riesgo de adicción. Cuando los padres desaprueban el uso de drogas es menor el riesgo de que los hijos consuman e incluso hay señales de alerta que funcionan ante cualquier problemática.

Con la marihuana termina la educación escolar secundaria solo del 14 al 18% de la población consumidora, mientras que en la población no consumidora el 80%. Los adolescentes que fuman marihuana tienen en un 40 % problemas de concentración. Además es inductora de psicosis de tipo esquizofreniforme y de psicosis crónicas con recurrentes flash-back (reacciones de abstinencia o de síntomas de consumo) años después de haber dejado.

Lo que seguramente irá por delante es la conciencia preventiva de una comunidad y sus familias. La formación preventiva es la verdadera inmunología frente a estos males sociales.

Dr.Juan Alberto Yaria

Director General  de GRADIVA – Rehabilitación en adicciones y Miembro del OPRENAR