Taller abierto y gratuito de Prevención Comunitaria

Te compartimos la invitación al taller que brindará la Dra. Jorgelina Devoto, el lunes 28 de septiembre de 15 a 17hs.Se realizará a través de ZOOM.

No es necesario inscribirse, hay que ingresar directamente en el día y horario del evento a través del link: https://bit.ly/3hY9lEw

ID de reunión: 842 3382 9744

Código de acceso: 947001

Casos detectados contra la Ley de Drogas en 2019

Casi el 90% de los casos de infracción a la Ley de Drogas registrados en el país en todo el año pasado fueron por tenencia simple para uso personal y tenencia simple de estupefacientes, mientras que los delitos contra el narcotráfico a gran escala no alcanzaron el 1 por ciento de las denuncias, según el informe anual del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC). 

De acuerdos a los datos aportados, durante el 2019 se registraron 98.037 hechos de infracción a la Ley 27.737 mientras que en 2018 habían ocurrido 61.746, es decir que se registró un aumento del 58.8 por ciento. 

“Ese aumento se explica mayoritariamente por el incremento de 84 por ciento de la tenencia simple atenuada para uso personal de estupefacientes”, dice el SNIC. 

Del total de hechos, el 88,8 por ciento corresponden a casos de “tenencia simple atenuada para uso personal de estupefacientes” (46,29 por ciento), “tenencia simple de estupefacientes (13.32 por ciento)” y “otros delitos previstos en la ley 23.737 (27,12 por ciento)”. 

“Estos datos reflejan el vertiginoso incremento que hubo el año pasado en la persecución contra personas con cantidades ínfimas de marihuana (tenencia simple), dado que, según los registros existentes, 2019 mostró una caída absoluta en la cantidad de drogas ilegalizadas incautadas”, dice el informe. 

“Para nosotros las estadísticas son de un valor fundamental para la comparación histórica, la comparación regional e internacional de la situación de esta clase de datos, que son hechos presuntamente delictivos radicados en sede policial”, dijo en la presentación la ministra de Seguridad, Sabina Frederic. 

En la presentación participaron los referentes SNIC de las 24 jurisdicciones, ministros de Seguridad de todo el país y la representación de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por su sigla en inglés), un hecho inédito en lo que hace a la difusión del informe SNIC. 


Fuente del artículo e imagen: El Litoral

Enlace: https://bit.ly/328DjRp

Prevención y asistencia de las adicciones en el ámbito del empleo público

LAS DROGAS Y EL ESTRÉS

El Grupo de Trabajo de la Comisión de Igualdad y Oportunidades y Prácticas Responsables del CoFeFuP, el 27 de agosto realizó una videoconferencia para tratar los protocolos de actuación para la prevención y asistencia de las adicciones en el ámbito del empleo público.

La misión de la Comisión de Igualdad de Oportunidades y Prácticas Responsables del CoFeFuP es fortalecer el cumplimiento del derecho de igualdad de oportunidades y trato entre las personas que desarrollan su actividad laboral en los ámbitos de las administraciones públicas. Para ello, promueve un conjunto de estrategias que persiguen la finalidad de integrar la perspectiva de género, de derechos humanos, de diversidad y de equidad en el empleo y en las políticas públicas. Esas estrategias –con sus metas, objetivos y planes de acción correspondientes- están reflejadas en el amplio temario que construye su Plan de Trabajo 2020-2024.

Uno de los puntos más salientes de ese temario (no el único) lo constituye el relevamiento, análisis y actualización de los protocolos de actuación en el ámbito laboral de la administración pública existentes en la materia. Para abordar de manera sistemática y particularizada la copiosa información disponible tanto en el ámbito nacional como en los ámbitos provinciales, las y los integrantes de la Comisión acordaron dedicarse a ella en tres grupos, de este modo:

  • Grupo A, tratará los protocolos de actuación para la prevención y asistencia sobre acoso sexual y/o violencia laboral.
  • Grupo B, abordará los de prevención y asistencia de adicciones en el Empleo Público.
  • Grupo C, se dedicará a los de higiene y seguridad laboral.

El jueves 27 se reunió el Grupo B, cuya coordinadora es Daniela Zorrila, de la Provincia de Río Negro. Participaron de la actividad: la Coordinadora de la Comisión, Gladys Mazza; sus asistentes en la Unidad de Coordinación del CoFeFuP, Inés Enríquez, Mabel Martínez y Carina Starkl; el responsable de la Unidad, Carlos Pereyra, y delegaciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Río Negro y Tucumán.

El programa de actividades del encuentro, que privilegió una dinámica de la interacción participativa y colaborativa, se estructuró en torno al relato exhaustivo de cada participante de la situación de cada jurisdicción en materia de protocolos de actuación para la prevención y asistencia de adicciones en el ámbito laboral de las administraciones públicas. El conocimiento de esta situación es un insumo fundamental no sólo para el trabajo de corto, mediano y largo plazo de la comisión sino para la elaboración de instrumentos que aborden la temática de los consumos problemáticos en el Empleo Público y sirvan para presentarlos en la próxima Asamblea del CoFeFuP, que es la instancia superior del organismo y la responsable de fijar sus políticas y las acciones generales.

De este riquísimo diálogo entre la Nación y las provincias, política que cuenta con el fomento y el apoyo de la Secretaría de Gestión y Empleo Público de la Nación, surgieron una serie de propuestas de trabajo, cuyos puntos principales son:

  • Relevar en cada jurisdicción las normativas y protocolos existentes de prevención y asistencia de las adicciones en el ámbito laboral de las administraciones públicas.
  • Crear un repositorio centralizado para organizar y resguardar la información obtenida.
  • Elaborar una guía con lineamientos básicos para el abordaje de las adicciones en la administración pública, que tenga un carácter dinámico y consultivo para cada una de las jurisdicciones.
  • Presentar propuestas de capacitaciones en la temática a la Comisión de Empleo Público y Capacitación del CoFeFuP.
  • Abordar el tema de las licencias para el consumo problemático.
  • Construir un mapa de actores involucrados en esta temática y establecer con ellos vinculaciones institucionales.
  • Interacción con el área de capacitación del SEDRONAR y sus contenidos sobre el tema.

Finalmente, el Grupo B de la Comisión de Igualdades y Prácticas Responsables del CoFeFuP acordó realizar en el transcurso del mes de septiembre un encuentro semanal todos los jueves desde las 15.30 para armonizar las propuestas de trabajo que harán llegar a la Asamblea del CoFeFuP.


Fuente: Argentina.gob.ar

Enlace: https://bit.ly/3bfrH24

 

Nuevos desafíos en el abordaje de las adicciones – 29 de agosto por ZOOM

LAS DROGAS Y EL ESTRÉS (1)

 

Invitación al foro online “Nuevos desafíos en el abordaje de las adicciones”

Sábado 29 de agosto – 9 a 12 hs.

Plataforma ZOOM: https://zoom.us/join

  • ID: 880 9313 1017
  • Contraseña: MESA (en mayúscula)

Mesa I: Prevención

  • Padre Osvaldo Mouriño – Delegado, Diocesano Pastoral de Adicciones, Lomas de Zamora
  • Lic. Matías Dalla Fontana – Subsecretario de Prevención SEDRONAR
  • Dra. Jorgelina Devoto – Directora del IPAD, Facultad de Medicina USAL
  • Dr. José Contartese – Especialista en ludopatía

Mesa II: Asistencia

  •  Lic. Elena Garzón – Directora CPA Lomas de Zamora
  • Lic. Diana Kohen – Directora CPA Ingeniero Budge
  • Diplomada Gladys Madedu – Directora Comunidad Terapeútica, El Palomar
  • Darío Suárez – Madres Guiando la Vida

Mesa III: Adicciones y violencia de género

  •  Lic. Carla Cavalie – UCES Rafaela, Santa Fe
  •  Lic. Marcelo Gonzales – UCES Rafaela, Santa Fe
  •  Lic. Natalia Farías y Lic. Vanina Siebens – Psicopedagoga, Débora Medina – Equipo Casa Amiga, San Francisco de Paula

 

 

El Ministerio de Seguridad pone a disposición un 0-800 para denuncias y reclamos

LAS DROGAS Y EL ESTRÉS

La línea 0800-555-5065 es un canal telefónico anónimo y gratuito del Ministerio de Seguridad de la Nación para la recepción de denuncias, sugerencias y reclamos en materia de seguridad.

En el canal, que es absolutamente confidencial, seguro y transparente, se pueden realizar denuncias sobre casos de narcotráfico, trata de personas o irregularidades cometidas por las fuerzas de seguridad, entre otros delitos o situaciones que afecten a la seguridad pública.

Las medidas de aislamiento y el aumento de las causas por drogas

LAS DROGAS Y EL ESTRÉS (2)

A partir de la flexibilización de las medidas dispuestas por el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), volvió a crecer el inicio de causa por drogas, según quedó consignado en el “Informe sobre narcocriminalidad en contexto de Covid-19” del Ministerio Público Fiscal.

Ese incremento se notó, especialmente, en los datos comparados de apertura de expedientes en mayo y junio pasados, con una variación del 71%, ya que se pasó de 726 casos a 1241. Ese dato cobra mayor relevancia al analizar lo ocurrido en junio del año pasado, cuando -sin restricciones de movimientos y con normal desempeño en las fiscalías- se habían abierto 1088 causas, un 14% menos que las registradas el mes pasado, con la feria judicial vigente.

El análisis del primer semestre de este año en relación con igual período del año anterior queda desnaturalizado por las fuertes medidas de aislamiento social en el primer período de la cuarentena. En ese caso, hay un descenso de causas iniciadas por infracción a la ley 23.737 en la justicia federal.

Los investigadores de la Procuraduría de Narcocriminalidad, detallaron: “En el primer semestre de 2020 se iniciaron 4779 causas vinculadas a delitos de estupefacientes. Para el mismo período, en 2018 se habían iniciado 10732 causas. Y en 2019, 8168. Esto significa un descenso del 49% para el promedio de casos iniciados en los dos años anteriores (9450), y un 41% en relación directa con los ingresos de 2019″.

En ese análisis, se expresó: “El descenso es especialmente llamativo en los meses de marzo y abril de 2020, cuando el ASPO y la feria judicial extraordinaria regían para todo el territorio nacional; mientras que en los meses posteriores comienzan a registrarse más casos, posiblemente como resultado del levantamiento de las excepciones en muchas jurisdicciones del país y la creciente implementación del trabajo remoto a nivel judicial”.

En febrero de este año se iniciaron 1355 causas por drogas. Luego, tras el inicio del operativo de prevención sanitaria por la pandemia del Covid-19 -que impactó inicialmente en las actividades de los grupos criminales- en marzo se abrieron 694 expedientes: una caída de 48.78%. En abril, se iniciaron 359 expedientes, lo que corresponde a una caída de 73.51%, al establecer una comparación con la cifra de febrero. Ya con algunas flexibilizaciones, entre abril y mayo, la cantidad de causas creció 102%, pasando de 359 a 726, respectivamente.

Sobre las 4749 causas de drogas iniciadas en el primer semestre, las regiones Noreste (1783) y Noroeste (1178) tuvieron la mayor cantidad de investigaciones; le siguieron la Patagonia (917) y la región Centro-Cuyo (614). Más atrás quedaron la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, con 153 y 134 casos.

El bajo registro de incidencia de delitos de drogas en la región metropolitana -al igual que en Córdoba, Formosa y Chaco- tiene que ver con la adhesión en esos distritos a la ley de desfederalización de estupefacientes, por lo que las causas judiciales por tenencia simple, tenencia para consumo personal y comercio de estupefacientes fraccionados en dosis destinadas directamente a la venta minorista están bajo la órbita de los tribunales provinciales y, en consecuencia, quedan fuera del registro de la Procuraduría de Narcocriminalidad.

En esa línea, a nivel nacional y en el universo de las 4749 causas registradas en el informe por la Procunar, al menos 1414 quedaron finalmente tipificadas como “tenencia para consumo personal” y 474 como “otros”. Al descontarse esas dos categorías, fueron 16 las investigaciones que se abrieron cada día por tráfico de drogas en la Argentina.

Entre sus principales conclusiones, los investigadores de la Procunar destacaron: “El análisis de los datos contenidos en este informe demuestra que continúa existiendo una gran incidencia de la persecución de delitos menores. Es que, en un gran porcentaje de las causas por estupefacientes que tramitan en la justicia federal se investigan delitos de tenencia simple (10%) o para consumo personal (29%) y esta tendencia se repite en la mayoría de las provincias. Esto conlleva a reflexionar sobre el grado de eficacia y eficiencia de la persecución penal en materia de drogas”.

Y agregaron: “El análisis de esta circunstancia evidencia que una parte importante de los recursos de las fuerzas de seguridad terminan estando destinados a la criminalización de las personas consumidoras de este tipo de sustancias, manteniendo así la inercial selectividad del sistema penal”.


Autor: Belisario Sangiorgio

Fuente: La Nación

Link: https://bit.ly/3k6PR31

Combatir el narcotráfico antes de que sea demasiado tarde

LAS DROGAS Y EL ESTRÉS (3)

La injerencia de los principales carteles narcos brasileños en la región es cada vez más notoria. La presencia de esta nefasta actividad en Paraguay y Uruguay comenzó a vislumbrarse en nuestro país desde el año pasado y, particularmente, en la actual situación de pandemia. Los dos principales carteles brasileños son el paulista Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho, de origen carioca. Ambos se caracterizan por sus altos niveles de violencia. Al primero, identificado como el de mayor peso, se lo distingue precisamente por su propensión a reclutar mano de obra violenta en las cárceles.

El PCC actualmente controla el tráfico de cocaína a través del puerto de Santos. La ruta de la cocaína a Europa desde allí ha crecido de manera exponencial durante los últimos seis años. Según información de la Policía Federal de Brasil, la cantidad de cocaína secuestrada en Santos aumentó un 95% entre 2017 y 2018. En 2015, se decomisaban 1436 kilos; fueron 10.606 en 2016 y 12.118 en 2017. En 2018 se alcanzaron los 23.832 kilos de cocaína, una cifra equivalente al 10% de la producción anual de esa droga en Bolivia. El Puerto de Paranaguá, en el estado brasileño de Paraná, también ha registrado un aumento sustancial en el contrabando de cocaína: en 2017 se secuestraron allí 845 kilos y en 2018 se decomisaron 4745 kilos: el 461% de crecimiento en tan solo un año.

En 2014, una investigación liderada por la Policía Federal brasileña descubrió las rutas y los mecanismos utilizados por el PCC para el envío de cocaína de Bolivia a Brasil, vía Paraguay. Esta expansión explica el mayor decomiso de cocaína en las rutas 12 y 14 del noreste argentino, trayectos utilizados antes para la marihuana. Para 2016, las Naciones Unidas habían identificado a Brasil como el país de partida más frecuente de cargamentos de cocaína que llegan a los mercados africanos, asiáticos y europeos.

Nacido dentro de las prisiones de San Pablo, el PCC se convirtió en la principal organización criminal de Brasil. Precisamente, el control del puerto de Santos le permitió expandir el comercio de cocaína transoceánica y elevar significativamente sus beneficios al alcanzar la dominación de los flujos de cocaína, principalmente de Bolivia, pero también de Perú y de Colombia. Celebra también algo que la mayoría de las organizaciones criminales de tráfico de narcóticos anhelan, pero pocas consiguen: controlar toda la cadena de valor de la cocaína, desde la producción hasta el suministro al consumidor final o su exportación.

En Paraguay, el PCC domina el nordeste, la zona de Pedro Juan Caballero, asiento del recordado golpe comando de hace unos años contra el búnker del tesoro de Prosegur, con una carga de violencia e impunidad inimaginables. Un grupo de 30 miembros del PCC, armados con fusiles, ametralladoras, granadas y bombas, volaron la fachada del edificio de Prosegur y, tras un robo millonario en Ciudad del Este, huyeron dejando una secuela de muertos, heridos y destrucción.

También preocupa la responsabilidad de este cartel en recientes decomisos de cocaína, procedentes de Uruguay, en puertos europeos. Hacia fines de 2019, en el puerto de Montevideo, en un golpe histórico, se decomisaron 4418 kilos casi en simultaneidad con unos 500 kilogramos hallados en una finca en el interior rural de Artigas. Durante el corriente mes, en Hamburgo (Alemania), se decomisaron 4,6 toneladas de cocaína y a principios de 2019 se secuestraron 1,2 toneladas en Amberes (Bélgica), todos estos cargamentos también despachados desde el puerto de Montevideo.

Durante este año se registró también el asesinato mafioso, presumiblemente de origen narco, de tres jóvenes infantes de marina que hacían guardia en la zona del Cerrito, en Montevideo, que fueron despojados de sus armas y ejecutados.

Según diversos observadores, el accionar narco en la otra orilla del Río de la Plata revela la impronta de la ‘Ndrangheta, la mafia italiana de origen calabrés que se ha convertido en el mayor importador de cocaína de Europa. Se estima que ese grupo controla hasta el 40% de la cocaína que entra en el Viejo Continente, mientras que sus beneficios equivalen a casi el 3% del PBI de Italia. Las conexiones y trabajos conjuntos de estos con el PCC brasileño son conocidos. Según información de periodistas italianos y brasileños que tuvieron acceso a los expedientes de investigación de la agencia italiana de aplicación de la ley, la Guardia di Finanza, la ‘Ndrangheta ha estado negociando las exportaciones brasileñas de cocaína desde la década de 1980. La cara visible del tráfico de cocaína ha sido Rocco Morabito, el capo o jefe de la rama calabresa Tiradrittu de la ‘Ndrangheta. Este miembro de la organización italiana fue buscado intensamente por la policía brasileña hasta su captura, en Uruguay, en 2017. Morabito escapó de prisión en 2019, antes de que pudiera ser extraditado a Italia, y actualmente su paradero es desconocido.

En la Argentina, la presencia e incidencia de los narcos brasileños se empezaron a vislumbrar hacia el final de la presidencia de Mauricio Macri. La policía provincial misionera frustró el intento de copamiento por parte de miembros del PCC de la cárcel de Oberá, Misiones, que alojaba al narco brasileño experto en explosivos Vanderlei Lopes con el fin de liberarlo. Fue este el primer operativo concluido con la detención de varios narcos de ese país. El segundo evento fue el decomiso de armas más grande de la historia de nuestro país, con más de 17 detenidos y unas 2500 armas decomisadas, en junio de 2019. Estas armas, provenientes de Europa y los Estados Unidos, estaban de paso en la Argentina y tenían como destino final Paraguay, donde debían ser entregadas al PCC. El poder de fuego de ese cargamento era enorme y demuestra el nivel de violencia de este grupo criminal, capaz también de interactuar con criminales de la Argentina.

En plena pandemia, han surgido dos hechos que encienden alarmas importantes sobre la presencia de estos grupos en el territorio nacional. El primero ocurrió en mayo con la detención por parte de la Gendarmería Nacional de cuatro hombres de origen brasileño y paraguayo pertenecientes al PCC, que poseían un fusil M16, varias armas cortas y largas, y uniformes completos de la Policía Federal. Más recientemente, el trabajo de la Gendarmería permitió desarticular una banda de narcos brasileños pertenecientes a un grupo socio del PCC llamado Bala na Cara, originario de Porto Alegre, que organizaba desde el penal de Ezeiza un operativo para asesinar a Fernando Verón, magistrado del fuero penal de Misiones. La idea era proveer pistolas y ametralladoras a sicarios que venían de Brasil y que iban a esperarlo al ingreso del juzgado para ejecutarlo.

Los hechos hablan por sí solos. Como hemos dicho en nuestro editorial de ayer, cuando se tiran por la borda los avances logrados por gestiones anteriores en lugar de redoblar los esfuerzos y cuando se desarticulan y hasta anulan organismos oficiales especializados en el combate narco, la sociedad queda totalmente indefensa frente a la violencia extrema.

Es hora de unificar esfuerzos, deponer actitudes inservibles y planificar el combate contra este flagelo de manera coordinada, seria y sostenida, mediante una verdadera política de Estado. Y hacerlo antes de que sea demasiado tarde.


Fuente: La Nación

Link: https://bit.ly/2CZGn93

Adicciones tecnológicas

El uso compulsivo de internet, del teléfono móvil o de los juegos online crece especialmente entre los más jóvenes. Este fenómeno ha dejado de ser considerado un trastorno del control de impulsos para encuadrarse dentro de las adicciones de comportamiento.

Wordpress

Durante los últimos años, el empleo de las nuevas tecnologías se ha extendido con fuerza en la sociedad. Está prácticamente generalizado el uso de internet en toda la población, principalmente entre los más jóvenes. Según datos de la encuesta del Ministerio de Sanidad de España, el 99,6 % de los estudiantes de 14 a 18 años había utilizado internet en los últimos 12 meses.

El principal problema radica en que se puede pasar fácilmente de un uso generalizado de las nuevas tecnologías a un abuso de las mismas. Se ha detectado que el uso compulsivo de las nuevas tecnologías (internet, teléfono móvil, juegos online, entre otras) es un fenómeno creciente de nuestro tiempo, sobre todo, en los grupos de gente más joven.

Las últimas encuestas muestran que mientras casi un 3 % de la población de 15 a 64 años hace un uso compulsivo de internet, la prevalencia de este problema es siete veces mayor entre los estudiantes de 14 a 18 años.

El uso patológico de las nuevas tecnologías ha trascendido en los últimos años la consideración de trastorno del control de impulsos para encuadrarse dentro de las adicciones de comportamiento o sin sustancia. Se acepta que tiene una base común con el resto de las conductas adictivas clásicas. Esta raíz común hace que la prevalencia de consumo de drogas como el alcohol y el cannabis sea superior entre los individuos que realizan un uso compulsivo de internet.

¿Qué pasa en el cerebro?

Conocemos desde tiempo atrás los mecanismos cerebrales que median la adicción a sustancias como el alcohol, la cocaína o el tabaco. Pero la aparición de estas nuevas adicciones sin sustancia ha obligado a los investigadores a repensar los mecanismos que podrían explicar este nuevo fenómeno.

En las personas que presentan dependencia a las nuevas tecnologías se han observado cambios estructurales y/o funcionales en regiones cerebrales como la corteza prefrontal, cingular, orbitofrontal y el sistema límbico. Estas zonas alteradas están implicadas en el procesamiento de fenómenos como la recompensa, la motivación o el control de impulsos.

Alteraciones similares aparecen también en personas con otros tipos de adicciones asociadas a drogas de abuso clásicas como la cocaína o las anfetaminas. El riesgo de aparición de estos trastornos es mayor entre los adolescentes porque las regiones cerebrales implicadas no han terminado de madurar a estas edades y son más vulnerables.

Estos déficits estructurales conllevan también un peor funcionamiento de estas regiones cerebrales. Aumenta la impulsividad, disminuye el control del comportamiento y crece la dificultad para tomar las decisiones más acertadas. Todos estos fenómenos contribuyen a generar un mayor riesgo de desarrollar una dependencia de las nuevas tecnologías.

Características de las personas más vulnerables

También se ha descrito en los sujetos que abusan de las nuevas tecnologías la existencia de alteraciones neuroquímicas y genéticas que podrían contribuir a una mayor vulnerabilidad de estas personas a convertirse en dependientes de estas tecnologías. Factores como la existencia de estados emocionales alterados, una baja autoestima, una falta de identidad o una personalidad tímida o insegura pueden ser también factores de riesgo a tener en cuenta para valorar el peligro de desarrollar una dependencia a las nuevas tecnologías.

Como consecuencia de esta dependencia pueden aparecer síntomas ansiosos, irritabilidad, desajuste emocional y problemas en la interacción social. Los adictos a las nuevas tecnologías descuidan habitualmente sus rutinas diarias para permanecer más tiempo conectados, o bien sustraen horas al sueño nocturno, invirtiendo el ritmo circadiano. La cantidad y la calidad de su sueño son peores que en la población general. Esto disminuye el rendimiento académico o laboral asociado a la falta de concentración.

Permanecer conectados a la red más de 3 o 4 horas diarias facilita el aislamiento de la realidad, el desinterés por otros temas, los trastornos de conducta, así como el sedentarismo y la obesidad. También puede generar alteraciones físicas como sequedad de ojos, pérdida de audición, dolor de cuello y de espalda o inflamación e incluso artrosis de la articulación de la base del dedo pulgar. No basta con tratar estas afecciones de manera directa si no modificamos los hábitos que las han provocado. Si no lo hacemos, volverán a aparecer.

Es importante conocer tanto los mecanismos que median la dependencia a las nuevas tecnologías, como los factores de riesgo para su aparición. El objetivo es poder aplicar políticas de prevención eficientes y centradas en los grupos de población más vulnerables.

Una educación adecuada basada en la información veraz y en las evidencias científicas puede ser clave a la hora de reducir el riesgo de generalización del abuso de las nuevas tecnologías.


Autor: Luis F. Callado, Profesor Agregado de Farmacología, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea.

Fuente: Redacción.com

Link: https://www.redaccion.com.ar/author/luisf/